
Family Live (Espora/Miracle Records) es el nuevo disco del artista anglo mallorquín Steven Munar. Tal como indica el nombre se trata de una recopilación de la producción de este músico -pero en directo- que siempre ha luchado desde la clandestinidad, con la honestidad como bandera y con una única arma que son sus canciones. Y es que a final de cuentas es de lo que se trata y de lo que perdurará; canciones.
Y el bueno de Steven ha decidido que ahora es el momento de hacer parada y recuento del camino recorrido con un álbum en directo que sirve tanto para adentrarse en su particular y rico mundo como para los que le siguen fielmente, ya que este nuevo lanzamiento aparte de ofrecer grandes canciones que deberían ser mucho más conocidas, ahonda en versiones enriquecidas y vitaminadas en un concierto que representa una noche muy especial. Y si Steven Munar ha decidido hacer recuento de su obra, nosotros no vamos a ser menos y vamos a hacer lo mismo y repasar una obra que merece ser (re)descubierta por su brillantez, exquisitez y bien entendido eclecticismo; desde el pop al folk, desde el country al rock, de Inglaterra a Estados Unidos y hasta el infinito y más allá. Siete discos como siete soles que tienen que ser digeridos lejos de la escucha compulsiva, que merecen ser paladeados con la calma que requieren por su infinidad de detalles y que una vez cobrada vida en el interior del oyente nunca le abandonan, proporcionando ese efecto tan balsámico que a veces tanto necesitamos en estos convulsos y modernos tiempos que nos ha tocado vivir. Abróchense los cinturones, el viaje en el tiempo va a empezar;
Miracle Beach (2007)

La aventura de The Tea Servants había finalizado (la cual merecería un artículo aparte), pero Steven Munar no puede dejar de hacer música y se lanza al ruedo en solitario con este Miracle Beach. Un disco que aún conserva el desparpajo y los aromas pop de la anterior aventura, pero que ya empieza a dar pistas de que la cosa se va a diversificar. El folk rock y las influencias de la música tradicional americana empiezan a asomar su cabeza, algo palpable en la embriagadora «The Girl With The Guitar Under Her Arm» o en la hipnótica «How can It Be So Beautiful». Pero lo que sigue quedando claro es que Steven sigue siendo un creador artesano del pop y que lo suyo son las canciones que rozan la perfección como «Acid Rain» (aún imprescindible en todos sus recitales) o en el delicioso y taciturno tema título. Un debut que recoge lo mejor del pasado y también del futuro o de lo que está por venir, que no es poco.
The Language Of The Birds (2010)

Evolución absolutamente patente es lo que encontramos en este luminoso trabajo. Steven Munar ha madurado y crecido y es algo constatable en todas y cada una de las canciones de este disco.Y no sólo eso, América le ha absorbido temporalmente y se puede afirmar que este sería su disco más americano; folk, country, algo de blues…Música americana sin paliativos pero hecha desde la piel de toro. «The Sun» con su Steel guitar rezuma sabor americano por todos sus poros y «If You Want My Records» tampoco se queda atrás. Pero si algo sigue presente es la canción bien hecha, de robustos mimbres, el tema que da nombre genérico al trabajo o «God Has Helped (Hallelujah)» son canciones tan logradas que muchos matarían por ellas, y si buscáis la composición folk perfecta «Whistle» no anda muy lejos. Un paso de gigante.
Break The Rules! (2011)

“Le debo mucho a Break The Rules!, creo que es el disco que me volvió a poner en el mapa”. Razón no le falta al bueno de Steven, en su momento este álbum despertó interés por su figura y fue bastante aclamado por la crítica. No es para menos, en este trabajo todo fluye con una naturalidad que asusta, las diferentes influencias convergen en estilo propio y las composiciones carecen de mácula alguna. La música americana sigue presente en tonadas como «Here I Am» pero el folk europeo también tiene cosas que decir, como en la adictiva «Morning Breeze». Y también tiene este disco lo más parecido a un hit single que haya compuesto Steven, ese tema título que en clave folk rock nos presenta un estribillo que una vez escuchado te acompaña de por vida. Pero nombrar unas canciones en este trabajo es solo otear la punta del iceberg, todas y cada una de las canciones merecen su detenida escucha ya que hablamos de un álbum que crece a cada escucha. Imprescindible.
Time Traveller (2013)

