
Todd Snider, el carismático cantautor del country alternativo y americana, fallecía el 14 de noviembre a los 59 años, según ha anunciado su propio equipo de trabajo. El artista, nacido en Portland (Oregón) y vinculado durante décadas con la escena de Nashville, enfermó tras un episodio muy complicado. Días antes había sufrido lo que su equipo describió como un “violento asalto” frente a su hotel en Salt Lake City, que le provocó lesiones graves. Debido a esas heridas, canceló su gira High, Lonesome and Then Some y fue hospitalizado.
Poco después, Snider fue arrestado tras regresar al hospital y protagonizar un altercado con el personal sanitario. Sus representantes han explicado que tras el ingreso, se le diagnosticó una neumonía atípica, también conocida como “walking pneumonia”. Su muerte fue confirmada por su sello, Aimless, Inc., que publicó un mensaje en redes para despedirlo: “¿Dónde encontramos las palabras para aquel que siempre tenía las palabras correctas… nuestro querido Todd Daniel Snider ha partido de este mundo”.
Mucho más que un songwriter brillante, Todd era un contador de historias nato, un tipo con humor, con mirada, con cicatrices, y con una capacidad única para convertir la vida en canciones que mordían y abrazaban a la vez. Discos como East Nashville Skyline, Near Truths and Hotel Rooms o Agnostic Hymns & Stoner Fables lo convirtieron en un referente absoluto de la escena americana, un poeta callejero con alma de folk singer y espíritu punk. DEP.
EI






