Encuentros — 14 noviembre, 2018 at 10:15

Peter Murphy (Bauhaus): Los Vampiros Nunca Mueren

Peter Murphy interpretará el álbum debut de Bauhaus el 18 de noviembre en la Riviera, Madrid, y el 19 en Razzmatazz, Barcelona. Dos veladas indiscutiblemente góticas que nos devolverán a los años ochenta bajo la telúrica sombra del vampiro. Aprovechamos para hablar con él sobre sus inicios, las letras, el arte y de Bowie.Bauhaus, la histórica banda de after-punk británica, está de gira para presentar el primer LP que pusieron en circulación (“In The Flat Field”), que cumple 40 años. Le pido a Peter Murphy que se arme de paciencia, ya que muchas de mis preguntas versarán sobre los lejanos inicios de su grupo. Peter se muestra muy solícito, y contesta disciplinadamente cuando le pregunto sobre su ciudad natal o sobre la génesis de “Bela Lugosi Is Dead”, el primer single que publicó con Bauhaus, y que seguramente es, todavía hoy, la canción más célebre del grupo. Sin embargo, él es mucho más que Bauhaus, lleva sacando material en solitario desde 1993 (en ocasiones mucho más melódico y asequible que los impenetrables cortes de “In The Flat Field”, como en el caso de “The Prince And Old Lady Shade”), y ha hecho una pequeña carrera paralela como actor, tanto de anuncios (el ya mítico spot de Maxwell), como de películas (“El Ansia” de Toni Scott) o mucho más recientemente, en una breve aparición en una de las entregas de la saga “Crepúsculo”. Durante la entrevista demostrará tener el aplomo de un gran divo del rock, una autoestima a prueba de bomba nuclear, y unas ganas considerables de hablar y compartir anécdotas. Hacia el final me dice que le está entrando otra llamada, y corta la entrevista casi en seco. Afortunadamente, la conversación ha dado mucho de sí, y es que un poco de Peter Murphy da mucho de sí.

Muchas de mis preguntas se remontarán a vuestros inicios, empezando por vuestra ciudad de origen, Northampton. ¿Cómo es esa localidad?

Yo nací en Northampton, pero crecí en Wellinborough, que está a unos 12 kilómetros de distancia, así que no iba mucho por Northampton. Inglaterra es así, es muy insular y sedentaria, nadie se aleja mucho de su lugar de residencia, y a mí Northampton me quedaba un poco lejos. Más tarde, a los once años de edad, empecé a ir un poco más, porque fui educado en el catolicismo, y en Northampton estaba la escuela a la que mis padres me quisieron llevar, pero no me gustaba mucho, me parecía muy grande, mientras que Wellinborough era muy pequeño y bonito. Northampton es la típica ciudad de tamaño medio de los Midlands, y fue la capital del calzado durante la revolución industrial, en la época victoriana. Así que podías comprar buenos zapatos

¿Se podría afirmar que vuestro grupo, que procedía de una escuela de arte, tenía por ese motivo una vena más intelectual o sofisticada que otros grupos de extracción más humilde?

Los demás miembros de Bauhaus se conocieron en una escuela de arte, donde estudiaron diseño gráfico; pero yo no llegué a ir, aunque podría haber entrado en una a los dieciséis años. A mí me gustaba mucho leer, tenía mucha sensibilidad y criterio estético, era como un poeta hecho a mí mismo; luego, cuando se formó la banda, fue como una coincidencia de inclinaciones estéticas, mis letras ya estaban definidas. Cuando David (el bajista) leyó las primeras se entusiasmó, eran como una mezcla de Oscar Wilde y existencialismo, y todo aquello surgía de forma natural, a partir de mis lecturas; también encontré toda una fuente de existencialismo en los rituales de la misa católica, y en los cánticos; la confluencia de lo sagrado y lo místico con las grandes cuestiones existencialistas…

Las letras que escribiste para Bauhaus me parecen mucho más literarias y ricas en cuanto al léxico que las de otras bandas de la época. ¿Eras una rata de biblioteca, leías compulsivamente?

