Reviviendo los años dorados del garaje y el rock & roll más primitivo, estas japonesas llevan desde 1986 predicando la palabra salvaje y eléctrica de las raíces que dieron forma al sonido que hoy conocemos como rock and roll.

Con una energía desbordante y una actitud ferozmente auténtica, han mantenido viva la llama del garage rock más crudo y visceral. Su aparición en el icónico film de Quentin Tarantino, Kill Bill Vol. 1, les sirvió como una potente plataforma para llegar a públicos más amplios en todo el mundo. Sin embargo, mucho antes de conquistar la gran pantalla, ya se habían ganado una sólida reputación en los clubes underground de Tokio gracias a su directo explosivo, capaz de encender cualquier escenario.
Lejos de caer en la nostalgia o convertirse en una mera banda retro, siguen siendo una fuerza viva, con un sonido propio que no se limita a imitar, sino que reinventa con pasión y personalidad. Siguen fieles a su esencia, haciendo bailar a multitudes como si no hubiera un mañana. Bandas como ellas son un soplo de aire fresco, tan necesarias como respirar.
MC






