Encuentros

Gluecifer, los simios están de vuelta

 

Nuestros queridos vikingos dejarán Oslo para tomar Hispania en dos fechas en sala que se antojan memorables tras el conciertazo ofrecido en Azkena 2018. Será el próximo jueves 24 en Apolo (Barcelona) y 25/10 en Sala But (Madrid). Recuperamos esta entrevista que hicimos a Captain Poon semanas antes de la reunión del año pasado. Los autoproclamados “Kings Of Rock” arrojaron la toalla en 2005 sin que la noticia causara el dolor y revuelo que su discografía y poderosos bolos merecían. Parecía que “Automatic Thrill” había provocado cierto desapego de la audiencia española, casi un cisma entre la crítica que les había aupado años antes. Era un disco demasiado oscuro y metálico, en el que era difícil reconocer a esos indómitos escuderos de lujo de Hellacopters que nos habían regalado algunos de los mejores himnos rockeros del cambio de milenio: “I Got A War”, “Year Of Meanly Living”, “Bossheaded”, “Get The Horn”, “Leather Chair”, “Reversed”…  La garganta de Biff Malibu y la consistente rítmica del carismático Captain Poon eran una baza imbatible en sus conciertos, que se erigían como una auténtica orgía de riffs y estribillos demoledores, de esos que te empujaban a incendiar Malasaña birra en alto. Además contaban con Raldo Useless, para algunos el arma secreta de la banda, un auténtico mago de las seis cuerdas que prácticamente trabajaba en la sombra, eclipsado por sus molones compañeros. En cualquier caso, la noticia del retorno de Gluecifer nos planteaba una serie de incógnitas que (el siempre dicharachero) Capitán intentó despejarnos.

Los que vivimos hace veinte años vuestro aterrizaje en España estamos muy felices… Pero es inevitable plantearnos el por qué de vuestra vuelta: ¿os hizo el Azkena (2018) una oferta que no pudisteis rechazar?

Sólo unas semanas antes de reencontrarme con los chicos -por primera vez en doce años-, una revista alemana me preguntó por una posible reunión; me lo pidieron. Les dije que era imposible, como siempre he ido haciendo desde que rompimos. No podía imaginarme que habría interés por parte de los demás y, sinceramente, resucitar a Gluecifer tampoco era algo que me hiciera perder el sueño. Pero algo hizo “clic” cuando nos encontramos. Por ñoño que pueda parecer, fue como reencontrar a la familia perdida y lo pasamos muy bien juntos. Danny sacó a relucir el motivo de nuestra reunión y Biff se entusiasmó, incluso se mostró de repente ansioso. Realmente fue algo totalmente inesperado. Volviendo a tu pregunta, ninguno de nosotros está en una situación desesperada en cuanto al dinero, así que “una oferta que no pudiéramos rechazar” tendría que haber sido algo mucho mayor que la del Azkena (risas). Dicho esto, nuestro primer show tras trece años va a ser algo muy importante para nosotros y no creo que pueda haber un lugar mejor.

Hemos seguido de cerca tu carrera con los Bloodlights, has tocado con Marky Ramone… Pero no tenemos muy claro a qué se ha dedicado el resto de miembros de Gluecifer en estos años.

Biff es un periodista muy reputado. Supongo que la gente le conoce ahora como “el periodista”, en lugar de como Biff Malibu, así que lo van a pasar muy bien viéndole sobre el escenario como cantante de Gluecifer. Danny y Raldo han tenido trabajos “normales” y durante unos años tuvieron una banda llamada Smoke Mohawk.

¿Y en cuanto a repertorio? Hellacopters apostaron en su regreso por hacer íntegramente su primer trabajo, “Supershitty To The Max”, para celebrar su vigésimo aniversario. ¿Os planteáis hacer lo propio con vuestro “Soaring With Eagles At Night To Rise With The Pigs In The Morning”, probablemente vuestro trabajo más celebrado en España?

No, haremos un repertorio normal. La idea inicial de Hellacopters creo que era tocar material de la etapa Dregen, pero acabaron haciendo sólo el primer disco, una baza que funcionaría muy bien en un club frente a los fans más acérrimos. Aún así les salió muy bien, pero no es la mejor opción ante 15.000.

Foto: Dena Flows

Pero, ¿habéis decidido ya el repertorio? ¿Va a estar más cerca de los últimos shows de la banda o se va a centrar en canciones entre 1997 y 2000, la etapa favorita de vuestros fans de base?

Trataremos de no decepcionar a nadie, así que habrá material antiguo y nuevo. Entre nuestros fans estoy seguro de que tenemos a gente que nos siguió desde el principio, pero también los hay que no saben que hay discos anteriores a Basement Apes. Lo que nos preocupa de verdad es que sonemos lo mejor posible, y eso también influye en nuestra elección de las canciones.

