
El anglo-mallorquín es uno de esos tesoros ocultos del pop nacional. Un músico con un talento probado que, desde los tiempos de The Tea Servants, es decir, desde la década de los noventa, nos ha ido regalando excelentes grabaciones, aunque para el gran público sigua siendo un desconocido. Así, Steven se mantiene en ese segundo plano donde puede dejarse atrapar por las musas sin la presión y la exigencia de un éxito artístico mayor. Quién sabe, quizá él no piense lo mismo, pero no cabe duda de que para los que lo conocemos, cada disco suyo es una gran noticia.
Así ocurre también con la edición de este álbum en directo, que documenta el concierto celebrado en Barcelona durante el invierno de 2024 para presentar Family, el disco recién publicado. Fue una velada especial, en casa y ante su público, acompañado por una banda de primer nivel, en un espacio emblemático como el Centre Artesà Tradicionarius, y con un repertorio elegido con mimo, en el que los temas del álbum nuevo se integran con total naturalidad junto a algunas de las composiciones de sus trabajos anteriores.
No cabe duda de que una noche así debía quedar recogida para la posteridad, y eso es Family Live: una fotografía de un momento único. Con la habitual elegancia de la que hace gala Munar, todo fluye, todo está en su sitio; las canciones se benefician del buen hacer de los músicos que lo acompañan y de las pinceladas de color que aportan. Él, guitarra y voces, ejerce de maestro de ceremonias, disfrutando de cada instante.
Los once temas elegidos —la filmación integra del recital puede verse a través de un enlace incluido en el encarte interior del vinilo— representan todo el panorama sonoro de Munar: el inevitable peso del pop británico, tanto por su origen como por su declarada devoción por los Beatles; el pulso del rock y el calor mediterráneo de su isla natal.
Desde la serena sobriedad inicial de «Have I Ever Told You», pasando por la chispa melódica de «Hear Me Calling You», «A Spark of Life» o «Better Move On»; la sombría melancolía que sobrevuela «To Disappear» o la emoción que impulsa «Berlín»; hasta el punto final con «Break the Rules» —en mi opinión, una de sus mejores canciones—, todo suena inmaculado. El propio artista comenta que le ha hecho una ilusión enorme, casi un sueño cumplido, poder editar este álbum en vivo. No me extraña: puede estar muy satisfecho con lo que surge de sus surcos al pincharlo.
Manel Celeiro






