Encuentros

Ed Dupas: “Codename California fue mi manera de reencontrarme con mi música y conmigo mismo”

Ed Dupas es un compositor estadounidense de Americana que ha logrado construir un sonido propio, profundo y emotivo, combinando influencias de country, blues y rock con una sensibilidad única.

Nacido en Houston y criado en Winnipeg, Dupas reside ahora en Ann Arbor, Michigan, y ha encontrado en su último disco, Codename California, un espacio para redescubrir su voz musical tras un paréntesis de seis años. La obra, concebida entre Ann Arbor, Laurel Canyon y Vancouver Island, se nutre de experiencias personales profundas y de la riqueza sonora de la escena folk-rock de finales de los 60 en California.

En esta entrevista exclusiva para Ruta 66, Dupas nos habla sobre su proceso creativo, el significado de California en su vida y cómo este disco representa un regreso a la autenticidad.

Codename California | Ed DupasHan pasado seis años desde tu último disco. ¿Qué te llevó a tomarte ese tiempo y cómo influyó en la creación de Codename California?

Durante mis primeros tres discos, fui derivando hacia un sonido country clásico, a veces de forma deliberada y otras sin darme cuenta. Me encanta el country, pero empecé a sentirlo menos auténtico. Cuando llegó la pandemia en 2020, me alejé un poco de la música y me pregunté: “¿Cuál es realmente tu sonido?”. Fue una pregunta desconcertante, así que me di tiempo. Hoy me siento más yo mismo cuando toco y canto. Codename California fue un intento de encontrar un sonido más original, algo más personal que la fórmula del country.

El disco se gestó tras un retiro de nueve meses entre Ann Arbor, Laurel Canyon y Vancouver Island. ¿Qué significó ese viaje personal y musical para ti?

Mi tiempo en Vancouver Island fue como la “Cueva del Yogi”, un lugar para volver hacia adentro. Viví de manera simple, caminaba cada día hasta el mar y reflexionaba sobre los patrones que mi vida había tomado, tanto musicalmente como personalmente. El viaje a Laurel Canyon fue consciente; quería ver si podía atrapar una chispa que luego me acompañara al continuar trabajando en el disco.

Has mencionado a veces que la muerte de tu padre en 2019 fue un punto de partida para el álbum. ¿Cómo influyó esa pérdida en el espíritu del disco?

Fue una experiencia poderosa. Tras su muerte, perdí interés en tocar o escribir, no por duelo evidente sino por razones que no podía nombrar. Creo que, inconscientemente, había estado tocando música para él. Codename California es diferente; es el primer disco que siento completamente mío.

El concepto de Codename California parece ir más allá de la música, casi como una metáfora de la vida. ¿Qué representa California para ti?

Para mí, California se convirtió en un símbolo, un “Point Omega” invisible que nos atrae hacia algo más elevado mientras tratamos de entender la vida. Es un hilo que atraviesa el disco: en canciones como la principal, “I hear your heart when I put my ear down to the ground” (Escucho tu corazón cuando apoyo mi oído en la tierra), o en Ready to Be Found, “I’ve been keeping an ear to the ground, I’ve been listening for a sound” (He mantenido el oído pegado al suelo, atento a cualquier sonido). El concepto del álbum no era solo musical, sino sobre encontrar una dirección.

En tu disco anterior sentías que tu voz no te representaba. ¿Cómo lograste reconectarte con tu autenticidad en este trabajo?

Tomando tiempo y espacio para reconectar. Pude escuchar cosas que antes no notaba: inflexiones de country en mi voz y hábitos que se habían infiltrado en mis canciones. Codename California fue despojarse de eso y ser honesto conmigo mismo, un proceso que aún sigue.

Musicalmente, el álbum se inspira en la escena folk-rock californiana de finales de los 60. ¿Qué te atrae de esa época y qué quisiste rescatar?

Descubrí que había nacido, aunque aún en el vientre, en Los Ángeles. La memoria familiar sobre Tommy’s Hamburgers, partidos de los Dodgers y días en la playa se convirtió en parte de mi imaginación. Cuando regresé a California, cerrando ese círculo, la música naturalmente absorbió esa sensación de alquimia entre pasado y presente.

El disco mezcla atmósfera vintage con urgencia contemporánea. ¿Cómo equilibraste lo clásico y lo moderno en la producción?

Usamos texturas de los 60—acústicas, Rickenbackers, armonías vocales y percusión en lugar de batería pesada—pero los temas y emociones son de hoy. Eso evita que sea un ejercicio de nostalgia y lo mantiene vivo en el presente.

Trabajaste con músicos como Drew Howard, Tony Pace y Caroline Barlow. ¿Qué aportó cada uno?

Drew Howard es un pedal steel incomparable. Tony Pace me ayudó a encontrar los arreglos correctos en el estudio, y Caroline Barlow, única voz femenina del álbum, enriqueció canciones como Queen of Hearts y me inspiró a invitar a Drew Nelson para Barbed Wire Cross.

«Barbed Wire Cross» nace de un símbolo que viste en Laurel Canyon. ¿Cuál es la historia?

Vi un gran crucifijo de alambre de púas en mi Airbnb. Esa imagen me inquietó y la incorporé a la canción. Luego Drew Nelson aceptó cantar en ella, lo que le dio un significado especial al tema.

«Holy Land» habla de un encuentro con un sacerdote en un área de descanso. ¿Cómo transformas experiencias así en canciones?

Algunas canciones vienen desde dentro, otras desde fuera. Esa vino con palabras propias; solo tuve que plasmarlas y dejar que la música encontrara su forma.

«Box of Lonely Men» se presenta como un himno a la empatía. ¿Qué querías transmitir?

La soledad interna vista desde un hombre común, que tal vez seas tú o alguien que conoces. Surge del observar a gente en un bar local, todos con su teléfono en una mano y la bebida en la otra, y sentir ese instante de conexión humana con el barman.

Grabaste partes del disco en lugares distintos y con equipo limitado. ¿Cómo afectó eso al resultado final?

Más que al sonido, moldeó el alma del disco. Cada canción tiene la marca del momento y lugar donde fue creada, dándole un carácter tipo “scrapbook”.

Has descrito el álbum como un “ejercicio de volver al centro”. ¿Qué descubriste sobre ti mismo?

Que me siento más centrado cuando soy honesto conmigo mismo, musical y personalmente, y aprendo a soltar los patrones que me limitan.

Tu música se compara con artistas como Springsteen o Kristofferson, pero se destaca tu voz única. ¿Qué opinas de esas comparaciones?

Me honra y me halaga. Mi voz es única, pero se construye sobre la influencia de esos artistas.

Ahora que sientes que has recuperado tu autenticidad, ¿qué pasos planeas dar tras este disco?

No creo que uno “llegue” a la autenticidad, pero hice un disco que me gusta, y eso lo considero un triunfo. Cada álbum tiene sus propias lecciones y forma de revelarse. Codename California surgió cuando dejé de preocuparme por el tiempo o por lo que pensara la gente y simplemente hice algo que me emocionara a mí.

Eduardo Izquierdo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto: jorge@ruta66.es
Suscripciones: suscripciones@ruta66.es
Consulta el apartado tienda