Encuentros

La Joya, música diáfana para amantes de la simpleza

El dúo formado por Ricky Lavado (Standstill, Egon Soda, New Raemon) y Manel Moreno (Cuzin, Muerte y Destrucción) lanza Las Cruces (Cielos Estrellados Music). Un álbum donde la banda demuestra una seguridad absoluta en lo que hace y, sobre todo, en el cómo lo hace.

Pocos proyectos hay tan originales en el panorama nacional actual como este de La Joya. Eso es algo que ya defendí cuando los entrevisté con motivo de su debut, un Lower Hermosa donde se apreciaba a un par de músicos que ponían sobre la mesa sus pulsiones más recónditas. Sin prisa, sin ruido, como cantan en “Sinsonte”.

Esa es la premisa de esta banda: hacer las cosas desde el alma, pero, sobre todo, desde la tranquilidad y la calma que da la edad y una trayectoria inagotable. Ricky y Manel tienen cada vez más claro por dónde quieren recorrer este camino y eso es algo que se aprecia en Las Cruces, el álbum que lanzan este viernes. Un trabajo diurno dedicado a la gente que ya poco o nada tiene que hacer a partir de ciertas horas. Un disco que, como la esencia del dúo, es más revolucionario de lo que aparentemente puede parecer.

Voy a comenzar la entrevista con la misma pregunta con la que comencé la anterior: ¿Cómo os sentís tras la grabación de este álbum y en qué sois diferentes con respecto a antes de todo el proceso?

M: Creo que hemos tenido las ideas más claras en cuanto a lo que queríamos hacer. El grupo ha mutado un poco de hacer cosas más improvisadas, canciones más desestructuradas a formatos más clásicos. Canciones con su verso, estrofa, estribillo y tal. También ayuda mucho a esto el hecho de que este álbum contiene más canciones con letra.

Sin embargo, no se aprecia esa sensación de bloque con el que describíais Lower Hermosa. De hecho, este álbum, en su conjunto, parece mucho menos coherente…

M: Es verdad, no lo había pensado. Pienso que seguimos siendo un bloque en el sentido del directo. Que las canciones nuevas mezcladas con nuestro repertorio habitual siguen cohesionando perfectamente, porque las coordenadas siguen siendo las mismas. Es decir, somos una guitarra, una batería y una voz. Ahora hay más presencia de la voz, pero en esencia es lo mismo. Sigue sin haber ningún tipo de efecto de nada. Seguimos sin hacer trucos raros. Sin meter más cuerdas o un bajo. Entonces, en ese sentido, creo que el grupo es muy coherente, toquemos lo que toquemos. Quizás a la hora de plantear y escuchar el disco de cabo a rabo hay más variedad en las canciones. Pero creo que es una variedad que ha surgido de meternos en territorios que favorecen a la voz.  El aspecto vocal te da más amplitud de miras, porque en el instrumental tienes que tener cuidado por dónde te mueves para no hacer un coñazo, para no hacer una canción larga, para que haya dinámicas. Aquí nos podemos permitir que la dinámica fuera la propia voz.

R: Sí, el hecho de que haya más letras y más voz es lo que marca la diferencia entre un disco y el otro. Los procesos de grabación, en el fondo, han sido los mismos. Lo hemos repetido con Raúl Pérez en La Mina y sigue siendo grabación de directo. No hay overdubs, no hay efectos, no hay ningún tratamiento de producción. No hay nada, y eso es algo que ya estaba en el otro disco. Al haber tanta presencia de voz y tantas letras, las canciones han salido más estructuradas, pero han salido de forma natural. Lo que pasa es que, al haber voz, hemos intencionalmente cambiado algunas formas a favor de ella, tanto estructural como musicalmente. Hemos rebajado la complejidad de batería y de guitarra porque hemos ganado dinámica con otro instrumento que está más presente, que es la voz. Y a la vez, la grabación ha sido igual o más austera que en el otro disco. Aquí realmente han sido tomas de directo, no se ha usado ningún pedal de ningún tipo en todo el disco, ningún efecto de nada y todo es muy fresco y muy natural y muy captado.

