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Felicia Pop – Limodre (Fene-A Coruña)

 

Los Mejillones Tigre

 

De los mil festivales de música que se celebran anualmente en España solo uno de ellos es el Felicia Pop y señalar su singularidad procede. El evento reúne  cada verano desde 1998 en la pequeña localidad de Limodre (Fene, A Coruña) a medio millar de aficionados que se sienten como la tribu de Astérix, tanto por el espacio en el medio del bosque (el parque de A Hortiña) como por una resistencia estética numantina.

Una longeva apuesta por bandas locales, nacionales e internacionales donde no falta homenaje a algún clásico. Si uno busca festivales de pequeño formato en un ambiente rural, tanto el Felicia Pop como el Espina Fest figurarían entre nuestros favoritos. La edición de 2025 se desarrolló entre el 31 de julio y el 2 de agosto y convocó a diez bandas con las que la organización, la asociación cultural Felicia, quiso dejar una amplia muestra de estilos del soul a la cumbia o de la psicodelia al art-rock.

El jueves 31 la XXVII edición del Felicia comenzó en la centenaria escuela local en la que se pudo ver a la banda Allo Negro, una veterana formación de las Rías Baixas que practica un soul y un rock canónico adaptando clásicos al galego o temas propios como “Branco algodón” ou “Troula”. El septeto liderado por Javier Prado con la estupenda voz de Isa Pérez dejó un buen sabor de boca con un show muy animado y divertido. La segunda cita de la noche fue una apuesta que salió bien, la jovencísima banda compostelana Ulex (solo uno es mayor de edad). Su actuación le reconcilia a uno con eso mismo: la juventud. Estética divertida, personalidad propia y unas canciones que hablan de un mundo que a unos ya nos va quedando lejano. Hay recambio en el mundo del rock y tiene nombre: Ulex. No olviden esta frase.

Mega Purple Sex Toy Kit

El viernes 1 la acción se trasladó al parque de A Hortiña, idílico enclave que sigue siendo imbatible con un bosque que atempera los calores del verano, aunque a los Mejillones Tigre solo les faltase actuar con plumífero. La noche comenzó con Pava, la formación liderada por la poeta Lucía Aldao (ese mismo día había dado el pregón de la feria del Libro de A Coruña) practica un rock independiente con aroma a la Velvet, Television ou PJ Harvey y unas letras que buscan expresar. Con estos antecedentes uno esperaba con curiosidad la reacción de los espectadores del festival, que escucharon con atención temas de sus tres trabajos y su nuevo sencillo «Oito palabras», pero la amplitud de miras y una actuación sobresaliente conquistaron al respetable. Inaguraron, además, una tradición en los siguientes grupos del cartel: ¡la rotura de una cuerda de la guitarra!

Cambiando radicalmente de palo cara a la psicodelia soul y el progresivo aparecieron luego los Mega Purple Sex Toy Kit, veteranos miembros de formaciones como Espiño, Elephant Band o Cinemascope que ya actuaron décadas atrás en el Felipop. Tiene gran mérito que una banda que apenas da un par de conciertos al año se muestre tan en forma en sonido y presentación, más divertida cuando Alfonso Espiño ejercía de “frontman” con una espectacular camisa naranja rusa. Temas de su único LP Good vibrators y versiones de Evolution («She´s so fine») y «Old man going» de Pretty Things compusieron un repertorio poderoso entre el que tuvieron el lindo gesto de recordar a Piti Sanz (Los Contentos) recientemente fallecido.

Hey Hematoma

Con Hey Hematoma había dudas de si la organización tuviera un cruce de cables en una cita de aroma sesentero y power pop y la respuesta es no. La falsa atribución de grupo de versiones (en tal caso de autoversiones porque de cinco miembros cuatro estuvieron en Siniestro Total, entre ellos el fundador Miguel Costas) perjudica a una banda que defiende con cariño y poderío un cancionero imbatible si de diversión inteligente se habla. Público de todas las edades que se sabía las canciones de la A a la Z, con especial querencia por las del ¿Cuándo se come aquí? Garajeros, souleros o progresivos no dejaron de cantar  «Ayatollah» o «Bailaré sobre tu tumba», con momentos especiales como el «Hermano bebe» cantado por un emocionado Archy, un fenés fan de primera hora de la banda que ya puede morir feliz.

