
Netflix estrenará en marzo The Rise of the Red Hot Chili Peppers, un documental centrado en los primeros años de la banda angelina y, especialmente, en la figura de Hillel Slovak, guitarrista original y pieza fundamental en la gestación del grupo. Lejos de ser un repaso cronológico al uso, la película pone el foco en la amistad, el entorno y la energía casi autodestructiva que rodeó a los Chili Peppers en sus inicios, cuando aún eran un proyecto underground nacido en la escena más cruda de Los Ángeles.
El anuncio del documental no ha llegado sin fricción. La propia banda se ha desmarcado públicamente del proyecto, dejando claro que su participación fue mínima y limitada a hablar de Slovak, sin implicación creativa ni control sobre el enfoque final. Un matiz importante que convierte la película en un retrato externo, más cercano a la memoria y al testimonio que a la autobiografía oficial que muchos fans llevan años esperando.
El filme combina entrevistas actuales con abundante material de archivo y voces del entorno más cercano al grupo en aquellos primeros años. El resultado, según quienes ya lo han visto, no busca glorificar la marca Red Hot Chili Peppers, sino reivindicar a Slovak como motor creativo y emocional de aquella primera encarnación de la banda, subrayando hasta qué punto su ausencia marcó un antes y un después.
EI