Y si superar el trabajo anterior se antojaba tarea harto complicada al menos para el que suscribe estas líneas el artista anglo mallorquín lo logra. De hecho nos encontramos ante su trabajo más rock, no por sonoridad pero si por actitud e intensidad. Está claro que un disco que empieza con una joya pop como “Beneath The Waves” no es un disco del montón, aunque la parte más country o americana haya desparecido casi del todo. Pero la taimada psicodelia de «The Lines In The Sky», el jazz contenido del tema título, el rock europeo de «Vampires (It Is At Nights Part Two)» nos muestran a un artista en onda totalmente expansiva y capaz de quien sabe qué si puede ahondar en su anterior. De momento sigue siendo pasto de una selecta minoría, pero para Steven el límite sólo está en cielo.
15 Years Of Songs 2000-2015 (2015)
Tras tres lustros ya en el nuevo milenio el artista decide parar por un rato y echar la vista atrás. Publicando un recopilatorio de lo vivido pero no de cualquier manera, si no con muy buen gusto. No pueden faltar canciones clásicas de su repertorio; «Acid Rain», «The Language Of The Birds», «Time Traveller», pero también hace el esfuerzo de ofrecer algo más, algún recuerdo para los pretéritos The Tea Servants «Heart And Soul», alguna toma alternativa y especialmente algún que otro tema nuevo para la ocasión. Destaca en especial «Berlin» que se convierte desde ese momento en un clásico básico de su repertorio. Una tonada rock que atrapa desde la primera escucha por su intensidad. Hecha parada toca volver a mirar hacia delante que el brillante futuro espera.
Violet Koski (2017)
Cuatro años de silencio discográfico (si no contamos el Recopilatorio 15 Years Of Songs publicado en 2015) pero que al final produjo uno de sus discos más celebrados (más que Breal The Rules). Sí, porque Violet Koski en su momento recibió el aplauso unánime de crítica y público, y errados no iban. Esta extensa colección de canciones sigue llevando la marcadísima personalidad de Steven Munar, con pop preciosista y ecos folk rock, pero el artista se abre a explorar otro tipo de texturas, más intrincadas como la sorprendente «Stillness» o la muy bailable «Hey, Hey, Hey (Re Do It Again) que le conecta con la poliritmia de Talking Heads. También visita la campiña inglesa con la deliciosa y excéntrica «Pictures, Postcards And Other Things», pop pluscuamperfecto. Y el rock airado también tiene su sitio con la explícita «Fuck Your Vanity». Un soberbio ejercicio de reafirmación tanto artística como personal.
The Fish And The Net (2021)

Sin prisa, pero sin pausa, ya que se vuelve a tomar cuatro años entre disco y disco. Esta vez se muestra menos expansivo estilísticamente, pero se centra en la búsqueda de la canción pop rock indeleble. Sigue habiendo folk rock en «The Sun And The Moon», «The Fish Caught In The Net» o en la vitalista «Peach». Pero lo que predomina es el ansia por la excelencia compositiva en alambicadas canciones como la bastante new wave e inicial «Trust», la intensa «Creation» o en esa sublime «She Talks About The Water», de heterodoxa estructura pero que servidor la pondría en un imaginario podio de la carrera del músico anglo mallorquín. Cierra el disco «Brasil» que se mueve entre Talking Heads (otra vez ellos) y los King Crimson más ochenteros, tribal y excéntrica a la vez. De momento ya seis discos y ningún paso en falso.
Family (2024)

Su última entrega discográfica hasta la fecha, firmando él solo, sin rastro de The Miracle Band en la portada. Escuchado el disco con detenimiento se entiende perfectamente, sin duda es su disco más personal y muy enfocado al concepto de cantante con acompañamiento. Sin perder el carácter habitual, su voz se encarga de comandar ejercicios pop rock inmaculados. La belleza pop de «The Tide», el soul blanco de «A Spark Of Life», el country pop de «Better Move On» o el folk rock británico in crescendo de «Suffocating Me» conforman entre otras tonadas una colección de canciones que conforman una lograda obra de madurez que ratifica con «To Disappear» toda una reverencia al Nick Cave más mayestático. Un álbum que requiere todos los sentidos puestos del oyente, para comprenderlo en toda su concepción.
Texto: Xavi Martínez






