
El reggae está de luto. El pasado 24 de noviembre nos dejó Jimmy Cliff, una figura absolutamente esencial para entender no solo la música jamaicana, sino la evolución de toda la música popular del último medio siglo. Tenía 81 años. Con él se va una voz única, inconfundible, y una energía que siempre transmitió esperanza incluso cuando cantaba sobre los golpes de la vida. Su talento para mezclar ska, rocksteady, soul y reggae con una sensibilidad emocional impactante lo convirtió en un embajador natural de Jamaica cuando el resto del planeta aún no sabía pronunciar la palabra reggae.
Su figura alcanzó otra dimensión cuando protagonizó The Harder They Come en 1972, aquella película que, sin pretenderlo, llevó la música y la cultura jamaicana más lejos que cualquier campaña promocional. Jimmy Cliff no solo actuaba: brillaba. Encarnaba al soñador, al rebelde, al que se niega a aceptar el destino que le han impuesto. Durante más de seis décadas, Cliff mantuvo intacto ese espíritu de inconformismo luminoso. DEP.
EI