M: También ahí es importante la figura de Raúl, pues no solo es un muy buen profesional, sino que también nos entiende muy bien y lo pone todo muy fácil. Y la experiencia de grabar ha sido, engañosamente, muy sencilla y muy simple. Para nosotros ha sido simplemente entrar, ponernos a tocar y ya está, y obviamente Raúl juega un papel fundamental en el resultado final, al no fingir ni falsear una naturalidad y una austeridad, sino que realmente sea así y ya está. Hemos grabado en tres días, que es importante decirlo porque, al final, cuando grabas tan rápido, todo el mundo tiene que remar en la misma dirección. Este disco se tiene que grabar en tres días porque somos dos tíos y el concepto de banda que tenemos es muy claro. Por tanto, no hemos ido al estudio a probar cosas.

Recuerdo cuando Ricky me dijo que cantar no era un espacio natural para él. Parece que ese miedo se ha perdido en este álbum…

R: Pues fíjate, eso sí que es verdad, eso ha cambiado. En el primer disco no es que no me gustasen las voces, pero no soy cantante y no es el espacio natural para mí el de cantar, y en Lower Hermosa la sensación que tenía era la de haberlo apañado bastante bien. En este disco me he sentido muy cómodo, si te soy sincero, porque como no me da vergüenza probar cosas, pues eso ya lo tengo medio ganado, porque si no te da vergüenza hacer algo, pues te lanzas y lo haces y ya está. Pero con este disco no es exactamente eso, he cantado como he querido cantar y sintiéndome muy a gusto y satisfecho, pues lo he hecho lo mejor que he podido.

Una de las grandes aportaciones a este álbum es la voz de Leia Rodríguez, vocalista de Mourn y Leia Destruye. ¿Cómo fue la idea de su participación y por qué ella?

R: Leia es increíble, tío. La queremos mucho y es como nuestra sobrinita. Pero nos salió de forma natural el pensar en ella, aunque no sabíamos en qué canciones podía participar. La compañía de Leia es brillante y es maravillosa. Y luego hay una canción, “Los Primeros”, en la cual le pusimos en un aprieto porque era una canción instrumental, que nos hacía gracia pero que tampoco nos acababa de convencer.  Y se la pasamos previamente, como por lanzarle un reto. Tenemos esta pieza instrumental que por nuestra parte no va a ir a ningún sitio porque es lo que es y es una canción instrumental sin más pero que a la vez nos hace gracia aunque no nos convencía, y va la tía, compone la letra y se pone a cantarla y le da un sentido totalmente distinto. Iba a decir que fue una sorpresa, pero no, no lo fue porque ya suponíamos que iba a ser algo bonito, pero nos ha sorprendido mucho su nivel, porque ha hecho una canción preciosa que se la cantó en 10 minutos en el estudio y nos dejó a todos con la boca abierta.

M: De hecho, tuvimos que contenernos porque cuando ella vino al estudio a Granada y empezó a hacer coros, vimos que su capacidad de embellecer cada canción era tan grande que por nosotros hubiera cantado en todas. Pero claro, eso se alejaba de nuestro concepto del álbum.

Dice Sabina que “el estilo nace de las limitaciones”, una frase que con vosotros adquiere todo su significado. Ya no solo por el hecho de ser dos o de no utilizar bajo, sino que para este álbum ni siquiera habéis utilizado efectos. ¿Por qué hacer música en su mínima expresión?

M: Es divertido y cada vez lo estamos llevando más al extremo. Este disco es lo que decíamos,  canciones más estructuradas, pero en realidad hay menos cosas. De hecho, hay muchos momentos del disco que lo que está sonando es lo mínimo audible para que no haya un silencio. Y no ha habido trampas. Por ejemplo, hablando de minimalismo, Ricky podía haber hecho baterías que luego en directo igual hubiera simplificado y no quiso. Él ha hecho exactamente lo que luego toca. Y yo tres cuartos de lo mismo.

R: Es que no somos esas personas. Sale natural, pero sí que es verdad que ha habido trabajo en canciones de contenerse y de simplificar. Yo, por mi parte, también pensando en futuros directos, no iba a hacer una batería complicada y luego acompañarla con voz, porque cuando me vea en un directo haciendo las dos cosas a la vez, me costaría demasiado.

M: Aquí lo que va a ir bien, porque creo que es la anti-música, es que nos sale natural porque va con nuestro carácter, tío. Es que los dos somos cero de hacer mierdas. Y yo prefiero dar una nota bien dada que dar tres corriendo. Y este grupo se montó con esa filosofía. Yo estaba cansado de correr tocando la guitarra, y ahora, tío, disfruto cada nota que doy y la doy con toda mi puta alma.

