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BBK Bilbao Music Legends – Bilbao Arena

Pretenders

 

Tras la edición del año pasado pensábamos que el BBK Bilbao Music Legends Fest había llegado a ese punto en el que no se puede mejorar un cartel. Pero lo han vuelto a hacer, el año pasado dieron un golpe sobre la mesa y este se la han cargado. El cartel de 2024 ha sido tan completo como intenso, con casi todos los grupos demostrando una implicación y un estado de forma bestial (es un festival de grupos talluditos, pero el que tuvo retuvo), con el público respondiendo y llegando ya casi a ese punto en el que se saca el abono sin esperar al cartel, eso lo dice todo sobre un festival.

Pero vamos por partes. Dos jornadas, grupos sin solaparse, música sonando sin descanso y a escasos minutos bajando una cuesta del Casco Viejo de Bilbao. Además, hay espacio para bandas locales, tres por día. Entre las del viernes destacó Arnau & The Honky Tonk Losers, banda que bebe de raíces clásicas americanas, Country, Honky Tonk, Folk… vamos, todo esa coctelera de sonidos que son una base sólida como el sonido de Arnau y sus compinches. El viernes le acompañaron en el escenario pequeño también Ziin & The Melody Breakers y Sotomonte.

Pero dentro del pabellón de Miribilla empezaba la fiesta con la extremeña Susan Santos. No le ayudó el sonido, la verdad, pero se sobrepuso con una serie de temas de un nivel excelente, defendidos con una actitud aún mejor, entre los que destacaron “What I want” o “Skin and bones”, tocada a pie de cancha junto al público.

The Jayhawks

De Gary Louris y sus Jayhawks se esperaba mucho. Su Americana sigue siendo referencia y sus incondicionales lo son hasta la extenuación. Tanto que más de uno defendió el concierto de Miribilla, en que que The Jayhawks empezaron con unas ganas que quizá les costó mantener. Bien con clásicos a la altura de “Waiting for the sun”, “Tampa to Tulsa” y “Angelyne”, en un concierto al que quizá le faltó la chispa que demostraron posteriormente en  Barcelona y Madrid según nos comentan algunos compañeros.  Y tras ellos, aparecen Pretenders, donde la actitud macarra, eléctrica y entregada de los británicos fue un puñetazo, un ciclón, un “aquí estoy yo”.

Un servidor, que les ha visto unas cuántas veces, no daba crédito, jamás tan avasalladores, superando la aún recordada actuación del pasado Azkena Rock Festival con mucho. Los verdaderos triunfadores de la primera jornada, arrolladores, con un repertorio poroso, adecuado a la cita, con canciones de todo tipo y con un sonido atronador. Por destacar algunas (aunque casi podríamos poner el Set List entero) “You Can´t Hurt a Feel”, “”Back on the Chain Gang” o la tremenda “I Stand by You”. Ver bailar como diosa griega en el Olimpo a alguna incondicional te reconcilia con el mundo.  Imágenes y sentimientos de no olvidar. Espectacular.

Screamin’ Cheetah Wheelies

Y la jornada la cerraba Mike Farris con The Screamin´ Cheetah Wheelies. Aquí bien y mal. Indiscutible la actitud, la calidad y la entrega, no en vano parecía que Mike no quería irse porque se estiró la actuación hasta la hora y media pasada pero no fue un bolo en el que se vieran a los músicos cómodos entre sí. Demasiado eco para el chorro de voz de Farris, que tuvo un momento de litúrgico góspel con la versión de “John The Revelator”. “Shaking the Blues”, “I dreamed” o “This is the time” para el recuerdo, pero parecía que el líder iba a su rollo muy alejado del de sus compañeros sobre las tablas.

