Encuentros

Lord Malvo, melancolía bailable para los días de mierda

Foto: Carmen Texeira

Desde Málaga, los jóvenes Lord Malvo publican Cuánto cuesta, su segundo disco, en el que la urgencia y la energía de su debut dejan paso al funk y a la música disco, en agridulces estampas costumbristas sobre el paso del tiempo, el amor o la asfixiante cotidianeidad laboral.

Acabáis de publicar “Cuánto cuesta” (Lunar Discos, 2025), vuestro segundo disco. En él se aprecia un cambio de rumbo artístico que ya habíais apuntado con la edición del single “Peinados raros” en 2024; abrazáis el funk y la música disco de una manera reposada y desprejuiciada. ¿A qué se debe esta evolución?

Hay varios factores. En primer lugar hemos madurado un poco. Después de un disco con un espíritu más juvenil y garajero como fue ‘Carrera de Obstáculos’ nos apetecía hacer algo más lento, con más groove. Algo que se pudiera tocar sentado y el público pudiera escucharlo con un balanceo sexy de cabeza.

Si le damos al play escuchamos: “Vivimos tiempos raros, mis amigos tienen trabajo y pocas ganas de vivir, han adoptado un gato, han dejado el tabaco, no tienen ganas de salir”. ¿Denuncia o aceptación? 

Hay un poco de las dos, pero en parte es una aceptación casi derrotista. De hecho en la segunda parte de esa canción, ‘Perro Fiel’, dice ‘ahora todo ha empezado, voy a adoptar un gato y voy a dejar de salir’, como queriendo decir, “no me queda otra que abandonarme también a esta vida que siempre he considerado aburrida”. Al final también somos un reflejo de nuestros ambientes, y por mucho que intentes resistirte, si quieres seguir con la gente a la que quieres, tienes que adaptarte a esos estilos de vida. Supongo que eso es madurar.

¿Diríais que es este un disco reivindicativo?

Sí, lo es. Siempre hemos tenido mucho complejo de decir que reivindicamos algo por no tener una fuerte carga política o social en nuestro discurso, pero este disco si ha sido un punto de inflexión para eso. Al final, aunque no reivindiquemos algo expresamente, nos estamos quejando de una situación que comparte la mayoría de la juventud española (jornadas laborales agotadoras, pisos inalcanzables y relaciones rotas por las obligaciones), y nos quejamos de ella. Acaba convirtiéndose en una reivindicación.

Me llama la atención que, aunque a nivel de letras es un disco agridulce en el que se acepta el cambio y la madurez con resignación y cierto pesar, a nivel musical es bailongo y luminoso. ¿Buscabais ese contraste?

Realmente no sé si lo buscábamos, (risas) pero es verdad que mucha gente nos lo ha dicho y ha salido así. En el fondo, aunque las letras hablen de que estamos jodidos, somos gente muy alegre y disfrutamos mucho de lo que hacemos y de nosotros. Somos muy poco ‘emo’ en ese sentido y es cierto que la música tiene un tono muy luminoso y fresco que dista mucho del mensaje en sí.

Se reconoce claramente la mano de Álex Fernández (Vera Fauna y Lori Meyers) en la producción, y en “Más feliz y menos productivo” contáis con la colaboración de Kike Suárez, cantante de Vera Fauna. ¿Cómo se desarrolló esta historia de amor?

Fue un flechazo en toda regla. Nosotros siempre hemos sido muy seguidores de Vera Fauna, han sido un grupo que hemos mirado siempre como referentes andaluces desde aquella primera vez que  escuchamos ‘Colorada’ en Radio 3 yendo en el coche. Al viajar tanto a Sevilla para hacer la producción con Álex, algunas veces coincidimos con ellos, de hecho fue el propio Álex el que nos dijo que esa canción le podía pegar mucho a Kike, que se la lanzaremos. Nosotros siempre pecamos de no tener mucha cara para estas cosas de ‘industria’. Y nada, se la lanzamos y nos dijo que sí a la primera, sin pensarlo. El mensaje de la canción conectó mucho con ese universo cotidiano y a la vez romántico que Vera Fauna suele crear.

