Vivos

Eli Paperboy Reed – Sala Azkena (Bilbao)

Soul. Alma. Encontrar algo más allá de lo estrictamente musical. Vivir y sentir la música como elemento central de la vida. Y hay géneros que tiene esto como base. Poco hay que decir del Soul pero el Country también tiene mucho de eso. Y Eli Paperboy Reed ha unido ambos géneros con su último trabajo, que es lo que está presentando en su gira de nueve fechas. “Down Every Road. Eli Paperboy Reed sings Merle Haggard” es un homenaje a esta leyenda del Country, doce temas reconvertidos (que no versionados) en canciones que comparten el mismo punto de partida, pues para él el Soul y el Country confluyen en lo mismo desde diferentes enfoques y maneras de expresarlo musicalmente, canciones que hablan como seres humanos, dando igual la raza u otra condición.

Así que el concierto fue litúrgico como suelen serlos si hablamos de soul. El bostoniano descargó 17 temas, de los cuales siete fueron reconversiones del Country Outlaw. Eso sí, esta vez no vino sólo con sección de vientos sino que estuvo acompañado por una banda de seis integrantes, tres de ellos españoles (teclista, trompetista y saxofonista, todos contratados ex profeso para la gira española). Pero todo empezó con él en solitario, abriendo con “Blind Crappies and Crazy”. Y a partir de ahí, acabando el tema totalmente acompañado  para poner en ebullición la sala con “Cut Ya Down”. Su camisa de ir a quemar la vida en Las Vegas para después retirase en Florida marcaba tendencia, era concierto de disfrutar y nada más. El ritmo de batería se hizo protagonista en “Tell Alright Now” y dio paso a la primera comunión con el público. Eli a capela sin micrófono en el primer momento de alta intensidad. Luego vozarrón y falsetes en “Your Sins Find You Out” y a rendir homenaje a Merle Haggard.

Seis temas seguidos de su último disco, comenzando con la gran adaptación al Soul de “Mama Tried”, el cálido colchón de los teclados en “Lonesome Fugitive” y la aplaudidísima “Somewhere Between”. Con el bailoteo generalizado en “It´s not Love but It´s not Bad” (¡Por Dios, qué título más enorme!) cerró la fase Haggard, para volver a lo realmente suyo. Tras “Coulda had This” llegó uno de los temas esperados de la noche, “Come and Get It”  y “Take My Love”, donde abandonó el escenario en el clásico y previsible pase a los bises.

Y retomó el de Massachusetts en solitario. Con “My Way Home”. Silencio absoluto. Respeten al artista (salvo los eternamente pesados y cargantes que lo quieren grabar todo con el móvil), con guitarra y sin micrófono. Un momento catártico en el que sólo había delante un hombre sufriendo y gozando, abriendo sus entrañas y mostrando su verdad. Demasiado intenso para seguir por ese camino, así que la banda volvió para tocar “Workin´ Man Blues”, tema muy conocido de Haggard, y cerrar el concierto con “Doin´ the Boom Boom”.

Fin de fiesta perfecto. Quienes le siguen habitualmente y le han visto en diferentes sitios estaban encantados con lo presenciado, el artista con una sonrisa enorme mientras firmaba discos y ¡qué decir! Qué grande es todo cuando la música trasciende más allá.

Texto: Michel Ramone

Fotos: Dena Flows

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto: jorge@ruta66.es
Suscripciones: suscripciones@ruta66.es
Consulta el apartado tienda