Y el sábado fue aún mejor si cabe. Entre los grupos locales no queda otra más que rendirse a la enloquecida y eléctrica actuación de Nevadah. Un grupo que ya sabe lo que es triunfar en Bilborock, un templo para los grupos bilbaínos y de Bizkaia. Y su actuación fue demencial, sudorosa, salvaje y  furiosa. La versión de “Sufragette City” de Bowie fue espectacular, así como algún himno suyo, por ejemplo “Get on with it”. Le acompañaron en el escenario exterior el excelente trío Kinki Boys y The Ribbons, con la carismática Bea Catalán al frente.

The Ribbons

Pero nos repetimos y no por vicio. Dentro se cocían cosas poderosas también. Petti dio los primero guitarrazos, apoyado por otro grande como Joseba Irazoki. Igual no es muy conocido lejos de Euskadi pero Petti es alguien a quién hay que ir a verle sin duda si se acerca tu ciudad. Y los que se acercaron, por fin, a Bilbao fueron Canned Heat. Tras el percance del año pasado, en el que no pudieron actuar por motivos logísticos tocapelotas (esas malas experiencias con pérdidas de equipaje en aeropuertos, vamos, que se quedaron sin lo que necesitaban para tocar). Y Fito de la Parra con sus compañeros, también con una edad de Legend total, nos regalaron una hora mágica, un volver a Woodstock con un puñado de canciones que sonaron limpias, intensas y evocadoras. “On the road again” de inicio y mucho Boogie del bueno. “One last Boogie”, el muy arabesco “East West Boogie”, “Pontiac” o la versión del “Let´s work together” de Wilbert Harrison. Conciertazo.

Canned Heat

Pero ¡ay amigo!  Llegaba el turno de la Púrpura oscura. Palabras mayores. Deep Purple dejaron claro que son una máquina arrolladora. Nos crujieron. No se discute. Aunque la gran joya sonara de inicio y Ian Gillan no estuviera cómodo, todo fue a mejor. Lástima, porque “Highway Star” es el gran tema de los Purple desde mi punto de vista. Hay enormidades pero esta canción es una obra maestra. Abusivamente maestra. Pero todo tiende a su naturaleza, la cabra tira al monte dicen, y el grupo arrolló ya con “Into the fire”, con la épica “Uncommon man”, con la larga y densa “Lazy”. Ya se habían hecho con el respetable pero es que encima se dieron el lujo de ejercer de encantador de serpientes con un par de guiños en uno de los dos solos de Don Airey con sus teclados. El “Txoria txori” de Mikel Laboa y el himno del Athletic Club, el famoso Athletic Club actual campeón de Copa, cosa seria, en Bilbao se agradece y premia el respeto a lo nuestro. La garganta de Ian Gillan necesita sus descansos, de ahí esos dos solos (uno incluso con camarero ofreciendo una copa de vino al caballero a las teclas), que antecedieron a otra pasada como “Space Truckin´, antes del momento de escuchar el Riff más famoso de la historia.

Deep Purple

Si… “Smoke on the water” in da house. A toda potencia, con la emoción que produce esa entrada de bajo cuando ya estás aplastado por los acordes que hablan del incidente de Montreux. Exorcizando demonios personales, bailando enloquecidamente y a grito pelado con “a fire in the sky”, así vivimos un tema que todo el mundo debería escuchar en directo para sentir el verdadero Rock´n´Roll en el corazón. Gracias por ello. Y en el bis inicio con “Hard lovin´ man”, maravillosa “Hush” y final con “Black Night”. Por favor, que no pare esto. Pero paró, porque el festival lo cerraron los escandinavos Blues Pills, otros que ofrecieron una actuación de alto nivel, con la poderosa Elin Larsson al frente. Perfecto fin para un BBK Bilbao Music Legends Fest que se ha metido en un problema: ¿Cómo supera lo vivido estos dos días? Bueno… eso lo decimos ahora, igual el año que viene nos vuelven a dejar con la boca abierta.

Texto: Michel Ramone

Fotos: David Mars

 

 

 

 

 

 

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