Habéis grabado en uno de los mejores estudios de España, La Mina, comandada por Raúl Pérez, mente clarividente detrás de muchos éxitos de la música independiente española actual. ¿Qué fue lo mejor de grabar con él?

Puf, no sabría por donde empezar (risas). Lo primero, conocer a esa persona que ha estado detrás de tantos discos que hemos escuchado y amado durante toda nuestra juventud y una de las cabezas pensantes de Pony Bravo, que es también un referente para nosotros. Conectamos super bien con él. Raúl es un tío introvertido, pero a la vez cercano y cariñoso. Además se venía casi todos los días a comer con nosotros y probar nuestras recetas a la estancia donde nos quedábamos y estrechamos bastante los lazos. Después, estar en La Mina, encima la nueva en el pantano de Cubillas, es un sueño. Te sientes un Rolling Stone estando en esa mansión con jardines y piscina rodeado de un equipo vintage que solo has visto por Instagram y soñabas con tocar. Siempre lo hablamos, es sin duda una de las experiencias culmen de nuestra vida. No sé si tener un hijo se acercará (risas).

Habláis de la influencia de Charly García o Calamaro en vuestro último trabajo, pero yo veo sobre todo a Bándalos Chinos, Babasónicos o El Zar, bandas argentinas más contemporáneas. ¿Estáis en modo asadito y mate? ¿Gira latinoamericana próximamente?

Bueno sí, en el fondo estamos hablando de lo mismo. Bándalos, El Zar, El Mató etc. están super influenciados por Charly y por todos esas leyendas del rock argentino (para no estarlo). Entonces indirectamente traerse a la actualidad una versión más contemporánea de ese sonido es lo que hacen grupos como Bándalos Chinos, de los que somos también muy fans. No se por qué, pero estamos bastante obsesionados con todo lo que sale de argentina. De hecho estuvimos una temporada dándole fuerte al Fernet con Coca Cola hasta que lo aborrecimos. Es una conexión platónica, casi un palpito extraño que tenemos con esa tierra. Ojalá poder ir algún día. De hecho tenemos algunos oyentes por allí.

Como banda malagueña que sois, ¿sigue siendo difícil dedicarse a la música independiente viniendo de Andalucía o creéis que el panorama ha cambiado en los últimos años?

No ha cambiado, te diríamos que va a peor incluso. Málaga, al menos, cada vez está menos abierta a darle una oportunidad a esos nuevos proyectos que sacan la cabeza. Las pocas salas pequeñas que hay se mueren, y solo hay espacio para los grandes festivales en recintos de miles de personas. En el resto de Andalucía pasa un poco similar. De hecho es curioso porque cuando sacamos ‘Carrera de Obstáculos en 2023, nos costó bastante menos ir a tocar en ciudades como Granada, Sevilla o Córdoba; y sin embargo con este disco, que hemos crecido en todos los sentidos, se nos están resistiendo más el cerrar fechas. Esperamos que mejore, pero por ahora tiene mala pinta.

¿Cuánto cuesta ganarse la vida? 

La vida se cotiza cara. El trabajo te aprieta en tu día a día, los amigos con los que siempre has disfrutado ya no están tan cerca o incluso se mudan de ciudad, y sientes que loa días se te escapan entre los dedos mientras pagas un piso que no te puedes permitir. A pesar de eso hay cosas muy bonitas en la vida que merecen cada despertar. Sacar un disco de esta ambición con tus amigos y poderte permitir el lujo de irte de gira y disfrutar de lo bonita que es la música merece el sacrificio. El camino está lleno de baches, pero si al final de este siempre hubiera algo como ‘Cuánto Cuesta’, estaríamos dispuestos a tropezarnos todas las veces que hiciera falta.

Podéis usar mi última pregunta para vender vuestro disco, adelante, convenced a los indecisos.

Escuchad ‘Cuanto Cuesta’. Detrás de esos sonidos funk que te van a parecer irremediablemente sexys seguramente encontraras algún verso que te haga un poco de daño, y cuando pase sabrás que estás escuchando un disco tan humano como tú.

Texto: Guillermo Alvah

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto: jorge@ruta66.es
Suscripciones: suscripciones@ruta66.es
Consulta el apartado tienda