Artículos — 25 abril, 2018 at 13:19

Hay un nuevo forastero en la ciudad: Kyle Daniel

Inauguramos sección. Le hemos pedido a Eduardo Izquierdo, uno de nuestros redactores, especializado la música de raíces, que nos descubra de manera periódica a aquellos nombres que amenazan con dominar el amplio territorio de la la roots music y el americana. Nombres la mayoría desconocidos, pero con intenciones de dejar de serlo. Estrena sección con Kyle Daniel.

 

Me acerqué a Kyle Daniel gracias a la revista Rolling Stone. En su página la web lo definían como la mezcla de Steve Earle y Chris Stapleton, y además citaban a Will Hoge y a Dave Cobb como referencias. Casi nada. Y eso que normalmente estas cosas suelen salir bastante mal, porque cuando te enfrentas a la música del reseñado las expectativas suelen jugarte una mala pasada. No es el caso. Fue ponerme con las cinco canciones que forman el disco de debut de Kyle Daniel y caer rendido a sus pies. Porque, para más INRI, este se inicia con uno de esos temas imbatibles como «Hangover Town». Una canción que no desentonaría en un recopilatorio junto al «4th of July» de Shooter Jennings, «The Ballad of Elano DeLeon» de Reckless Kelly o «Johnny Ray Dupree» de Matt Woods. Amigo íntimo de Anderson East, cuentan que el amigo Kyle recibía sus buenas dosis de banjo mientras estaba en la barriga de su madre, y así salió el chaval. Enamorado del country, pero con cierta tendencia al rock. Por ello se confiesa fanático de la música del citado Stapleton, de Hayes Carll y de Sturgill Simpson, a los que agradece, además, “que la gente se haya empezado a acercar otra vez a este estilo de música”. Pinta a darnos muy buenos momentos. Solo es cuestión que siga el camino iniciado.

 

Uno de sus primeros grupos recibe el nombre de The Lonesome Road Travelers, aunque él mismo confiesa que “no aprendía a tocar realmente la guitarra hasta que ya llevaba unos meses en la banda”. Rápidamente se desmiembran. Sus compañeros querían tirar hacia el sonido jam band de grupos como Widespread Panic, mientras que él prefería el blues y el country. Para intentar mejorar como solista, recibe clases de Bobby Baldwin de manera regular, y de manera puntual de Greg Martin (The Kentucky Headhunters) y Jack Pearson (Allman Brothers). Aunque para él sería esencial la figura de Kenny Lee, componente de Bowling Green que “me ayudó, me tomó bajo su protección y me animó para que saliera hacia adelante”. Lo hizo formando primero con la Kyle Daniel Band para acabar finalmente presentándose en solitario, con su nombre, con un EP de cinco canciones que saben a muy poco de buenas que son. Eso sí, le seguiremos la pista.

 

 

Eduardo Izquierdo

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