
Estábamos sentados en el bordillo del césped de Mendizabala y algo nos impedía la visión del escenario principal cuando empezamos a escuchar una música súper alegre y sonaba tan bien que pensábamos que era hilo musical, unos minutos después nos dimos cuenta de que era una banda en directo y fuimos apresuradamente a las primeras filas. Si Cranstoun y su banda abrieron el Azkena Rock Festival 2012 y desde ese momento siempre he querido volver a ver a este señor en directo. Por sorpresa y por fin ha llegado, gracias al Colectivo Cultural Baifest.
Sábado, 30 de agosto, en el entorno natural del lago de Barañain, con fecha exclusiva en el país, pudimos disfrutar de Si Cranstoun con su guitarra, acompañado para la ocasión por Héctor Quintero al contrabajo, Jesus López a la batería, Gerard Vercher al saxo y tres coristas de la banda The Velvet Candles. El cantante londinense nos transportó con su sonido a la década de los 50 y demostró un alto rango vocal con tono cálido y brillante. Sonaron sus canciones más conocidas como ¨Coupe de Ville, Dynamo, Ella Hula Hula o Throwback¨ entre otras. Nos adelantó una composición de su nuevo trabajo (la peor del show) y nos ofreció varias versiones como ¨Reet Petite¨ de Jackie Wilson o ¨Let’s Twist Again¨ de Chubby Checker.
Transmitió buenas vibras a un público que bailó hasta el último compás. Destacaron solos de Saxo de calidad, aunque fué una lástima no haber tenido más instrumentos de viento y un guitarrista para liberar al artista. Un concierto de 70 minutos, lineal, divertido y fugaz que recibió una gran ovación y vació el stock de sus discos en cuestión de minutos. Pese al limitado equipo de luz y sonido tuvimos una ecualización perfecta.
Además de Si Cranstoun como cabeza de cartel de la 5ª edición del Baifest se pudo disfrutar de bandas nacionales como The Velvet Candles, The Honky-Tonk Hells y Los Volidos durante todo el fin de semana acompañados por Djs, feria de artesanía, concentración de vehículos, degustación de cerveza artesana, actividades infantiles y baile clandestino de swing. Lo que empezó como una feria de cerveza artesana dedicada a dar vida y hacer tejido social a la localidad se convierte con identidad propia en una cita muy atractiva para los amantes del Rock and Roll y los nostálgicos del vintage.
Texto y foto: Ignacio G. Elcano






