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DeWolff, el lobo de tres cabezas arrasa en Caracol (Madrid)

La banda neerlandesa, DeWolff, ofreció la pasa semana en La sala Caracol de Madrid, el primer concierto de su gira por España para presentar su nuevo álbum de estudio “Tascam Tapes”, publicado este mismo enero. Más de 400 personas – su primer ´sold out´ en nuestro país – asistieron al potente tsunami de psicodelia y blues rock desplegado por este potente power trío, que hizo vibrar los cimientos de la sala madrileña.

Resulta agradable ver como un grupo, al que muchos hemos llegado a la vieja usanza, es decir, a través del boca a boca, desborda con creces todas las expectativas depositadas en ellos.  Con una sorprendente capacidad para marinar los sonidos más añejos con los más contemporáneos, DeWolff, consigue fusionar con brillantez el rock setentero más ortodoxo — con claras reminiscencias a bandas como Led Zeppelin, Cream o Hendrix —, sin perder un ápice de frescura y actualidad en su sonido.  La banda realiza una alquimia musical, en la que los riffs de guitarra nacidos de palos tan puristas como el blues o el rock, se fusionan con ecos y acoples estratégicamente utilizados, junto a distorsiones extraídas de conjugaciones imposibles de pedaleras para crear esas atmósferas psicodélicas tan identitarias del grupo.

La banda, que debe su nombre al personaje de la película de Pulp fiction, el  ‘Señor lobo’ (interpretado por Harvey keitel) se formó en 2007 en los Países Bajos. Compuesta por Robin Piso, (hammond y teclados) y los hermanos Luka y Pablo van de Poel, (batería y voz/guitarra respectivamente) Comenzaron su andadura ganando el festival de kunstbende, un concurso de cazatalentos a nivel nacional en 2008. Ese mismo año firmaron su primer contrato discográfico y  el boca a boca de su potente directo ha hecho el resto. A día de hoy tienen publicados un total de siete discos de estudio,  – el último es el ya mencionado ‘Tascam Tapes’- dos directos y varios EP’s con los que se han pateado todos los garitos de europa.

Y es que efectivamente, es en los directos, donde la banda de Geleen (su ciudad natal) saca a relucir todo su potencial, que es mucho.  Aparecieron a las 21:00 sobre el escenario de la sala Caracol uniformados con rigurosos trajes blancos personalizados con motivos orientales, y una puesta en escena minimalista, — apenas un telar tras la batería con el anagrama y el nombre del grupo — y dispuestos a descargar sobre los asistentes el grueso de su nuevo material. Temas como, «Blood Meridian’ o ‘Sugar Moon’  compartieron repertorio junto a otros clásicos de discos anteriores como ‘California Burning’ o ‘Big Talk’, pertenecientes a su anterior álbum, “Thrust” (2018).

Un atomizado blues rock inundó la sala a lomos de virtuosas interpretaciones instrumentales, con especial mención al guitarrista y frontman, Pablo van de Poel, que ejerció de maestro de ceremonias en todo momento desplegando un arsenal de riffs y solos de guitarra que iba intercalando entre saltos y poses al más puro estilo Hendrix.    Pero no todo fue adrenalina hard rockera, hay que hacer mención especial, a la capacidad  que tiene DeWolff de crear atmósferas que conectan de forma muy especial con el público. Es aquí, donde el blues que nace de la  guitarra de Pablo van de Poel, se entrelaza con los desarrollos experimentales del hammond de ,Robin Piso, creando momentos mágicos de catarsis musical entre la banda y el público. Una muestra de ello, es el vivido durante el tema ‘Tired of loving you’, un slow blues ledzeppeliano que hizo las delicias de un público entregado a las florituras del músico subido cual chamán en lo alto del hammond de Del Piso.

El momento álgido de la noche, vino cuando la banda telonera, Dawn Brothers, también neerlandesa y muy a tener en cuenta en un futuro, se  subieron a compartir escenario invitados por DeWolff. Juntos, duplicaron sus fuerzas e interpretaron un par de temas convirtiendo la sala Caracol en una especie de aquelarre rockero con el que concluyeron la velada  por todo lo alto.

DeWolff ofreció en la capital un intenso y potente directo difícil de ver en la gran mayoría de bandas de rock actuales, incluso en aquellas de cierta solera y renombre.  Además, es un motivo de alegría tal y como está la industria y el mercado musical, poder toparse de vez en cuando con grupos  que ofrecen shows que te reconcilian con un género al que cada vez se le cede menos espacio. DeWolff es una de esas bandas que te devuelven la fe y te hace creer que existe una nueva generación capaz de ejercer un relevo de calidad a toda esas leyendas del rock que poco a poco nos van dejando huérfanos.

Texto: Javier Ganel

Foto: Cristina Deville (Sala López, Zaragoza)

One Comment

  1. ¡Os enlazo por aquí! Menudo conciertón se marcaron los chavalitos, con champán de fin de fiesta incluido:

    https://www.vuelocondestinoa.com/dewolff-tascam-tapes-2020/

Responder a Fco. Javier Gonzalo Cancelar respuesta

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