Acostumbrados, por mor de la historia legada, a encarnar la destreza con la guitarra en héroes y casi nunca en heroínas, el presente sin embargo nos obsequia con un buen número de ejemplos donde las seis cuerdas son incendiadas por dedos de mujer. Una función ejercida con visceral precisión por esta estadounidense que entrega un nuevo trabajo determinado a escribir su nombre con letras indelebles. Un concienzudo repertorio que transforma su naturaleza intimista en un aplastante diálogo enunciado a través del blues como correa de transmisión para otros géneros. Un matrimonio promulgado libidinoso cuando cohabita con el rock en «Can Ya Handle the Heat?» o de ágil cintura si de buscar el amparo del soul-funk se trata, como en «Lose You». Intachable heredera por momentos de Stevie Ray Vaughan o Jimi Hendrix, Samantha Fish convierte la siempre laboriosa tarea de presentarse a una misma alejada del determinismo social en un exuberante ejercicio de demolición.
KEPA ARBIZU






