
Dublín, última parada de la mini gira europea de JJ Grey & Mofro y una excusa perfecta para viajar a la ciudad.
El Whelan’s es una especie de laberinto, compuesto por varios pubs y salas. Para hacer algo de tiempo, entramos en el primero de ellos, el típico pub irlandés de madera y moqueta poco iluminado. En realidad, la iluminación era roja y a juzgar por las fotos que nos hicimos, más de uno debió pensar al verlas que más que en un pub, habíamos acabado en un club de alterne.
Las paredes están llenas de fotos de músicos que han actuado en el local a lo largo de los años. Al fondo, en penumbra, la gente conversa alrededor de las mesas y las pintas de cerveza se van acumulando sobre las mesas. Cae la primera pinta de Guiness de la noche, no concibo estar en Dublín y beber otro tipo de cerveza. Imagino que, para un dublinés, verte con otra cerveza en la mano que no sea de color negro, debe ser una ofensa. Y sí, la Guiness en Irlanda, sabe distinta y entra de maravilla.

El concierto se celebra en una sala de dos alturas. Rápidamente subo las escaleras para colocarme en primera fila de la planta de arriba y tener así una buena visión del escenario. Me coloco estratégicamente cerca de la barra del bar para así tener a mano el grifo de cerveza.
El escenario es diminuto y la banda compuesta por diez músicos tiene que hacer encaje de bolillos para no chocar entre ellos. JJ Grey sopla la armónica con todas sus fuerzas al inicio de “Olustee” (título que abre su último álbum) y poco a poco se van sumando instrumentos acabando el tema en un clímax colectivo.
El set list ha cambiado algo con respecto al que tuve la oportunidad de disfrutar en Berlín a principios de año, pero la base sigue centrada en su último disco. La conexión entre público y banda será total desde el principio. Han tocado un solo tema y ya lo tienen a sus pies. El ritmo bailable de “WYLF” anima a que el público siga a la banda con sus palmas y mueva las caderas.
La voz de JJ Grey se pone melosa y romántica al ritmo que marca la guitarra en “Starry Night”. Tiempo para el funky en “Higher You Climb”, un tema que va in crescendo a medida que los músicos y coristas van subiendo su intensidad. Si cierras los ojos, las letras de “Fire Flies” o “Loochloosa” te llevan a navegar por ríos y lagos llenos de caimanes, mosquitos y serpientes.
La música de JJ Grey te permite “viajar” sin comprar billete por diferentes estados de América, desde el blues del Misissippi hasta los sonidos Motown de Detroit pasando por el R&B de New Orleans. Todos estos estilos musicales, se fusionan entre ellos de manera magistral durante el concierto. Durante “The Sun Is Shining Down” del maravilloso álbum “Country Ghetto”, la comunión fue perfecta entre público y músicos. La emoción vivida en ese momento, no pudo evitar que a una de las coristas se le escapasen las lágrimas durante el tema.

“Podríamos estar tocando 2 o 3 horas seguidas sin problema” dijo JJ Grey, pero la hora se les echa encima y tienen que acortar la actuación. Punto final a la gira europea y esperemos que la próxima vez, no pase tanto tiempo hasta que vuelvan a Europa.
El subidón de adrenalina tras el concierto y el efecto de las pintas de cerveza, nos animaron a seguir disfrutando de la noche dublinesa y de la música en directo por los pubs de la zona del Temple Bar.
Texto y fotos: Daniel García Femenía






