Como diría el gran Carlo Padial, el problema es querer petarlo. Para explicar por qué su nuevo disco suena a eso, a querer petarlo, Civic aluden en la nota de prensa que lo acompaña a un hartazgo de la que era, hasta ahora, su fórmula: rock’n’roll punkizado con gusto a Radio Birdman y The Saints. La cosa iba bien, pero por lo que parece, no lo suficiente. El cuarteto australiano insiste en que les encantaría seguir convenciendo al fan de siempre, pero eso resulta difícil de creer cuando este estrambótico álbum está claramente orientado a un público mucho más amplio, que no tiene por qué incluir a sus fans de siempre. A esa conclusión se llega cuando, tras contratar a Rob Younger (Radio Birdman, New Christs) para producir su anterior trabajo, Civic deciden dar carta blanca a Kirin J. Callinan para trocear y moldear sus nuevas canciones. El éxito masivo de Amyl & The Sniffers puede ser muy dañino. En Chrome Dipped puede escucharse cuánto.
RAFA SUÑÉN






