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Black Sabbath – Vila Park Stadium, Birmingham

Birmingham, la ciudad industrial que fue testigo del nacimiento del heavy metal, se viste de gala. Memorabilia de Black  Sabbath en tiendas y centros comerciales, cócteles especiales con nombres de sus canciones en los pubs y exposiciones como la de Ozzy en el museo y galería de arte, hacen más llevadera la espera a los fans venidos de todas partes del mundo.

Largas colas para hacerse la foto en el puente de Black Sabbath, incluso James Hetfield de Metallica o músicos de Mastodon pasaron por ahí para inmortalizar el momento y compartirlo en sus redes.

Vila Park, el estadio donde los “Héroes son Villanos” se prepara para recibir a la flor y nata del heavy metal, nadie quiere faltar a la cita y rendir tributo a Ozzy y a los músicos originales de Black Sabbath en su último baile. Muchas de esas bandas no existirían si los de Birmingham no hubiesen inventado el género.

El ambiente es espectacular desde primera hora de la mañana, una maraña de cabelleras largas y camisetas negras se concentra alrededor del estadio y en las interminables colas de los puestos de merchandising, todos quieren llevarse un recuerdo de esta cita histórica. Se escuchan todo tipo de idiomas, pero a todos les une un lenguaje universal: la música.

En un principio, teníamos entradas de grada frontal pero un par de días antes del concierto conseguimos, no sin cierto suspense, entradas de pista. En pocos segundos nuestras entradas de grada volaron en la reventa oficial.

El concierto también se pudo ver en streaming, previo paso por caja y fue trasmitido con algo más de una hora de retraso, imagino que para tener tiempo de subsanar cualquier problema que pueda surgir en directo.

Mastodon

Mastodon son los encargados de dar el pistoletazo de salida, las primeras bandas disponen de unos 15 minutos para tocar canciones propias y una versión, ya sea de Ozzy o de Black Sabbath.

Tras dos canciones propias, el famoso redoble de platillos de “Supernaut” desemboca en una salvaje jam a la que se sumarán baterías de otras bandas a las percusiones. El encargado de cantarla será el propio batería de los Mastodon.

El montaje consta de dos escenarios giratorios disminuyendo así el tiempo de espera entre bandas y se proyectan videos de músicos que por una u otra razón no han podido asistir al evento, como es el caso de Sir Elton John, AC/DC, Marilyn Manson y un largo etcétera.

Los siguientes invitados serán los californianos Rival Sons y el tema escogido por la banda será el apocalíptico “Electric Funeral” del álbum “Paranoid”. Muy buena ejecución vocal por parte de Jay Buchanan y es que el tipo tiene una voz prodigiosa que maneja a su antojo.

Alice in Chains

Anthrax abren su actuación con “Indians” riffs acelerados y guitarras pesadas. Los miembros de la banda lucen camisetas con la leyenda “Sabbath Bloody Anthrax” un original y divertido homenaje. El riff de “Into The Void” provoca que las cabezas del público empiecen a balancearse para adelante y para atrás al ritmo de la música, unos agitando sus largas melenas y los más veteranos olvidando su alopecia por unos momentos.

Si hasta el momento todas las bandas habían elegido alguna canción del catálogo de Black Sabbath, los Halestorm escogieron el tema “Perry Mason” de la carrera en solitario de Ozzy. Actitud y aspecto rockero por los cuatro costados por parte de la única voz femenina que aparecerá en todo el homenaje.

Las colas para comprar comida y bebida son interminables y no estoy dispuesto a perderme ninguna de las bandas. Por suerte, la noche anterior habíamos comprado unas barritas energéticas en un supermercado que fueron nuestra salvación.

Lamb of God

Tras Lamb of God llega el turno del primer super grupo de la noche, mejor dicho, de la tarde y es que los conciertos empezaron a la una del mediodía.

Tom Morello, guitarrista de los Rage Against The Machine ha sido el encargado de juntar a los músicos para la ocasión. En este primer grupo participan entre otros, Nuno Bettencourt guitarrista de Extreme, David Ellefson, bajista de Megadeth o Mike Bordin batería de los Faith No More. También músicos que han formado parte de la banda de Ozzy durante su carrera en solitario como el guitarrista Jake E. Lee.

Tom Morello

El primer tema, “The Ultimate Sin”, lo cantará la vocalista de Halestorm. Tras ella David Draiman de Disturbed se encargará de la parte vocal en dos temas, “Into The Dark” de Ozzy y “Sweet Leaf” de Black Sabbath. El cantante fue recibido con abucheos por una parte del público y es que la gente no le perdonó su posicionamiento a favor de Israel en el conflicto Palestino.

Un carrusel de músicos irá subiendo y bajando del escenario durante el set de este primer super grupo. Tras Jake E. Lee, Scott Ian de Anthrax tomará el relevo a la guitarra y Whitfield Crane, cantante de Ugly Kid Joe, hará lo propio en “Believer” tema que aparece en el “Diary Of A Mad Man” de Ozzy.

Imposible enumerar a todos los músicos que aparecerán sobre el escenario.

El primer momento emotivo de la noche llegó durante “Changes”, un emocionado Nuno Bettancourt lucía la camiseta de Diogo J. futbolista del Liverpool fallecido unos días antes en accidente de tráfico.

Entre grupo y grupo aparecían en las pantallas divertidos “cameos” de Ozzy en escenas icónicas de algunas películas como Forrest Gump o Pulp Fiction, seguramente imágenes creadas con la tan de moda IA.

Llega el turno de los Alice In Chains abriendo su set con los clásicos “Man In The Box” y “Would?”. La versión escogida será “Faries Wear Boots”.

