Encuentros

Maruja, desde la rabia y el compromiso

Con la cantidad de discos que se publican cada semana, cuesta centrar la atención en uno concreto. Y más aún, cuando es un nombre nuevo. A no ser que te llames Maruja (inevitable fijarse), con un foco puesto en The Mars Volta, Refused o, incluso, en la fiereza de Rage Against the Machine.

Con mucha rabia y un fuerte compromiso político y social. Combinando jazz, post-punk y hardcore, su propuesta es una bomba de relojería. Publicaron varios EP´S previos a su debut, Pain to power, y han cambiado de miembros, una formación en la que si permanece Harry Wilkinson, el altavoz de los de Manchester. Un tipo que, cuando conectas con él vía Zoom, está recostado en un sofá (como si el asunto no fuese con él), parece salido de un casting de Trainspotting y amigo del barrio de Sleaford Mods. Su actitud, le delata. Sus canciones, también. Merece la pena seguirles la pista.

Viniendo de Manchester, hay dos preguntas que no te puedo de hacer de hacer, ¿eres más de Noel o de Liam? Y, ¿United o City?

Oasis no me gustan, con lo que cual me da igual si uno u otro. Y yo, siempre del United. Ahí no hay discusión.

Entonces, ¿cómo os gusta presentaros? ¿Cuáles son vuestros objetivos?

Queremos expresar todo lo que hay en nuestro interior y evidenciar las cosas que pasan alrededor, todo ese ruido tan molesto. Conectamos con cosas, pero también las cuestionamos. Hay un punto de exigencia sin el cual no podríamos componer esto. No nos ponemos límites, hacemos música que nos toque, que nos conmueva.

Y siempre con un compromiso político, no escondéis vuestra indignación ante lo que pasa cada día en Gaza o en otros lugares.

Personalmente, no entiendo mi existencia sin ese compromiso. Y eso se refleja en la música de Maruja, en el mensaje, en cada una de nuestras acciones. La postura es clara. Este sonido es un reflejo de nuestras frustraciones y de cómo nos sentimos. Nuestro país está siendo gobernado por personas que no son aptas para liderar.

Tengo la sensación de que en Maruja hay mucha cooperación, mucha gente involucrada en el proyecto más allá de los propios músicos.

Hemos incorporado equipos de personas y hay muchas expectativas sobre lo que estamos haciendo; luchamos constantemente. Tratamos de hacer lo que es mejor para nosotros y cada acción, la consultamos y consensuamos. Aunque no pensemos mucho en lo que estamos haciendo. Vamos más allá, en realidad es como una meditación. Puede sonar contradictorio, pero hay una ausencia de pensamiento. Lo cual es hermoso porque es entonces cuando puedes canalizar la creación, ya que no estás poniendo ningún ego en ello; no lo estás pensando demasiado.

El grupo, por tanto, tiene un fuerte componente de jazz, de improvisación y libertad. A ratos me recuerda a Morphine por el saxo, pero también, y mucho, a lo que hacen The Mars Volta, un proyecto en el que todo vale. En NME os definieron como “noisy jazz punk”.

No hablamos demasiado de etiquetas, ni de estilos. Ni siquiera de grupos. Nuestra premisa es la libertad. Pero no solo como idea musical; esto es lo que nos empuja a vivir y a evolucionar. Por eso hay aquí tanto baile de gente, estamos con una renovación constante y, no, no miramos ni nos fijamos en nadie.

Pero no me puedo creer, que toda esa nueva escena de jazz británica revolucionaria y psicodélica, no os haya tocado de alguna forma.

Bueno, sí, que artistas británicos como Shabaka Hutchings surgieran de la nada fue una gran influencia para nosotros. También Nubya García, Ezra Collective o Moses Boyd… Ya me he delatado (risas). Es algo que está sucediendo en nuestro propio país y nos parece algo nuevo.

Por ejemplo, los diez minutos de “Look Down On Us” o “Born to die” son alucinantes, te quedas boquiabierto ante esa avalancha de fuerza y creatividad. Es la banda sonora del fin del mundo.

Ojalá lo fuese. O no. Todavía dudo sobre qué nos conviene más. Aunque entiendo lo que dices, el impacto de esa canción es tremendo. La mayoría de nuestros conocidos nos lo han comentado.

Vista la portada, me da la sensación que le dais mucha importancia a la parte visual de vuestro trabajo. ¿Es así?

Cierto, es un componente al que hacemos caso, es algo importante. A veces es lo primero que ves de un grupo, una portada o una ilustración, y eso tiene que transmitir algo.

Para este disco, tenéis el apoyo de una gran compañía… ¿Cómo de importante es tener medios para grabar un disco?

Que sea más o menos caro no garantiza nada, pero si es verdad que en este caso tenemos un apoyo financiero y la intención, por su parte, de que esto salga adelante. Yo creo en esto y, que esto llegue a la gente, también tiene un precio. Si bien, no dejaré que nadie entre en mi caso.

Y, finalmente, una curiosidad. ¿Por qué Maruja?

Pues mira, fue en Galicia en unas vacaciones familiares. Yo tendría unos 16 años y vi ese cartel en una tienda. Posiblemente fuese de comestibles. Me pareció cool y muy sonoro. De repente, ya teníamos nombre.

Texto: Toni Castarnado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto: jorge@ruta66.es
Suscripciones: suscripciones@ruta66.es
Consulta el apartado tienda