
Barcelona Big Blues Band + All Stars – La Paloma (Barcelona) 22 enero, 2026
Neal Sugarman & The Soul Birds – Estraperlo Club (Badalona) 25 enero, 2026
Octava edición del festival SAX-O-RAMA que, curiosamente, contaba, en esta ocasión, de ocho conciertos (cosas de números), todos celebrados en tierras catalanas. Dani Nel·lo, la cabeza visible de este singular, atrevido y excitante evento, ha vuelto a retar a aquellos que piensan (lo pronunció el saxofonista barítono Pere Miró en La Paloma) que existe otro tipo de música, llamémosla distinta, con la que nos atiza, día tras día, la jerarquía de los medios. Esta especie de sentencia, suena a perogrullada, pero apetece repetirla de vez en cuando.
Con sentimiento hostil a lo prestablecido y decididos a gozar de la atrayente programación de este año, acudimos a la inauguración del evento y a otro de sus conciertos claves.
El SAX-O-RAMA aterrizaba, por primera vez, en La Paloma barcelonesa y lo hizo de modo tan distinguido como merece la legendaria sala de baile. Pocos pensábamos que la platea iba a cubrirse de sillas. Sea cual fuera el motivo para la chocante decisión, no evitó la algarabía del público asistente ni su entusiasmo. Desde el portentoso inicio con “Change 84”, hasta la rendición obligatoria con todos los participantes descargando, bestialmente, “Sticks” y el clásico “Steppin’ Out”.

La poderosa y excelentemente sonorizada función, tuvo como protagonista la siempre perfecta Barcelona Big Blues Band, dirigida por el monumental contrabajista Ivan Kovacecic, un gigante (en todos los sentidos), que ha llevado a esta formación (compuesta por trece músicos) a un nivel prácticamente insuperable. Volvieron a demostrar su enorme valía con la colaboración del propio Nel·lo, Jimmy Jenks (Buena Vista Social Club), Pere Miró, Megumi Mesaku (los dos encargados de poner el ritmo jamaicano a la fiesta) y Neal Sugarman, un invitado prestigioso del que hablaremos más tarde.
Pasaron tantas cosas en el show que debemos remitirnos a lo más destacado, si es posible.
El cubano Jenks estuvo finísimo en sus solos (“Sweet Eyes”, “God Mood Blues”), aunque el local y mentado Pere Miró, arrasó con un “Woody”, al más puro estilo jump blues de Louis Jordan y una estupenda versión del “Black Nightgown” de Jerry Mulligan. Por si fuera poco, le echó un cable a Megumi Mesaku cuando se inició el tempo ska.
Mesaku es muy buena y espectacular. Los espectadores vibran con sus movimientos y esos vibrantes soplidos subyugantes. Cierto es que jugar con el “Jamaica Ska” (Byron Lee & the Dragonaires) y “Wings Of A Dove” (The Blues Busters) no constituye ninguna novedad, sin embargo el garbo y la musicalidad impuesta, amagan las obviedades y las melodías continúan embriagando. Soberbia.

Dani Nel·lo debía tener protagonismo y comenzó divirtiéndose con un exuberante cover de “Guns of Navarone” junto a Mesaku y Miró. Lo mejor, de su cosecha, llegó con “Boopin’ at the Hop” (Lee Allen) y el “Blues for Annabacoa”, sentido homenaje a Benny Moré y Pérez Prado.
Nos quedaba por escuchar a Neal Sugarman, un músico poco estridente, pero que fue pieza fundamental en la creación de Daptone Records, fundador de The Sugarman 3 o miembro de The Dap-Kings; casi nada al aparato. De su saxofón surgieron las notas más soul de la noche con un “Face to Face” para enmarcar o el “Blue Jean Shuffle” que dio pie a las propinas en las que participaron todo el elenco convocado. “Sticks” y “Steppin’ Out” cerraron una velada de órdago.
El SAX-O-RAMA pasó por Olot y Banyoles, con mucho éxito y antes de llegar a sus cuatro últimas fechas, quiso hacer un vermut en el Estraperlo de Badalona. Si hemos de ser sinceros, no parecía una plaza adecuada donde deleitarse, al mediodía, con las exquisiteces de Neal Sugarman &The Soul Birds. No obstante, si obviamos la falta de luz natural, el oscuro local se convirtió en el lugar idóneo dónde poder satisfacer los deseos de aquellos que adoramos los sonidos orgánicos y las cadencias genuinas conjuntadas con la espontaneidad.

Tocaban las doce en punto cuando Dani Nel·lo pinchó el primer single de una sesión impresionante, digna de su sabiduría. Tan solo por escuchar esa sublime versión que Solomon Burke bordó del Maggie’s Farm de Dylan, valió la pena la espera antes de presenciar el show propuesto.
Nos podríamos alargar en halagos hacía estos The Soul Birds y no acabaríamos. Debajo de este bonito nombre, se esconden Dani Baraldés (guitarra), Víctor Puertas (Hammond y voz) y Anton Jarl (batería), o sea, tres de los músicos más talentosos que uno ha visto pisar un escenario. Gusto, maestría, fidelidad a sus raíces sonoras o esa conjunción y cariño que manifiestan con tan solo una mirada, les ubican en el podio de la perfección. El señor Sugarman debió mostrarse orgulloso de tener al lado tanta sutileza y capacidad. De hecho, mejoró sus prestaciones de La Paloma, regalándonos unos magníficos solos en “Red Wine”, “Baby I Love You” (Aretha Franklin), “Dirty Water”, “Turtle Walk” o en “That Driving Beat” (Willie Mitchell).

En esta esplendorosa celebración sin pausas ni resonancias fútiles, también aportaron su grano de arena, Nel·lo y Miró; contribución certera y meritoria.
El bis del adiós lo interpretaron el cuarteto protagonista. Decidieron acordarse de los Stones y se marcaron un “(I Can’t Get No) Satisfaction” formidable; con un par de…, ya me entienden.
SAX-O-RAMA. Una forma de decir basta a las mediocridades. Todavía quedan fechas para disfrutarlo. No lo dejen escapar.
Texto: Barracuda
Fotos: Marina Tomás






