Drugos vuelven a la carga con “M. Pombo”, tercer adelanto de un disco que ya huele a escalada en su propio ecosistema: más mordiente, más personalidad y un sentido del humor que corta como un bisturí. El nuevo single es una sátira pop afilada que apunta directamente a esa España mediática obsesionada con lo superficial, tan dada a venerar lo que después finge despreciar. Un retrato a quemarropa del postureo dorado y de los privilegios heredados, visto desde ese prisma que el grupo maneja con soltura: ironía descarada, melancolía con mala leche y melodías tan venenosas como pegadizas.
Tras lustros sin que la judicatura averigüe quién carajo es M. Rajoy, evidentemente Drugos ni confirman ni desmienten que “M. Pombo” aluda a la famosa influencer enemiga de la lectura; pero lo cierto es que la canción convierte la frivolidad en arte performativo. Sí, porque estiran hasta el absurdo los clichés de la fama exprés, fantasean con venganzas imposibles de la clase alta y ridiculizan la hipocresía social con un tono entre lo cómico, lo nihilista y lo puñeteramente lúcido.
La banda gijonesa continúa puliendo un sonido cada vez más reconocible: guitarras más crudas, bajos con músculo y una producción que apunta al hueso sin rodeos. Una identidad que se consolida también gracias a la mano de Nacho Mur (La M.O.D.A.), que produce esta tercera entrega junto a ellos.
El lanzamiento llega acompañado de un videoclip dirigido por Paul Alone, tan irónico y autorreferencial como la propia canción, un pequeño juego de espejos que refuerza la crítica al escaparate digital donde todo se vende, se recicla o se cancela según convenga.
Texto: Carlos López
Fotos: Alejandro Viña







