Breves

Fallece Dave Thomas de Bored!

El cáncer vuelve a colarse en el corazón del rock and roll australiano para llevarse a Dave Thomas. Con su marcha se apaga una de las pocas luces que iluminan la carretera que parte en dos la ciudad de Geelong; grisáceo satélite de Melbourne que la vida y obra de Thomas transformaron en Geetroit. El nombre, que combina Geelong con Detroit, cobró sentido en 1987, cuando cuatro mangurrianes bautizados como Bored! pusieron aquella urbe patas arriba propulsados por la energía escrotal de sus riffs.

Dave Thomas fundó la banda junto al asombroso John Nolan (guitarra), Grant Gardner (bajo), Adrian Hann (teclados) y Justin Munday (batería). Su pacto de saliva y distorsión se materializó casi instantáneamente en un ariete con el que hostigarían los oídos de toda una generación de chavales hambrientos. Thomas se sirvió del crudo talento de sus compinches para fusionar la genética proletaria del Geelong que vivía de las fábricas de automóviles con el sudoroso sonido que Stooges, MC5 y Sonic’s Rendezvous Band habían destilado en Detroit.

El vertido tóxico de su primer disco largo, Negative Waves, alimentaría a una horda de adolescentes que siguiendo la sulfúrica estela de Bored! se calzarían la camisa de leñador y dejarían crecer sus greñas para entregar su alma a la religión del volumen brutal. Tras el impacto inicial, Dave tuvo que lidiar con diferentes formaciones. Johnny Nolan dejaría la banda en el 91 para fundar los apostólicos Powder Monkeys junto a Tim Hemensley, bajista de GOD que llegó a Bored! en el 89. Pese a los torbellinos, Thomas tiró del grupo durante 6 años, dejando en herencia una polimorfa discografía que acelera las partículas del rock and roll con una etílica carga de punk, protometal y blues sebáceo.

Más allá de la burricie, Bored! supieron enriquecer y alterar su esencia en cada una de sus letales y prodigiosas obras. Lo exuberante de ese macarra legado certifica la destreza de Dave Thomas para el arte del sonido, un talento que le permitió trabajar el brutalismo rock con la sensibilidad de un poseso y la pericia de un ingeniero aeronáutico. Cada disco de Bored! esconde un pasadizo diferente por el que zambullirse en ese aceite de motor donde fundían a Hüsker Dü, Saints, Radio Birdman, Sabbath, Misfits y Wipers con lo que les saliese del hojaldre.

Cuando el grupo se extinguió y tras publicar los discos de súperhumanos como Asteroid B612 u Onyas con su sello Destroyer Records, Thomas siguió explorando su inagotable instinto en dos emocionantes odas a la distorsión que firmaría como Tiger By The Tail junto a los futuros Secrets de Johnny Casino; los fantabulosos Jimmy Saunders y Michael Evans. Tres décadas después de la hecatombe, el eco del amplificador de Dave resuena por todos los tugurios de Australia. En ese submundo, Bored! son algo tan esencial como el aire o como la cerveza.

Negative Waves fue el plano maestro a partir del cual Hellacopters calcaron su Supershitty to the Max. Los suecos supieron barnizar con brillo la grasienta fórmula del sonido Geetroit y se llevaron la fama. Hoy es un día para recordar que Dave Thomas fue el que cardó la lana, el que vomitó el sonido original, el que convirtió los charcos negros de Geelong en un espejo donde los parias de la tierra de Oz pueden mirarse con orgullo.

 

Texto: Rafa Suñén

 

2 Comments

  1. The Hellacopters son suecos.

  2. correcto, un descuido. Gracias por el aviso

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto: jorge@ruta66.es
Suscripciones: suscripciones@ruta66.es
Consulta el apartado tienda

Síguenos en Twitter