
Skullpriest arrancan 2026 mirando al pasado para reafirmar su identidad. Dead But Live no es un nuevo disco de estudio ni un artefacto nostálgico, sino la captura en crudo de un momento fundacional: el concierto en el que el trío suizo presentó por primera vez su debut ante el público. Grabado en directo, sin maquillaje ni retoques innecesarios, el álbum funciona como una radiografía exacta de lo que ha sido siempre la banda: stoner rock instrumental denso, expansivo y cargado de electricidad psicodélica.
Con este lanzamiento, Skullpriest cierran un círculo. Desde su debut hasta su último trabajo de estudio, la banda ha ido afinando una personalidad propia dentro del underground europeo, y Dead But Live sirve para recordar de dónde vienen y por qué siguen siendo relevantes.
EI






