Encuentros

Chico Jorge : “hago canciones sobre las cosas que me joden para poner orden en mi cabeza”

Jordi Bastida, guitarrista de Sidonie, ha mutado en Chico Jorge. “Uno de estos días” es la primera puesta en escena de un proyecto, paralelo, que pretende hacer mucho ruido pop. Poligamia enriquecedora.

Mencionemos una de tus canciones ¿Dónde está realmente tu corazón?

Mi corazón está ahora mismo en este disco, Ana Müshell (mi pareja y creadora del artwork del album), Eneida y Pablo (mi pequeño gran equipo discográfico, promo y management), mis amigos y claro, también tocando con la gente que quiero y admiro: Sidonie. Late dinámico, de veras, lejos de cuando escribía “¿Dónde está mi corazón?”, que también latía fuerte pero por ruptura y profunda tristeza.

Jordi Bastida se ha transformado en Chico Jorge que nos podría sonar a un apodo brasileño, pero creo que no tiene ninguna relación. ¿Cuál es el origen de este alias?

Compré en el Gutter Fest, un fanzine de una telenovela brasileña que se llamaba “Velho Chico”, que significa “viejo río” en portugués, me hizo mucha gracia por la cosa kitsch. Entonces valoraba ponerme San Jorge, pero me di cuenta de que era algo idiosincrático, en las bandas indies, utilizar los santos, vaya. Así que finalmente junté los dos mundos y di con el nombre de mi proyecto. Algo suave, cercano y después, de lo punzante, ya me ocupé de ponerlo en las letras y la música.

¿Tenías la necesidad vital de caminar algo lejos de Sidonie para sentirte un líder?

Lejos de sentirme líder, hago canciones sobre las cosas que me joden para poner orden en mi cabeza. Tocar con Sidonie es algo maravilloso que no quiero dejar de hacer, ya que ser guitarrista de esta banda es muy enriquecedor. Estoy al lado de unos músicos con mucha escuela y creadores de canciones mayúsculas.

La promoción de “Uno de esos días” (2025) promete pop-noise, pero, por citar un ejemplo, la preciosa “¿Quién reinará en el Born?” nos acerca mucho más a una pieza distanciada de ese ruido, quizá anhelado.

La canción en sí es el ruido ensordecedor de la imposibilidad de volver a ver alguien. Habla de mi gatita difunta: Agustina, una muerte que siempre es incompresible. No me pareció mal reservar un espacio “hifi” sonoro en esta canción tan delicada. El resto del disco tiene ruido, quizás no de la manera más brusca como hacen Sonic Youth, sino más bien en la dirección puntillista de Yo La Tengo.

¿Te ha sido complicado pasar de guitarrista a cantante principal?

Claro que sí. Estoy muy cómodo coloreando las canciones como guitarrista. Ser cantante es una película muy distinta, ya que requiere, por encima de todo, conectar con quien esté escuchando. No sé si lo tengo innato, veremos, no me faltan ganas de desarrollar este músculo.

En ese sentido, pareces encontrarte muy cómodo en canciones como la que lleva el título del álbum.

He cantado toda mi vida y la voz encuentra su lugar rápido, sobre todo cuando es una canción propia. Es cierto, también, que he grabado y regrabado muchas veces las canciones hasta encontrar un punto exacto de dónde quería que estuviera la voz. Eso significa muchas horas escuchando tonos y tempos a favor para que la vocalización se sintiera exacta y cómoda. Además de “Uno de esos días”, el resto de canciones del disco son cortes que hablan con mucha vivencia y sinceridad. Hacerlo desde ahí hace el camino más llano.

Se nos advierte que este trabajo alivia tu tristeza. ¿De qué estamos hablando? Musicalmente me parece incluso lleno de positividad.

El disco son 10 cortes sobre amor: echar de menos, romper… mirando a los ojos de la cara poliédrica de la tristeza. Lo he abrazado y me he hecho un poco más fuerte comprendiendo que forma parte de mí, y eso se ha convertido en un  rayo de luz. La parte “noise” es una buena aliada en este disco para explicarlo. Tiene oscuridad y luz: igual que existir.

Este proyecto, absolutamente personal, se presentará el próximo 13 de noviembre en la sala Heliogábal de Barcelona. ¿Algún secretillo que podamos contar?

Hemos arrancado los ensayos y la idea es armar un show sin artificios, con una voz, dos guitarras, bajo y batería: crudo y sincero, a lo Velvet Underground o Strokes.

Creemos en el futuro de Chico Jorge, pero ¿vas a abandonar los anteriores si esto funciona?

Me siento muy alineado con mi vida ahora mismo. Me encanta ser guitarrista y me encanta ser líder de un proyecto. No veo por qué no conciliar los dos mundos, que al final, son uno.

Texto: Barracuda

 

 

 

 

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