Vivos — 20 noviembre, 2018 at 9:11

MC50 – Sala Mon (Madrid)

Ayer asistimos, probablemente (al menos para mí), a la última descarga del Brother Wayne Kramer reviviendo a su mítica banda; amenos que la salud y las circunstancias permitan que se saque (innecesariamente) de la manga en un futuro a los MC55 o MC60.

Fue un concierto cargado de buenos y entrañables momentos, pero también de otros que bien se podían haber ahorrado: de verdad, ¿alguien disfrutó de la turra del epatante frikismo de “Starship”? El bajo distorsionado de Billy Gould. (Faith No More, adquisición reciente) fue una auténtica pesadilla para las primeras filas y Brendan Canty no estuvo a la altura. Afortunadamente, Kim Thayil perdió parte de ese respeto referencial que le bloqueó durante el show en el Azkena y Marcus Durant demostró el enorme frontman que es; obligándonos a exigir un retorno inmediato de Zen Guerrilla.

Wayne Kramer demostró su clase y desplegó toda su artillería guitarrera. También recordó a sus fallecidos compañeros e insto a la revuelta, a la resistencia contra las grandes farmaceúticas y el sistema, y atizó al fascismo que gobierna en su país [sic]. Eso sí, volvió a fallar en la elección de un repertorio (que convengamos que debería haber incluido, sin discusión posible, al “Back In The USA” de principio a fin), y fue un detallado que Marcus dedicara “Let Me Try” a “Kike Turmix y Marga”.

Reflexión polémica: Lo de ayer no es en absoluto equiparable al necesario homenaje de MC5 / DKT. Y es que, ahora que está tan de moda atizar a las bandas tributo, ¿no os quedó la sensación de asistir al concierto de una de ellas, pese a la presencia de Wayne Kramer? Y lo digo porque, si dejamos de lado la mitomanía y nos ceñimos a lo estrictamente musical, lo que presencié ayer no fue mejor que los dos shows en los disfruté hace años de los coruñeses Ultracuerpos, travestidos como los Ultra5 y con el refuerzo de Xavi de Señor No en el segundo de los bolos). Y es que todavía recuerdo a un Turmix emocionadísimo, agitando su chaleco con la pantera blanca en la espalda en la primera fila del Gruta 77. Ahí lo dejo.

Texto y fotos: J.F. León

One Comment

  1. Que vuelvan los Zen Guerrilla, POR FAVOR!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: