Encuentros

Los Estanques, el poder creador de la mala hostia

Un volantazo enloquecedor, mucha mala leche y la armonía absoluta de una banda forjada por su amistad subliman la sustancia misma de la banda sorprendiéndonos con un álbum que casi en su totalidad fue grabado hace cuatro años.

Si esperabas que siguieran creando en la misma beta en la que surgió la epatante y sentimental Burbuja cómoda y Elefante inesperado con Annie B Sweet es que no conoces a nuestros chicos. Con Uve vuelven a la senda original, así que no ten pongas cómodo y recibe con gratitud lo inesperado, no te queda otra. Como yo aquella tarde de mayo de la que Andrea Conti e Iñigo Bregel me sacaron de la oficina de Sonido Muchacho para recibirme como dios manda en el primer bar que encontramos.Todo fluye mejor con un par de cervezas y la cara de un barman desconfiado al fondo.

Lo vuestro es lo que muestra este disco tan desquiciado, ¿no? Sumar diferentes estilos para transgredir la propia esencia de la canción pop y no ponérselo fácil a vuestro publico.

Iñigo: Así es, podíamos haber asegurado el tirón que traíamos con Ana pero hemos dicho, que le den por culo, lo que hacemos nosotros es algo más salvaje, nos gusta que se aprecie que lo que nos gusta es forzar la canción y que utilizaremos todos nuestros recursos en favor de la expresión y la narrativa e introducir diferentes estilos musicales en la canción pop.

El disco número tres hablaba de Madrid y su escena. El cuarto era un collage de distintas personalidades que se reúnen en un bar como este. ¿Cómo presentais este disco y como se complementa con los anteriores?

Iñigo: Pues éste es que estamos hasta la polla ya de todo, si te das cuenta en todo el disco no paramos de despostricar de todo.

Foto: Sharon López

Hay mucha mala hostia.

Iñigo: Sí, cuando no es contra alguien es contra el tiempo. Al final es una fotografía de lo que hemos ido haciendo, lo que pasa es que este disco esta grabado antes que el de Ana, así que echa cuentas: cuatro años. Menos el último tema que es de Conti y el de “Bienvenidos al circo” que es nuevo, los demás estaban ya grabados de antes y son reflejo de aquel tiempo.

Una banda normal tiene una gama de recursos limitados para expresarte pero vosotros rompéis una y otra vez las dimensiones de la expresión. Es como si nos dijeras, se puede contar, cantar y tocar de otra

Iñigo: La música es un lenguaje. Cuando utilizas tu idioma no es para copiar palabras que otros hayan dicho. Cuando tienes un lenguaje propio es cuando empieza a dar su resultado. No hemos inventado ninguna palabra, ninguna construcción de frases nuevas pero podemos llegar a elaborar un texto que cuente una historia con un mensaje en forma de canción. Nunca trataremos de replicar estilos sino que a partir de las herramientas que tenemos, mostrarnos como somos.

¿Aún hay muchos recursos que reutilizar del pasado sin tener aplicar técnicas modernas?

Iñigo: Tal y como está el percal para nosotros es un orgullo ocupar el papel que ocupamos en el panorama musical. Lo hacemos con mucho gusto, la verdad. Todo el mundo piensa en modificar los sonidos, meter pila de efectos a todo, autotune… Nosotros nos basamos en la propia construcción de la música y el propio lenguaje musical para decir algo.

¿Cómo es vuestro proceso creativo?

Iñigo: Yo soy un enfermo y estoy todo el tiempo haciendo cosas. Los demás tienen otras cosas en la vida, yo no. Jeje, sí que tengo, pero le doy mucha importancia a la música. Ya no doy clases, ando produciendo. Suelo llevar la batuta en la creación pero de repente viene Conti con una canción cojonuda y se mete, Germán crea un solo de guitarra pues se graba, cuando el Pozo tiene una idea como la del riff de “Una Risa buena, una risa sincera” que es suyo, se mete. Yo organizo las grabaciones pero entre todos nos organizamos para tocar y ensayar. Somos amigos y somos una banda.

¿Algo cambió en la manera de crear en el disco con Annie?

Iñigo: En ese disco estuvimos más solo Annie y yo, ella mandaba los temas y yo les buscaba armonías. Aquí estamos todos juntos, lo grabamos en una cabaña en la que estuvimos metidos todo el verano. Si miras los créditos en este disco se ve que todos sumamos nuestras partes y mola.

Sé que Germán es más de jazz, pop y fusión y Conti de siempre os trae bandas más allá de Ivanco o Premiata Forneria Marconi, ¿qué trajiste Conti esta vez ?

Conti: Todos mostramos lo que podemos y tiramos para adelante, todo lo que nos mola se suma. Yo traje esas que dices, también Area… A mi lo que me gusta es que en este disco hay un par de canciones en italiano, me hace ilusión y mola. Es la rareza de este disco.

“Il Loro Piano” es un spaguetty funky de los 70

Conti: Rollito mafioso

¿Es la historia de una persecución?

Conti: Es una historia real que apareció en los periódicos. En Lanestosa fueron a robar hierba y los del pueblo se enteraron y al final los que iban a robar son los que acabaron llamando a la policía cagados de miedo porque los del pueblo les pillaron y fueron a por ellos. Está contado utilizando ese rollo de estética mafiosa.

En discos anteriores me contabas que suele primar la melodía y la sonoridada de las palabras sobre el propio texto.

Iñigo: Desde el disco cuarto el significado empieza a tener más valor pero la sonoridad siempre va a ganar aunque siempre ellas intenten estar a la par. Muchas veces se plantean problemas como que se me antoja que la frase melódica tiene que rimar en A por que me suena mejor pero sigue teniendo importancia el sentido, si vamos a hablar de este hijo de la gran puta, pues vamos a ponerle como un cuadro desde arriba hasta abajo, pero rimando en A, jeje.

Las limitaciones te dan más creatividad.

Iñigo: Claro y también estamos condicionados por las limitaciones de la rítmica de la música y los acentos de la palabra. No cruzar ningún acento, que alguna vez lo hemos hecho en la canción “Soy español pero tengo un Kebab”, el estribillo está todo mal, decimos “eurós” en todo el menú. Eso no lo queremos hacer, no podemos presumir de tener un lenguaje rico si luego nos dan igual los acentos.

En la historia de la música casi todo está bien acentuado, lo que pasa es que ahora si alguien escribe una frase bonita y no le encaja la mete con calzador. Yo creo que cuando Rosalía dijo lo de Hentai que salió en el telesilla y toda la gente dijo “esta chavala está utilizando el lenguaje” creo que puede estar utilizando una forma popular del lenguaje, me puede gustar o no, pero lo entiendo, pero no se pueden hacer las cosas mal por vagancia. Tenemos que mantener ese testigo, los recursos literarios  nacen como licencias. Hay que tener un poco de respeto por la tradición, por el lenguaje y por el buen hacer y si el lenguaje es una de nuestras herramientas que mejor que nosotros para defenderlo.

Pero como aquí parece que el país se lo han agenciado los fachas y los que no somos fachas parece que no podemos llevar ninguna bandera pero creo que debemos defender el lenguaje como algo que es nuestro, nuestra cultura, sin cerrar fronteras a nadie. La música, el cine y la cultura me nutren por dentro, me hacen tirar para adelante y soportar la vida y por eso debemos respetarla lo máximo posible.

Entonces por lo que me dices el lenguaje ha cambiado en el orden de tus preferencias en este tiempo frente a la sonoridad y la melodía.

Iñigo: Es que si me apuras y subimos un paso más a eso que dices, el lenguaje es todo porque con el lenguaje vamos a poder transportar las sensaciones que queremos comunicar y en el fondo la música es un lenguaje. Si perviertes la entonación de las palabras debes justificarlo. Como todo en la vida lo importante es expresarnos, si llega o no llega da igual, pero si el mensaje debe ser puro y honesto.

Esto me recuerda a aquella historia que me constaste de cómo un día estabas volviéndote loco intentando transcribir una canción de Malcolm Scarpa en tu casa y te asomaste a la ventana y en la terraza de abajo estaba el propio Malcolm

Iñigo: Total y apareció él. Que en paz descanse

Conti: Que en paz descanse

Iñigo: Vino a vernos una semana antes a escuchar el disco, Estaba como despidiéndose. Fue tremenda esa visita suya. Una semana después su hermana nos avisó de su fallecimiento.

Vino en taxi, escuchó el disco y me dijo que quería convertir unos cassettes, le dije que lo haríamos en septiembre y me dijo “no me da tiempo”. En aquel rato solo habló de gente que murió. Luego cuando los piensas dices, vino a despedirse… Se me pone la carne de gallina.

Conti: Era el puto amo.

Foto: Sergio Albert

Gracias al homenaje que le dedicó su hermana en un local de Pueblo Nuevo descubrí vuestro barrio, hay un ambiente muy distinto al centro de Madrid. Muchas de vuestras canciones están basadas en historias que transcurren allí.

Iñigo: Para que el mensaje sea honesto tienes que hablar de lo que tú sabes. Si eres del barrio Salamanca no será creíble si me dices “yo me crié un barrio y el bar me ayudó a dejar la droga y me apuntaban con pistola”, tampoco vamos a cantar “Baby, fóllame” aunque sea una faceta nuestra pero no es nuestro día a día. Si estás en un bar tomando unas cañas pues de qué hablas, de trece personajes que se juntan en un bar, o si te dedicas la música y alguien te toca los cojones, pues le dedicas una canción despotricando sobre él, que te sale así la letra, no hay que pensar mucho.

La mala hostia se escribe rápido. En “Damos gracias a Dios” hay mucha de esta mala baba contra alguien que os jodió, ¿quién es este tipo?

Iñigo: No podemos decirlo pero es alguien que ha currado con nosotros y ahí le dejamos el regalito. Si se investiga un poco se sabe quien es. La canción la hicimos para poder sobrellevar la rabia que teníamos en vez de partirle la cara. No queríamos reírnos tampoco de él, es un hijo de puta y lo descubriréis vosotros como nos tocó a nosotros. Como siempre no os lo vamos a poner tan fácil.

Algo que quizá habéis aprendido de Malcolm es a que quepan muchas canciones en poco tiempo, 13 canciones en 33 minutos.

Malcolm sumaba 26 en cada disco, nosotros que nunca llegaremos a ser la mitad de buenos que él, hacemos siempre 13, el de Ana y los nuestros 13… Ya es como una firma graciosa que mantenemos.

¿Premeditáis la duración de las canciones para sumar o restar para qué coincida?

Iñigo: Que va, siempre coincide. Nunca hemos tenido que hacer ningún sacrificio porque tenga que tener trece. También sabemos la música que hacemos, si hiciéramos un disco de 50 minutos con esta intensidad solo los más fuertes aguantarían hasta el final. Preferimos que al que le guste se lo vuelva a poner cincuenta veces antes que aburrir a la peña.

Conti: De hecho está pensado así el disco para que sean pedradas cortas pero intensas.

Iñigo: Cuando se los pusimos a nuestros colegas para una primera escucha nos dijeron “qué apabullante todo” y nosotros “genial, es lo que queríamos” pero no lo decían como algo bueno.

Conti: Creo que jugamos con la energía e hicimos algunos cambios para que quedase más resultón a través del orden de las canciones.

¿Y cuando Iñigo os nuevas propuestas soléis meterle caña?

Conti: Al revés le animamos y le damos alas para hacer cosas más locas, le decimos “¡No hay huevos…!”

Iñigo: A mí me mola que me azucen.

Conti: Vamos en sintonía en cuanto hacer locuras y hacer lo que nos sale de los cojones.

Iñigo: Eso es lo importante, ya que todo lo que hay alrededor es sufrimiento, gozar y hacer gozar.

En otros discos habéis jugado con Solera, Azahar, Stravinsky, Jacarandosa ¿Referencias musicales que sobrevuelen este disco?

Iñigo: El grupo italiano Area, Vanilla Fudge, Jon Bap, bandas sonoras, hard rock por un tubo, Deep Purple, Rodan… Nino Bravo, siempre, aunque eso es más para el próximo disco, Nino Bravo por un tubo. El siguiente va a estar guapo, este está guapo, pero el siguiente más.

Siempre os habéis autoeditado pero en el tema de promoción, ¿qué supone haber firmado con Heart of Gold y Sonido Muchacho?

Solo viendo las reproducciones de los videos se puede ver la diferencia. Pusimos un precio al disco y nos lo han pagado.

Conti: Te lo diremos dentro de un tiempo.

Iñigo: Eso es, de momento incertidumbre.

Germán (que acaba de llegar): Van saliendo cosas como la presentación en la Fnac…

Conti: Que se van cumpliendo los objetivos y se van haciendo las cosas.Hay tres videos editados. Con el tiempo veremos.

También te digo que el tema nuestro no es quién nos lleve sino la música que hacemos. Ahora, yo tengo la cosa de que si alguien nos coge y ve un poco la movida, sabe y tiene una idea, “estos pibes van aquí y aquí y lo revientan””, yo creo que hay mercado.

Tiene que llegar esa persona, no sabemos cómo llega, ni si llegará pero no creo que dependa de con qué sello estemos para que petemos o no. Depende de una persona que tenga claro donde nos puede meter y cuál es nuestro mercado.

El reflejo de cómo se lleva la cultura musical es la música que se escucha. En Estados Unidos Thundercat , Anderson Paak son millonarios, Snarky Puppy son una banda de treinta músicos que se están moviendo por todo el mundo. Lo crean o no hay peña que quiere que le taladren la cabeza con canciones de 12 minutos de virtuosos haciendo virtuosismo. ¿Por qué nosotros no? Hay un mercado para un tipo de gente que quiere consumir mierdas bien hechas. Aquí te dicen que con eso no vas a ningún lado.

Germán: Es un poco eso, que yo creo que a nivel cultural España se cree que estamos por detrás, pero en el futbol somos muy buenos, jeje.

También es que Estados Unidos es gigantesco, el mercado de allí es enorme.

Conti: Allí hay mercado de todo.

Iñigo: Sí, pero sus grupos no solo tocan en Estados Unidos, también hacen gira por toda Europa y lo llenan en todos lados, menos aquí. Cuantas veces bandas van a Francia y Gran Bretaña y no vienen aquí. Tenemos que darnos cuenta de que el movimiento de la gente y cómo la gente acude a los conciertos o sigue la música es muy diferente a cómo desde los medios, las empresas, agencias y festivales nos quieren hacer creer. Todo eso se ve en cosas como estas.

Texto: Sendoa Bilbao

 

 

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