
Medio siglo después de que Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon decidieran dinamitar las fronteras del rock con A Night at the Opera, el álbum regresa en una edición que hará salivar a coleccionistas y devotos de Queen: vinilo transparente con galletas doradas, disponible el 17 de octubre en todo el mundo (un día más tarde en Reino Unido, coincidiendo con el Día Nacional del Álbum).
La guinda, claro, es “Bohemian Rhapsody”, esa extravagancia operística que en 1975 se pasó nueve semanas consecutivas en lo más alto de las listas británicas y cambió para siempre la historia del single. Para su 50º aniversario, se reedita en vinilo azul transparente de 7 y 12 pulgadas, en picture disc y hasta en un casete azul que huele a fetiche inmediato.
“Nos abrió el mundo”, recuerda hoy Brian May. “Estábamos en la cima de nuestra confianza”, añade Roger Taylor. No exageran: aquel disco fue su primera cima global, número 1 en cinco países y triple platino en EE. UU., y les permitió pasar de promesas glam-rock a arquitectos de universos sonoros imposibles.

Porque A Night at the Opera no es sólo el álbum de Bohemian Rhapsody. Son doce canciones que se pasean por casi todos los estilos musicales: el hard rock venenoso de “Death On Two Legs”, la ternura planetaria de “Love Of My Life”, el pop radiante de “You’re My Best Friend”, la ciencia ficción folk de “’39” o el delirio jazzístico de “Seaside Rendezvous”. Todo bajo la batuta del productor Roy Thomas Baker y en estudios legendarios como Rockfield (Gales), donde la banda grabó con la sensación de que ya nada era imposible.
El tiempo les ha dado la razón: “Bohemian Rhapsody” fue votada como mejor canción de todos los tiempos en múltiples encuestas, relanzada al número 1 tras la muerte de Mercury y preservada en el Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso de EE. UU..
Ahora, estas reediciones no solo celebran un aniversario redondo, sino que nos recuerdan por qué Queen fue, y sigue siendo, la banda capaz de convertir el rock en ópera y la ópera en puro rock and roll.
Texto: J.F. León







Bohemian Rhapsody la mejor canción de todos los tiempos?
Seguramente, el 90% de los votos sería de gente que no ha escuchado más de 10 temas en toda su vida.
Es un buen tema, excesivo para mí, pero trepidante en su parte final. Pero hay muchos centenares de canciones que me parecen más merecedoras de ese (dudoso) galardón, ¿verdad Johnny B. Goode?