La siguiente banda, serán los franceses Gojira que, desde mi sitio, no gozaron de muy buen sonido, sobre todo en la parte vocal.

Tiempo para que el segundo super grupo tome posiciones, nada más y nada menos que tres baterías sobre el escenario para tocar “Sympton Of The Universe” de los Sabbath, una auténtica barbaridad.

Billy Corgan

A continuación, Billy Corgan de los Smashing Pumpkins cantará junto al guitarrista K.K. Downing el “Breaking The Law” de los Judas Priest y el “Snowblind” de Black Sabbath.

Cambio de vocalista sobre las tablas y aparece Sammy Hagar de Van Halen junto a los guitarristas Nuno Bettencourt y Vernom Reid de Living Colour. Otro que también apareció en este segundo set de super estrellas fue Tobias Forge (cantante de Ghost) para cantar “Bark At The Moon”, los dedos de Nuno volaban sobre los trastes de su guitarra. Espectacular trabajo del guitarrista cada vez que subía al escenario.

Para mi gusto, las interpretaciones de Corgan y Sammy Hagar fueron las más flojas de la noche.

Ronnie Wood

Acto seguido, una de las sorpresas de la noche, Ronnie Wood de los Rolling Stones y Steven Tyler que salió hecho un torbellino y demostró estar totalmente recuperado de sus problemas vocales. “Walk This Way” empalmada con el “Whole Lotta Love” pusieron el estadio patas arriba.

Poco a poco nos iremos acercando a los platos fuertes de la noche, era el turno de Pantera, una de las bandas más esperadas por el público y por Jason Momoa, maestro de ceremonias durante la velada que no dudó ni un segundo en meterse entre el público y protagonizar uno de los primeros pogos. Curioso que repitieran el “Electric Funeral” que ya habían tocado los Rival Sons.

Slayer

A Tool le vino como anillo al dedo elegir “Hand Of Doom” para homenajear a los Sabbath.

Los Slayer ofrecieron un show arrollador, lleno de furia y sin apenas respiro entre canciones. La imagen de Kerry King es puro heavy metal.

La actuación de Guns N´ Roses fue la más valiente, cuatro temas de Black Sabbath para empezar su set. El primero de ellos “It´s Alright” con Axl al piano, no es nada fácil ponerse en la piel de Ozzy en temas como “Never Say Die” y sobre todo “Sabbath Bloody Sabbath” y sí, la voz de Axl ha perdido fuerza con los años y tiene sus limitaciones, pero nadie le puede poner un pero a su actitud y a sus ganas de hacer bien su trabajo. Duff y Slash siguen tocando de lujo. Para acabar, “Welcome To The Jungle” y “Paradise City”, primera y última canción durante los conciertos de su gira.

Steven Tyler

Metallica, era una de las bandas favoritas del público a juzgar por las camisetas que se podían ver en el estadio. No arriesgaron a la hora de escoger sus canciones y tiraron de clásicos para meterse al público en el bolsillo. “Creeping Death”, “For Whom The Bell Tolls” o “Master Of Puppets” eran una apuesta segura. Los temas escogidos para homenajear a Ozzy y los suyos fueron “Hole In The Sky”, abriendo su actuación y “Johnny Blade” del álbum “Never Say Die!”.

Y llegó el momento que todo el mundo esperaba, la razón de peso por la que todos estábamos ahí: había llegado la hora de recibir a Ozzy.

Ozzy Osbourne

Suena la intro de “Carmina Burana” y de debajo del escenario se eleva Ozzy sentado en su trono negro, el Príncipe de las Tinieblas había regresado del infierno para resurgir de sus cenizas.

Aunque sus problemas físicos lo han lastrado estos últimos años, luce un aspecto mejor del esperado.  El tema escogido para su regreso es “I Don´t Know”. La banda arropa a Ozzy en todo momento y Zack Wylde hace juegos malabares con las cuerdas de su guitarra,  sus punteos salvajes le dan una energía extra a las canciones.

El órgano de “Mr. Crowley” crea una comunión perfecta entre público y artista. Un simple gesto o una de sus características muecas y Ozzy maneja a la gente a su antojo.

Da las gracias desde “lo más profundo de su corazón” y durante “Mama, I´m Coming Home” a Ozzy se le quiebra la voz y a nosotros, se nos rompe el corazón. Las pantallas muestran imágenes de gente llorando entre el público y es que todos sabemos, incluido Ozzy, que este es su adiós definitivo de los escenarios. Aunque suene tétrico decirlo, parece estar asistiendo a su propio funeral en vida. Sin duda, uno de los momentos más épicos y emocionantes que he vivido en un concierto.

Todos listos para subirnos al “Crazy Train” y acabar así su set en solitario.

“Back To The Beginning” (Vuelta al Principio) es el lema del concierto y eso es lo que sucederá a continuación. Paradójicamente el principio de todo será el final. Los miembros originales de Black Sabbath se vuelven a subir juntos al escenario.

Aunque las canciones son tocadas a un ritmo más lento, los tétricos riffs de Tony Iommi siguen sonando oscuros y pesados y las cuerdas del bajo de Geezer retumban con firmeza. El que más parece sufrir es Bill Ward a la batería. Será una actuación corta y es que la salud y la edad de sus miembros no perdona.  Tan solo cuatro canciones “War Pigs”, “N.I.B.”, y “Iron Man”. Como no podía ser de otra manera, su tema más popular “Paranoid” cerrará el concierto.

Un final digno, más de lo que muchos se imaginaban. Ojos llorosos y abrazos entre la gente y es que este concierto, los que tuvimos la suerte de asistir, lo recordaremos durante muchos años.

Texto y fotos: Daniel García Femenía

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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