Siempre se dice que en esto de la música está todo inventado. ¿No os produce temor el que podáis sonar repetitivos, por el simple hecho de vuestro particular estilo?

M: Pues, puede ser. Ya veremos, ¿no? De momento no nos ha pasado. Curiosamente, este disco es muy diferente de lo que hemos hecho antes. Yo, al menos, lo veo así. Y nuestra gente cercana que lo ha escuchado dice que parece mucho más complejo y sofisticado, cuando es todo lo contrario. Pero, tío, al final hay algo de lo que hacemos que tiene ese rollo raro, porque nadie está haciendo esto. O sea, yo tampoco me escucho a todos los grupos de España, pero no hay ningún grupo por ahí que esté haciendo un rollo así desnudo, tranquilo. Te puedes ir a unos McEnroe, pero al final son cinco o seis tíos tocando. De hecho, cada vez que nos encontramos con un dúo, siempre están a toda hostia.

Entonces, es un poco raro, pero estamos agradecidos, porque creo que la gente se come esto de puta madre. A ver, coño, te soy sincero, hay veces que estamos haciendo una canción en el local y que pienso,  “¡joder, si hubiera un bajo aquí, esto sería la de Dios es Cristo!” Pero claro, al final nos adaptamos, yo me ocupo de tocar algo por arriba y Ricky ya está metiendo ahí un bombo y lo acabamos cubriendo. Pero cuando tú empiezas a hacer un boceto de una canción, coño, hemos tocado con bajo toda la vida. Entonces al final tú sabes dónde está el lugar del bajo, y lo estás eliminando. Yo soy un pirata tocando y hago muchos trucos cubriendo graves. Pero, claro que sí, de primeras voy a ver un grupo en directo y digo, ¿dónde está el bajo, tío? Es así, en directo sobre todo, el bombo y bajo es lo primero en lo que te fijas en un directo.

Con Lower Hermosa nombrasteis a bandas como Codeine o Karate como referencias. ¿Qué bandas han influido en Las Cruces?

M: Que se traduzca en la música que hacemos es complicado, porque lo que más escuchamos juntos los dos y que puede haber salpicado más es la música americana tipo Kurt Vile o Waxahatchee, de quien ya hablamos. Ese estilo quizás, pero claro, luego hay unas letras que te llevan a otro sitio que para nada es un rollo así. Así que no sabría decirte dónde estamos.

Vuestra carta de presentación reza: “Música sin pretensiones que habla de ese momento de la vida en que los domingos por la mañana pasan a ser más importantes que los sábados por la noche”. ¿Cuándo se descubre esto, musicalmente hablando?

R: Sí, no nos engañemos, aquí todo el mundo tiene una edad. Aquí todo el mundo peina  canas y eso es algo fundamental. Es un todo, y la frase parece parece medio broma, pero esconde una verdad  que tiene que ver no solo con la música, sino con la vida, y tiene que ver ya con tener más años que un bosque y estar cansado de la nocturnidad y lo asociado a ella.

M: Por la mañana las cosas se ven de una manera mucho más nítida. Hace diez años jamás hubiera dicho esto, pero ahora mismo estoy en un punto de mi vida en el que odio salir por la noche, odio los garitos por la noche y odio a la gente por la noche. ¿Cuándo he empezado a odiar eso? Pues, hostia, no lo sé. Pero, de hecho, si pudiera lograr que todos los bolos de esta gira fueran  por la mañana o por la tarde, lo agradecería.

R: Igual es que lo de tocar los últimos lo hemos hecho muchas veces en nuestras vidas, pero ya no quiero más de eso y tiene relación con todo, también con el contenido de las letras del disco, que hablan de la calma y la tranquilidad. Digamos que de lo que hablo en las letras son conceptos que en mi cabeza los alejo de la nocturnidad, pues en la noche no solemos ser honestos, ni tranquilos, ni humildes. Así que, a partir de ahora, si en los bolos que hagamos con otras bandas, podemos tocar los primeros, lo agradeceremos enormemente.

Texto: Borja Morais

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto: jorge@ruta66.es
Suscripciones: suscripciones@ruta66.es
Consulta el apartado tienda