
“Salimos y tocamos. Encendemos al público todo lo que podemos y lo damos todo. Vamos a equivocarnos, vamos a tocar los acordes incorrectos, voy a cantar frases que no proceden, pero da igual. Lo damos todo siempre y así seguirá siendo.” Esto me comentó Scott Hill en pleno confinamiento y ayer, al fin, pude comprobarlo. Fu Manchu arrasó como una apisonadora y demostró que la esencia de un género como el stoner surge de la más primitiva diversión.
La banda californiana colgó el cartel de sold out en su único concierto en nuestro país, algo inusual en Madrid y en pleno agosto. Sin embargo, pocos planes se antojan mejores que el de presenciar un show en el que uno pierde completamente la noción del tiempo. Fu Manchu es un ladrillo, con su fórmula ramoniana en la que todas las canciones podrían ser la misma. Una experiencia dónde Hill y los suyos muestran una conexión genuina que se aprecia hasta en los errores técnicos, algo que, por supuesto, nos la suda a todos, sobre todo a ellos.

Fu Manchu lleva más de tres décadas haciendo lo mismo, pero lo hacen tan sobradamente bien que no hace falta mucho más. “Hacemos música sencilla y pegadiza y no hay nada como la sencillez para atraer al público. Un tipo de música que cualquiera puede hacer y que no requiere un gran don para llevarla a cabo.” Es imposible presenciar un mal concierto de Fu Manchu porque es imposible pasárselo mal mientras el cuarteto está sobre el escenario. Y con ese mantra, pilar fundamental del stoner y de California, todo fluye de manera orgánica, como si se surfeara la mejor ola del condado de Orange.
Podría destacar lo que me gustó el inicio con “Pigeon Toe”, o cómo enlazaron “King of the Road” con “Saturn III”, pero eso es lo de menos. Hay eventos que son un acontecimiento y otros que son una experiencia y yo siempre he preferido los segundos. Así, tras hora y media que podían haber sido 10 minutos o 6 horas, todos nos marchamos con una sensación agradable.

Jóvenes y no tan jóvenes, porque, como me comentaba Scott Hill cuando todo el futuro parecía oscuro, “no somos una banda que haga letras polémicas ni que se posicione con nada o con nadie, así que creo que es bastante fácil poder llegar a un amplio espectro de gente. Para nosotros la música es sinónimo de diversión y es lo que hemos pretendido transmitir siempre. Quizá por ello, las personas que se acercan a nuestra música solo quieren pasar un buen rato y entretenerse. Y la diversión no entiende de edades.”
Texto: Borja Morais