Era como una antena, un alma inquieta, ávida de conocimiento. ¿De dónde sacaba Dalí su talento? ¿De dónde salen las ideas de creadores como él? Salen de la consciencia, de la capacidad de observación, de la belleza y del impacto que ésta tiene en algunas personas; uno de los primeros libros que leí siendo muy joven fue uno sobre mitos y leyendas de la Grecia antigua, y estaba lleno de anécdotas y metáforas fantásticas: Picasso, Dalí, Miquel Ángel, los más grandes artistas o escritores son grandes narradores de historias. Mi padre era irlandés, los irlandeses tienen una gran tradición de transmisión oral de historias; esa influencia también estaba allí, y por eso yo fui la voz de Bauhaus, soy un narrador de historias, mi propio cuerpo es a veces el canal de transmisión, y no importaba si todos entendían lo que quería decir o no.

Me parece bastante impresionante que a finales de los 70, cuatro chavales jóvenes como vosotros decidierais llamar “Bauhaus” a vuestra banda, me pregunto cuántos jóvenes hoy en día saben lo que significa ese nombre… ¿de quién fue la idea?

Cuando se incorporó David al grupo, tenía un libro de fotos y películas en blanco y negro, y nos pusimos a buscar imágenes que pudiéramos usar para nuestras portadas. Algunas eran de las primeras películas de terror, de cine mudo; toda esa estética se adecuaba mucho a lo que hacíamos. Un día trajo otro libro, y nos dijo, mirad, esto era el movimiento artístico Bauhaus en 1919, y pensamos que era un gran nombre, “Bauhaus 1919”. Más tarde decidimos eliminar “1919”. Básicamente, el nombre reflejaba muy bien nuestra estética. Proyectaba la imagen que buscábamos, la palabra tenía una sonoridad perfecta. Y el nombre es importante, nos obligó a estar a la altura, un nombre puede generar unas expectativas concretas con respecto a la banda que lo adopta. De hecho acabamos adoptando una actitud bastante minimalista; fuimos muy sobrios y frugales, limitamos nuestro sonido a nuestros cuatro instrumentos, y añadimos sólo pequeños elementos que se nos pusieran a tiro, no teníamos un teclista, pero compramos un sintetizador analógico y monofónico que yo usaba a veces.

Casualmente, Joy Division también adoptó un nombre relacionado con Alemania. ¿Es que había algún tipo de interés especial entre las bandas británicas de la época por lo alemán?

En nuestro caso no había ninguna relación con Alemania, de hecho, los integrantes de la Bauhaus fueron expulsados de Weimar en 1919 por los precursores del nazismo, porque se les consideraba demasiado radicales, impuros, se les consideraba incompatibles con los principios ideológicos nazis. Así que se exiliaron de Alemania. Es cierto que había como una querencia por la estética alemana, desde luego en el caso de Joy Division, que era una banda paralela a la nuestra, cuya existencia ignorábamos por completo. Con el tiempo, la gente empezó a hablarnos sobre ellos, y a ellos les empezaron a contar cosas sobre nosotros. Ian Curtis vino a ver uno de nuestros primeros conciertos, en Londres, era muy tímido y educado, nos presentamos, y fue muy amable. Luego fuimos nosotros los que fuimos a verlos en la Universidad de Londres. Nunca competimos entre nosotros.

“Bela Lugosi”, vuestro primer single, era un tema mucho más atmosférico y lento que otras de vuestras canciones de aquella primera época, ¿cómo se explica? ¿Qué os llevó a crear una canción sobre Bela Lugosi?