Supongo que es demasiado pronto para hablar sobre la posibilidad de ver a Gluecifer cada verano, como están haciendo los Hellacopters, o si os habéis planteado la posibilidad de escribir y/o grabar nuevas canciones…

No lo sé. Supongo que hay alguna razón por la que cada uno de nosotros estamos haciendo nuestras cosas y con esto no estoy diciendo que Nicke no esté siendo totalmente honesto respecto a lo suyo. Lo que puedo decir en nombre de Gluecifer es que el dinero no es el principal motivo de nuestra reunión. Pero si nos divertimos con estos conciertos no veo motivo alguno que nos impida repetirlo más adelante.

Hablemos de vuestra ruptura: en general suele haber al menos alguno de estos factores: desaparición de la amistad, frustración por la falta de interés del público, no poder vivir dignamente de la música, cansancio, aburrimiento, drogas, parejas e hijos… ¿Qué pasó con Gluecifer?

Supongo que en Gluecifer confluyeron algunas de las razones que mencionas y fueron definitivas a la hora de disolver la banda. Las razones por las que decides fundar una banda cuando eres joven no tardan en desaparecer. Quizás yo lo vea de una manera distinta, porque es a lo que me he dedicado los últimos treinta años, sin parar, pero el ambiente en la banda se había ido enrareciendo en los últimos años y lo mejor era dejarlo.

A veces también surgen discrepancias musicales por la evolución de las bandas…

Aunque yo haya compuesto el 90% de las canciones de los primeros álbumes, mis favoritos son los dos últimos, especialmente «Automatic Thrill»; y era entonces cuando Biff, Raldo y yo comenzamos a colaborar en la composición de canciones. De hecho creo que ese fue el factor que llevó a muchas canciones al siguiente nivel. Es más, me entristeció mucho cuando precisamente fueron ellos dos los que quisieron dejar la banda en 2005; pensaba que aún nos quedaban un par de buenos discos por hacer.

Retrospectivamente, probablemente «Tender is The Savage» debería haber sido EL ÁLBUM, pero recuerdo que cuando te entrevisté no estabas muy satisfecho. Aun así creo que lo teníais todo: canciones, sonido potente, conciertos tremendos…

Bueno, por lo que dije antes creo que ya se podía intuir que «Tender is the Savage» no es mi disco favorito (risas). Creo que algunas de las canciones son increíbles, que no se me malinterprete; pero como un álbum flojea.

Me pareció también que no quedaste contento con la producción de Daniel Rey…

Daniel hizo un buen trabajo, pero su labor fue más de ingeniero, aunque aparezca acreditado como productor. Todas las canciones fueron escritas y arregladas antes de llegar al estudio con él, así que estoy seguro de que en diferentes circunstancias podría haber contribuido mucho más.

Tras “Tender…” fichásteis por Sony. ¿Encontraste muchas diferencias entre estar en una independiente o en una multinacional?

Bueno, firmamos con Sony sólo para Escandinavia; el resto de Europa lo llevaba SPV / Steamhammer. Todos eran grandes sellos y hubo bastante dinero sobre la mesa, lo que incluía también mucha más promo y entrevistas. A mí me gustaba más cómo lo hacíamos antes.

No creo que haya nadie que pueda cuestionar la calidad de “Basement Apes”, pero sí que muchos fans de base sentimos que ese disco era un punto de inflexión sonoro en vuestra trayectoria musical. Estaba más cerca del hard y se alejaba de ese rock macarra y garajero. ¿Por qué cambiasteis de sonido?

Nunca hemos permitido que ningún sello interfiriera con la composición. De hecho, con “Basement Apes” pudieron trabajar mejor Sony que SPV, que era un sello más hard rock y que probablemente esperaba un disco más duro que el que le dimos. En cualquier caso vendimos más que con nuestros discos anteriores, así que no creo que nadie tuviera un verdadero motivo para quejarse (risas). Por otro lado, no encuentro la influencia heavy metal en el disco; sí que se trataba de una producción mayor, con más medios, y fue la primera vez que trabajamos con un productor al que realmente dejamos entrar en nuestra música. Él logró que hiciéramos las cosas de una manera diferente a como estábamos acostumbrados. «Easy Living», «Brutus», «Black Book Lodge», «Reversed» e incluso la balada «Losing End» son mis canciones favoritas.

Pero no me podrás negar que al menos “Automatic Thrill” sí es un álbum más pesado y oscuro…

 «Basement Apes» fue un poco más pulido y, de verdad, creo que algunas de las canciones eran un poco más blandas que nuestro material anterior. Para escribir «Automatic Thrill» exprimimos la esencia de las canciones más difíciles que teníamos y escribimos el disco en esa dirección. Pero más allá de algunas canciones realmente increíbles, creo que lo que realmente destaca en ese»Automatic Thrill» es el sonido. Incluso catorce años después de que saliera todavía puede superar la mierda de cualquier otro disco de hard rock influenciado por el punk.

 He leído que es vuestro álbum más vendido…

No puedo hablar de España, pero creo que la grandeza de ese álbum es lo que nos hace tan relevantes como seguimos siendo todos estos años después en el resto de Europa.

 

Texto: J.F. León

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