
Una de las influencias fundamentales en los conceptos iniciales de las bandas de hardcore es el metal. Por su carácter inconformista, éstas tienden a explorar otros caminos, y si hay un referente claro en ese sentido, ese sería Refused. Desde Umeå —una ciudad donde se experimenta el fenómeno del «sol de medianoche»—, el grupo miró hacia adelante y enriqueció su sonido básico con trazos de jazz y bocetos de electrónica. Eso sí, en sus conciertos (y esto es un spoiler en toda regla), siguen incluyendo pequeños fragmentos de temas de Slayer o Black Sabbath, dejando claro el origen de todo.
Por su naturaleza, en sus inicios no supieron gestionar ni negociar internamente los valores y liderazgos dentro de su propio núcleo, lo cual generó una convulsión en 1998. Volvieron con todo en orden entre ellos, pero ese viaje ya ha llegado a su fin. Curiosamente, el momento elegido para concluirlo coincide con una etapa en la que esa convulsión afecta más que nunca a la sociedad, marcada por inestabilidad, agitación, conflictos y crisis global. Esto nos lleva a plantearnos que, justamente ahora, es cuando más se necesitan bandas como ellos. Pero es definitivo: su mensaje quedará silenciado.
Una evidencia clara es que, sin su música, todo ello no tendría mucho sentido. Por eso, nos centraremos en abrazarlos una vez más y asumir su despedida. Desgraciadamente, la formación que nos dirá adiós se ha visto reducida a un cuarteto (cuestión de gustos personales, pero uno de los elementos básicos de su sonido era la dupla y réplica de guitarras), ya que Kristofer Steen lo dejó en la etapa post-COVID. Aun así, lo que es evidente es que la entrega y el compromiso estarán garantizados. Y si quieres saber dónde ubicarán esos “snippets” metaleros en sus shows, apunta estas fechas:
-28 de octubre de 2025 – Razzmatazz, Barcelona.
-29 de octubre de 2025 – Sala La Riviera, Madrid
Texto: Oscar Fernández Sánchez






