
Un verano más, el Palau de Pedralbes acoge Les Nits de Barcelona, un festival para melómanos adultos y selectos, fieles a bandas de antaño, que este año incluye a artistas como Morcheeba, Beth Gibbons o Al Bano y Romina Power. Todo en este recinto, donde reside la Familia Real cuando pernocta en la Ciudad Condal, es discreto y comedido. Ni siquiera el DJ del Village se atreve a pinchar a un volumen demasiado alto, no vaya a ser que a la parroquia se nos atragante la cena.
Aunque Level 42 debería invitar al baile, incluso las primeras filas son de riguroso asiento. El pase arranca con Heaven In My Hands y con To Be With You Again, pero los más atrevidos no se pondrán en pie hasta que no suenen los primeros compases de Running In The Family. La banda, formada en 1979 en la isla de Wight, sigue liderada por Mark King (que inicialmente quiso ser batería, y que por eso aporrea su bajo con el pulgar, como si de un instrumento de percusión se tratara), por su hermano Nathan a la guitarra, y por Mike Lindup, el teclista, que canta en algunos temas importantes, como The Sun Goes Down, y en otros menos conocidos, como Starchild.
Cuando el grupo acomete sus mayores éxitos (Lessons In Love o Something about You) la platea se convierte, por fin, en una pista de baile. No en vano, Mark King bebió hasta saciarse de las fuentes de Stevie Wonder o de Earth Wind and Fire. Pero cuidado, porque más allá de su evidente talento para facturar funk comercial, esta formación tiene otras vertientes de mayor calado, más cercanas al jazz progresivo de los 70 que al pop británico de los 80, por mucho que consiguieran engatusar a los desprevenidos espectadores de Top of The Pops.
Texto: Alex Fernández de Castro
Fotos: Rubén Irún