Los Bengala

La cita del viernes se cerró con el trío zaragozano Los Bengala con un ejercicio canónico de garaje punk. Los MC5 maños desgranaron los temas de su poderoso tercer disco, Peligro de extinción, dándolo todo sobre el escenario de A Hortiña. En el Instagram de Felicia Pop puede verse un vídeo mientras interpretan «Si no estás aquí» que resume la dinámica de una banda que sale al escenario a sudar y darlo todo, y a fe que el público agradece esa actitud. Tampoco faltaron las versiones, haciendo suyas el «Yo grito» de Los Sirex, su último sencillo, y «Máquina infernal» de Lone Star.

Ya el sábado, la sesión vermú del Felicia Pop fue uno de los momentos culminantes de la cita y eso que Familia Caamagno ya había participado un par de veces en el festival de Limodre. Pero los astros se conjuraron y la química público-artista funcionó como pocas veces con el repaso a su último disco publicado O mundo está derrotado. Piezas como «Romper Espagna», «Samurai» y versiones «O día en que Fraga morreu» (Hefner) o la parodia del «Xuntos» de Juan Pardo, himno oficioso del PP galaico y que siempre nos pareció con un curioso aroma al «Surrender» de Cheap Trick. Los “Caamagnos” miraron atrás («Surfistas nazis») y adelante también con algún tema del nuevo disco que ya están grabando en el estudio.

Cometa

En cuanto a la sesión nocturna, abrió Cometa, la banda madrileña que sorprendió a más de un espectador despistado. Su mezcla de Spinetta y Queen, su singular querencia por el rock argentino y otros sonidos que enriquecen la paleta sonora del indie patrio se agradece. Un concierto excelente con momentos deliciosos: «Otra vez», «No creo en el amor»… Viajando a través de la noche, el Felicia Pop está mostrando una conexión especial con el rock holandés sesentero. Este año le tocó el turno al trío Moon y en verdad que su concierto fue para enmarcar. Un grupo que clava el sonido con voces trabajadas y la sensación de que uno vive en Londres en 1967. Repasaron sus discos Brew, Safari y sobre todo III con un final sorprendente cuando su road manager Franki cantó con ellos de forma atronadora el «I can only give you anything» de los Them y el «Kick out the jams» de MC5.

The Optic Nerve

La esperada actuación de The Optic Nerve, referencia del revival garajero de los 80 y una de las grandes atracciones del cartel de este año, heló la sonrisa a más de uno. La banda neoyorkina no está en forma a pesar de los esfuerzos de Tony Matura y aunque tuvo buenos momentos («Take me», «Penelope Tuesday», «Going to the moon»), la larga extensión del concierto hizo que se notasen las costuras de una banda a la que le falta rodaje, que no grandes, enormes canciones. Si bien el estilo del grupo encaja como un guante en los parámetros del Felicia (garage, folk-rock, sunshine pop…) la interpretación adolece de mucho trabajo. Esperemos que Matura y Bellfiore, que según comentaron grabarían en octubre un nuevo disco, llenen un poco el depósito si pretenden dotar su carrera de continuidad.

Y el final del XXVII Felicia Pop quiso jugar seguro y apostó por la animación de Los Mejillones Tigre, que ya habían estado por estos lares con su anterior disco Tropical y salvaje. El sexteto jienense practica esa cumbia pop con toques de ye yé psicodélico, una fórmula que no a todos atrae (sobre todo por el ritmo colombiano) pero que a nivel de animación resulta imbatible. Repasaron su reciente y estupendo Me gustó más el libro con «Bugalú» o «Mejor que tú», con un humor que supo conectar con un público recompensado a esa alta hora de la madrugada en la que actuaron. La invocación constante a la bondad del clima local y sus caldos (licor café en cabeza) se aseguraron si no una medalla Castelao si la concesión de la doble nacionalidad galaico-andaluza.

Camino de la treintena, algo que cada año se nota con más contundencia en la media de edad de la audiencia, el Felicia Pop tuvo en la de este año su edición más concurrida. Según datos oficiales un medio millar largo de asistentes por jornada, algo con mucho mérito en tanto que estamos ante un festival cuyo principales objetivos son la estética y la diversión. En Felicia mientras van a su bola y el buen ambiente en el claro del bosque vuelve a demostrarse como el mejor escenario para apostar por la variedad sonora, la oportunidad a todo tipo de artistas y la apuesta por la calidad divertida. Felicidades a los responsables del Felicia Pop por el factor humano y ante todo mucha calma.

Texto: Nico Estrume

Fotos: Óscar Caamaño

 

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