La idea de la canción surgió sencillamente a partir del concepto del vampiro, tan lleno de belleza, tan sugerente y erótico, fue una vez más idea de David; la larga duración daba pie a todo un crescendo, precedido por una introducción, por aquel largo y sombrío prólogo, hasta que aparecía mi voz, que era como la de un locutor o maestro de ceremonias misterioso. No tanto un cantante, sino más bien un actor, y al final es casi como un canto gregoriano, bellísimo. Siempre tuvimos claro que los siguientes singles no iban a ser tan largos ni melancólicos, aunque en el LP sí incluimos algún tema largo.

¿Alguna vez estudiaste teatro o actuación?

No. Sólo en la escuela, donde fue el actor principal en un par de obras teatrales. Nunca estudié arte dramático, todo era producto de mi propia imaginación. Mi influencia principal era el look y la actitud de Iggy Pop, o la de Lindsay Kemp. La belleza de ese tipo de ídolos, Rudolf Valentino también tenía ese tipo de energía…

Lo pregunto porque conseguiste aparecer en los créditos inciales de “The Hunger”, dirigida por Toni Scott. Mucho más reciente se te pudo ver en “Twilight”… ¿Crees que esos directores de cine se aproximaron a ti porque conocían las canciones de Bauhaus?

Lo de “Twilight” surgió porque me vinieron a buscar a mí, a Peter Murphy, ya que he publicado material en solitario desde 1993. No tiene nada que ver con Bauhaus. Yo me he abierto camino por mí mismo, a partir de esa vena teatral que siempre he tenido encima del escenario. Lo que ocurrió con “The Hunger” (que en España se tituló “El Ansia”), es que ya había trabajado como actor con la productora publicitaria de Toni Scott, para un anuncio de cassettes Maxwell. En ese momento no tenían ni idea de que yo tenía una banda, y sólo con posterioridad vino Toni Scott a verme en concierto con Bauhaus. Su idea original había sido usar otro grupo musical para la escena inicial de la película. Fue un gran honor que nos eligiera, y que decidiera usar nuestra canción, “Bela Lugosi Is Dead”.

¿Cómo te explicas que tantas bandas británicas de aquella época tuvieran un sonido tan siniestro u opresivo: Joy Division, Psychedelic Furs, Cure, vosotros…? ¿Era una respuesta al clima político del momento, había un sentimiento prevalente de rabia, de pesimismo o de angustia? ¿Fue pura coincidencia?

Yo creo que todos estábamos bajo la influencia de Bowie. Y también bajo la de Brian Eno… No sé si el estilo de todas esas bandas era siniestro o pesimista, pero desde luego que era intenso. Antes de que yo estuviera en ninguna banda, a los Psychedelic Furs los vi en concierto en Aylesbury Friars, teloneaban a Iggy Pop. Yo estaba solo, y los Psychedelic Furs me gustaron mucho, pensé que tenían mucha energía. Después del concierto decidí colarme en los camerinos, dije que era amigo de Iggy Pop, y que quería saludarlo. Me miraron de arriba abajo, y como llevaba unas pintas tan rompedoras, pensaron que debía de ser alguien famoso; y el caso es que cuando entré en el camerino me encontré con los Furs, y ellos también me trataron como si fuera alguien importante, luego llegué hasta la puerta del camerino de Iggy y no me atrevía a llamar. Me rajé, pensé que quizá iba a querer irse al catre conmigo, o algo así.

Una última pregunta, ¿por qué se os ocurrió interpretar “In The Flat Field” de cabo a rabo? ¿Estás especialmente orgulloso de ese primer LP?

No, de verdad que me parece un desafio retroceder tanto en el tiempo y volverlo a tocar. Es mucho más difícil que tocar un repertorio a base de grandes éxitos. El hecho es que han pasado 40 años, así que decidimos interpretarlo entero, cosa que no habíamos hecho nunca. Va a ser una experiència única, muy especial.

Texto: Alex Fernández de Castro

Fotos: Xavi Mercadé

 

One Comment

  1. Buena entrevista.
    Excelente concierto de Bauhaus tour “in the flat field” en la sala Bataclan de Paris.

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