Encuentros

Barón Rojo se despiden en Barcelona

 

“Siempre pasan cosas”, dice el guitarrista Armando de Castro. El esperado concierto de despedida de Barón Rojo en Barcelona el 28 de Mayo en Razzmatazz junto a sus históricos colegas Panzer, -coincide con la final de la Champions League entre el Real Madrid y el Liverpool.

Más allá de cualquier consideración sobre la traumática singladura de Barón Rojo; separaciones traumáticas, malas decisiones, pandemias, fútbol e infinidad de vicisitudes, nunca detuvieron el motor del triplano. La resilencia de los hermanos De Castro es tan controvertida como mítica. Sólo hay una manera de acercarse a Barón Rojo sin sufrir reflujo. Cuando se tiene un repertorio que posee varias de las mejores canciones del rock y el metal en nuestra lengua, y un momento angular que los puso cara a cara con los grandes grupos anglosajones a principios de los 80’s, se está ante una leyenda imbatible. Salvaron con una nota alta la despedida en el Wizink Center en Madrid. Ahora, el Barón vuela sobre Barcelona.

El concierto del Wizink Center debía haber sido El Ultimo Vuelo del Barón. Ahora estáis de gira de despedida y tocáis junto a Panzer en Barcelona. ¿Qué podemos esperar de este concierto?

Será un concierto largo, denso. Quizás no sea el último vuelo, pero si el gran concierto que nos queda pendiente en Barcelona. Será bastante distinto. Ten en cuenta que en el Wizink tuvimos que hacer un «Los Rockeros Van Al Infierno» muy especial, con alternativas, estrofas en inglés, estrofas en español, duró entre 12 y 15 minutos. (Risas) Será un concierto de Barón Rojo, con todas las de la ley. Habrá canciones de todas las épocas, y pequeñas sorpresas. Hay que poner todo como para que sea tan inolvidable como el concierto de Madrid. Desde el principio hemos tenido una relación con Barcelona maravillosa, fantástica. Es una cosa que nos dejó gratamente impesionados desde la primera vez, cuando vinimos a hacer promoción a Barcelona en el año 1981. Nos sorprendió el ambiente, el fenómeno que había creado en torno a la banda, y que no ha dejado de ser así, en Barcelona y en toda Catalunya. Nos han tratado fabulosamente. Hemos hecho conciertos inolvidables allí.

Pasados los meses, ¿cómo recuerdas ese concierto del Wizink Center en Madrid?

Fue un concierto especial, en origen y tal como fue diseñado, tenía que haber sido el último concirto de la banda, con todo lo que lleva consigo. Una pequeña celebración, pero también una cierta tristeza, resumir toda la trayectoria del grupo, encontrarnos es una situación especial. Pero los acontecimientos sanitarios de los últimos dos años, que dieron al traste con los planteamientos que se habían hecho en todo tipo de ambiente, no solo en lo artístico, una losa. Eso modificó el sentido  de lo que tenía que haber sido  ese concirto, y simplemente pasó a de ser el último bolo a ser un bolo especial (risas) Con invitados muy especiales. Tuvimos la fortuna de estar acompañados por estas grandes personajes del mundo del rock. El regusto que nos dejó fue muy positivo y saludable. En lo personal, me comió el coco muchísimo, siempre que hay este tipo de cosas, con invitados, máxime si son extranjeros.  Piensas en como organizar todo eso: quien canta que canción, en que orden los colocas, etc. Me quedó el regusto de habr hecho algo muy importante, algo que da un color especial a la trayectoria del grupo. No era la primera vez que teníamos artistas internacionales al lado.

Si, recuerdo haberos visto haciendo «Assault Attack» con Michael Schenker en Barcelona.

No era una situación nueva para nosotros. No sólo con invitados, si no que hemos compartido cartel con la flor y nata del mundo rockero anglosajón, en muchas zonas.  Si lo era desde el punto de vista de hacer algo muy concienzudo y planificado con mucho tiempo. Me lo pasé muy bien. Lo disfruté más de lo que yo pensaba. Hay detalles muy anecdóticos. En los ensayos yo le tenía que estar diciendo a Graham Bonnet donde tenía que entrar a cantar. Había que explicarle las cosas, no se lo trajo muy ensayado. De todas maneras, yo pensaba: “ es Graham Bonnet, Dios mío”. Para mí, Graham Bonnet es una de las figuras esenciales y máximas  del rock de todos los tiempos. La experiencia  fue muy enriquecedora. Con Jorn Lande fue una relación estupenda, mucho más cercana que con Graham. Puso todo de su parte para que sonara de maravilla. Un gran cantante, nos impresionó a todos.

En el vídeo en vuestro canal de Youtube se os ve muy compenetrados haciendo «The Flowers Of Evil». Una gran quìmica.

Es cierto. (Jorn) Se metió muchímo en su personaje, en la letra, en el espíritu de la canción.Todo el rato nos estábamos mirando, como si lo estuviéramos cantando todos al mismo tiempo. Fue un acontecimiento que no olvidaremos facilmente.

«Los Rockeros Van Al Infierno» o «Resistiré» son inevitables, pero ¿hay canciones más oscuras que te gustaría tocar y no tienen espacio?

No solo  es así, si no que de hecho, tengo un grupo para actuar en directo en el que toco todas esas canciones de Barón Rojo que Barón Rojo no toca en directo. Por lo menos,  me quito esa espinilla. Son canciones que hemos ido arrinconando porque siempre había cosas más urgentes que tocar, el tiempo, o cambios de personal. Tocamos «Sombras en la Noche»,  «En Tinieblas», «Cansado de Esperar»,  y varias de Desafío: «Exorcismo» y «Político» . Para mi, Desafío es uno de los mejores álbumes de Barón.

 

Texto: Daniel Renna

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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