
Resulta que High Spirits nos visitan el martes 23 de septiembre en Barcelona (ENTRADAS AQUI), fecha única en España, gracias a la cabezonería de Antonio Celeiro, otrora capo de la añorada Rocksound, y se nos había pasado por alto hacer una entrevista con la banda de metal. Desde Chicago, tierra de blues pero también cuna de soldadura de guitarras, riffs clásicos y pasiones metálicas que arden con fuerza, emerge esta banda de heavy metal formada en 2009 por el simpático Chris Black. Con influencias marcadas por el hard rock ochentero, la new wave of British heavy metal y melodías que resisten el paso del tiempo, High Spirits ha forjado una sólida reputación gracias a discos como Another Night (2011), Motivator (2016), Hard to Stop (2020) y Safe on the Other Side (2023). “El martes vamos a ver una banda de verdad”, nos dice Celeiro una de esas noches en que anda disfrutando del rock de la city, y no queda más remedio que hacerle caso y presentarnos el martes en la Sala Wolf de Barcelona. El tema es que no hay tiempo de entrevistar a Black y sus compinches así que, citas y reseñas mediante, nos montamos una entrevista Frankenstein, con partes de lo que han ido antes declarando la banda en otros medios, necesariamente referenciados.
SCIENCE OF NOISE (2025. Entrevista completa AQUI)
Volvéis a Europa este septiembre. ¿Qué esperáis de esta gira y cómo os sentís al regresar a España, especialmente a Barcelona?
La última vez que estuvimos en España solo pudimos ver el aeropuerto y un poco del trayecto por los Pirineos. Ambos fueron muy bonitos, jajaja, sí—pero creo que esta vez será mucho mejor, porque ¡esta vez vamos a dar un concierto!
High Spirits siempre se ha destacado por su energía positiva y su impulso melódico. ¿Cómo se mantiene ese equilibrio entre el heavy metal clásico y la intensidad emocional a lo largo de vuestros discos
Creo que para nosotros ese es el sonido normal y natural, y mantenemos ese equilibrio no intentando añadir ni quitar nada de forma demasiado repentina o sustancial. Por supuesto hablamos de un rango de sonidos y emociones, y cada canción es una oportunidad de profundizar un poco más en una dirección concreta. No todo tiene que encajar en una sola canción ni siquiera en un solo disco.
VELVET THUNDER (2023. Entrevista completa AQUÍ)
¿Qué es lo más importante para ti, como fan y como compositor, para convertir una canción en un clásico? ¿El riff o la buena melodía vocal? ¿O ambos?
Son ambos, absolutamente. No tanto los riffs, sino las melodías que surgen de las guitarras. De hecho, creo que esa es una de las principales características del método High Spirits: la voz y las guitarras trabajando juntas para formar la melodía de la canción.
DEFENDERS OF THE FAITH (2023. Entrevista completa AQUI)
Me alegra mucho que menciones esa época (NdE: los 70 y los 80), porque incluso la abordé en mi reseña de este último álbum. Te transporta a la época en que un cartel como 38 Special e Iron Maiden no era nada fuera de lo común.
Exacto. Todos esos animales estaban en el mismo zoológico. Esos límites no estaban tan claramente definidos y creo… ya sabes, tuve una conversación sobre esto hace unas semanas. Creo que sigue siendo así. Creo que a los medios de comunicación les gustaría hacernos creer que las cosas están mucho más segmentadas de lo que realmente están. No solo los medios, sino también las discográficas, la estructura de las compañías discográficas que forma parte de eso. Parte de vender un disco consiste en ponerle una etiqueta que diga: «Esto es para fans de X, Y y Z». Creo que eso tiene cierta utilidad para el comprador, pero también creo que crea la ilusión de estas barreras que en realidad no existen. Sé qué camisetas lleva la gente en nuestros conciertos porque estoy frente a ellos. Ellos están frente a mí. Puedo ver las dos primeras filas. La variedad es increíble. Eso me dice que esta idea de que cada uno se queda en su propio pasillo es un poco falsa. Es una especie de ilusión. Estoy de acuerdo contigo en que, viendo cómo se anunciaban las cosas y cómo se colocaban una al lado de la otra en décadas anteriores, era quizás más evidente que el público era mucho más abierto de lo que creíamos. Pero, repito, yo nací en el 78, así que no es que tenga recuerdos de primera mano de estas cosas.
Antonio Aguilar






