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Santana – Guitar BCN / Palau Sant Jordi (Barcelona)

 

Ayer Carlos Santana demostró porque lleva 50 años encima de un escenario y nos enseñó su paseo por el mundo del rock. Un escenario sobrio con dos pantallas gigantes donde puntuales, casi diría cinco minutos antes incluso, empezaron a sonar los audios que calentaban la aparición del genio y su banda.

La gira ‘Oneness Tour’ llegó a Barcelona de la mano de la promotora The Project dentro del festival Guitar BCN. El Palau Sant Jordi mostraba casi un 90% de aforo y el formato auditorio con sillas nos daba la perspectiva ideal para disfrutar de una noche donde la guitarra eléctrica toma su nombre y engrandece un género inclasificable que ha paseado desde Woodstock hasta la Conchinchina.

Un repertorio sin fisuras dentro de un tour con carácter retrospectivo donde rescata temas de antaño, hits populares y singles de radiofórmula. Ver a Santana en directo era uno de mis deberes pendientes y qué forma de poder marcar esa casilla por todo lo alto. 20 años después Carlos Santana regresaba a la ciudad condal para ofrecer un show que celebraba y servía de colofón final al aclamado disco ‘Supernatural’ que cumple 25 años. Una noche, sin duda, de mucha celebración.

Los músicos tomaron el escenario para encarar ‘Soul Sacrifice’, una de las primeres canciones que publico el músico y que aparecía en su debut discográfico, con una sección rítmica donde destaca la esposa del propio Santana, Cindy Blackman. Sin apenas una pausa o un respiro empalmaban canciones como esas jam sessions interminables que tanto han marcado la banda sonora de la época hippies. Jin-Go-Lo-Ba (Jingo) de 1969 le siguió y el público enloquecía. Cuanto deben de agradecer The Mars Volta a alguien como Carlos. Cerraron ese homenaje con ‘Evil Ways’ del mismo disco. Qué grande.

‘Abraxas’ fue representado por la combinación infalible de ‘Black Magic Woman’. ¿Quién no ha escuchado esta canción alguna vez? ‘Gipsy Queen’ siguió como si fuera la interpretación del disco en su integridad y luego ‘Oye Como Va’. Me acordé de todos mis referentes musicales, desde mi tío Antonio y sus vinilos, hasta las tutorías de la prensa especializada y sus recomendaciones.

Llegó el momento que hizo levantar a todo el mundo. ‘Maria Maria’ de 1999. Ese disco devolvió la magia de Santana y subió acciones a su legado en plena era del nuevo milenio. De todos modos, la mayor parte del público entiendo que conocía a Santana antes del boom de ‘Supernatural’. Yo, al menos, sí. Vi muchas canas entre la audiencia y sabiduría a raudales. La generación del vinilo es quien disfrutó más del concierto, aunque si te gusta el rock, lo que vivimos ayer es imposible de no disfrutar. ‘Foo Foo’ entró como mantequilla. ‘Everybody’s Everything’ sirvió para que Benjamin Rietveld, el superdotado bajista de su combo, demostrara el nivel del grupo que lleva Carlos Santana en pleno 2025.

Siguieron sin prisa, pero sin pausa. Creo que menos en el momento de los bises y pese a experimentar idas y venidas de los músicos en ningún momento dejó de sonar música encima de la tarima del entregado Palau Sant Jordi. ‘Hope Your Feeling Better’ de 1970 nos dejó claro que toque lo que toque Santana todo suena actual y esa distorsión es tan encantadora como una serpiente de cascabel. ‘Samba Pa Ti’ otro clásico de un legado que ensancha el ego de algunos de nosotros que podremos decir orgullosos que hemos visto a la leyenda en vivo y en directo. Pasamos sin apenas tomar aire de ‘She’s Not There’ una pieza que originalmente es de The Zombies de 1964 a ‘Me Retiro’, el último tema que ha sacado Carlos Santana con Grupo Frontera, un grupo que ha colaborado de forma activa con el músico Bad Bunny.

Y como si de Maradona se tratara nos encasquetó ‘(Da Le) Yaleo’ del disco que quizás ha vendido más de su carrera. Un salto de 60 años en cuestión de minutos. Qué valentía, qué honor y qué clase. Siguiendo la estela de ‘Supernatural’, Tommy Anthony encaró ‘Put Your Lights On’ con un público entregado y móviles y mecheros encendidos. Fue curioso ver a Santana rendido ante las dotes de semejante virtuoso. Las dotes vocales de Ray Greene y Andy Vargas hicieron las veces de todos los colaboradores que aparecen en ‘Supernatural’. Quizás para mí el único pero del grupo actual. Así pues, en momentos de subidón como ‘Corazon Espinado’ echamos de menos a Maná, por supuesto, pero también una voz portentosa que se suplió de forma profesional con la ayuda de un público que se sabía la letra al dedillo.

Después de tocar el cielo con semejante karaoke colectivo y todos al unisono, fue el momento de intentar asimilar una noche de esas únicas que quedan en la retina y que cuestan de superar emocionalmente. Costará volver a la rutina después de semejante espectáculo. Pasados uno minutos fue el momento de interpretar ‘Toussaint L’Overture’ de 1971, una pieza dedicada a un esclavo haitiano que consiguió independizarse de Francia en 1804. Casi seis minutos de una canción casi instrumental. El momento final comprendió la presentación de la banda y un baño de masas al sonido de ‘Smooth’, quizás la canción más reconocible de ‘Supernatural’. El músico de Jalisco con 78 años y una parsimonia fruto de la experiencia, nos dio una lección de musicología. Con sus dedos hace magia y no habrá otro guitarrista como él. One Of A Kind. Me quito el sombrero.

Queda Guitar BCN para rato. De hecho estoy contando los días para ver en septiembre el sold out de Jason Mraz en el Palau de la Música Catalana y al mítico Miguel Ríos en el Gran Teatre del Liceu.

 

Texto: Pau Peñalver

 

 

 

 

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