Encuentros

La URSS, “Hondura sintética y atmósfera lúgubre”

 

Los granadinos de La URSS llevan ya más de una década de trayectoria y pasan por ser una de las propuestas más interesantes del punk hecho por estas latitudes. Se estrenaron en 2006 con un EP compartido con los madrileños Coprolitos y no quedaron del todo conforme con el sonido que sacaron desde los Pig Studios para su “Europa / Última Guerra” (2007), un sencillo que editó Bowery Records y que a día de hoy es casi un incunable del que atrapa todo desde la misma portada.

Su verdadero despegue lo lograron probablemente con “Producto” (2009), el LP de debut. Toda aquella primera época, a la que se añade una nueva joya de EP, “Mecanismo” (2011), quedaría recopilada en el CD-digipack que preparó Rumble Records en 2011, verdadera pieza clave para entender la infancia de una banda que compondría posteriormente “Sonidos de un Derrumbe” (2012) y “Maravillas del Mundo” (2015), discos sencillamente imprescindibles.

Fieles desde el principio a un sonido oscuro, deudor en sus guitarras a los mismos Dead Kennedys, y a unas letras que no dejan indiferentes por su calado y profundidad, La URSS siguen funcionando mejor que nunca a pesar de la diáspora geográfica en la que viven sus componentes. Y lo hacen siguiendo unas directrices estrictas de rabiosa independencia intentando controlar la práctica totalidad de aspectos relacionados con su música.

Quien escribe estas líneas ha tenido la gran suerte de verlos en directo ya unas cuantas veces, en escenarios tan diferentes como la sala Wurlitzer Ballroom, el Rock Palace o el Auditorio Centro, diseñado en realidad para albergar conciertos de música clásica, situado en el mismísimo Ayuntamiento de Madrid. Y en todas esas ocasiones he podido comprobar la capacidad hipnotizante que tienen sus directos, en los que Áfrico, su cantante, sostiene provocadores diálogos con el público, y salta y se mueve como a impulsos de unas descargas eléctricas que le estuvieran electrocutando cuando interpreta. Jorge y Maik aportan ese aire de oscuro punk con su guitarra y bajo, mientras que Pablo, desde atrás, baquetas en mano, construye el armazón que da solidez a todo.

Presentan nuevo disco “Nuevo Testamento” (2018) y queríamos saber de las líneas seguidas en su elaboración, sobre las canciones que ya hemos escuchado y de los planes inmediatos del grupo.

Contadme del proceso de grabación de este nuevo disco. ¿A qué estudio vais? ¿Cuándo?  

Fuimos durante una semana de diciembre al nuevo Estudio de Pepe Tigruss, ubicado en Denia, Alicante.

Hasta ahora, lo que solíamos hacer era emplear tres o cuatro días para hacerlo todo, grabar y mezclar. Esta vez, sin embargo, quisimos profundizar en el proceso de producción y masterización que, aunque siempre lo hemos valorado, nunca pudo hacerse con calma por falta de tiempo y de guita. Así que, para ello, contactamos a Joaquín Pizarro, que tiene mucha experiencia currando en ello con grupos gordos, en producciones faraónicas de Pop, Electrónica y así. Con él y con Pepe Tigruss, que ha sido el ingeniero de sonido de todos los discos anteriores, formamos un equipo de trabajo, con el que nos dedicamos durante una semana sólo a grabar, probando con varios bajos, guitarras, diferentes sonorizaciones para la batería, fórmulas para la voz etc. Tratando, por primera vez, de tomar cada canción de forma individual, cada una con distintos recursos y sonido. Tras ellos, las mezclas se trabajaron a distancia, en lo que fue un arduo mes de whatsapps y wetransfers hasta conseguir lo que hoy podeis escuchar.

¿Con quién lo editáis? ¿Sólo Humo?

 En España sale por Humo de Oviedo, y en Estados Unidos, sale por dos sellos que ya nos editaron anteriormente, Todo Destruido de Austin, y Discos MMM de Oakland/San Francisco.

¿Cómo acordáis el sello con el que sacáis este Nuevo Testamento?

En un principio buscábamos quién se prestara a coeditarlo junto con La Corporación, nuestro sello, con el que hemos editado la mayoría de nuestros discos. Pero Pablo Humo, que ya tiene callo en esto, y que ya era colega porque nos había montado unos cuantos conciertos, nos ofreció editarlo sólo.

Tras la debida aprobación verbal de La Corporación, cerramos el acuerdo, para felicidad de todas las partes. Él sabe cómo somos y conoce la naturaleza de La URSS, así que en ningún momento nos limitó en la forma de hacer las cosas ni los circuitos en los que tocar, por lo que, en lo que a nosotros respecta, gloria. Al fin y al cabo, Humo es un sello muy ecléctico, en el que hay grupos de electrónica, dub, post-punk, folk, psicodelia y demás, por lo que, de esta forma, el arte de la URSS se pone al alcance de las gentes de todo tipo de rollos. Lo cual está bien en términos imperiales.

Cada vez sonáis mejor. Vuestras canciones tienen un algo «sinfónico» (no entendáis nada negativo en el término) rellenando todos los huecos, suenan compactas…. Las voces, las guitarras de «Non Plus Ultra» y un sinfín de detalles más hablan de que probablemente este trabajo es de lo mejor que habéis hecho hasta ahora ¿Notáis vosotros esa evolución hacia un mejor sonido en cada disco?

Cada disco responde en cuanto a sonido y composición al momento en que nos encontrábamos como grupo. Las veces que nos hemos metido en estudio, hemos tratado de mejorar y de corregir los errores anteriores, y la sensación general es que durante nuestra trayectoria nos hemos ido acercando más a esa estética del sonido que buscamos desde el principio. Lo que pasa es que después de grabar, con el tiempo, se toma perspectiva sobre el resultado final, y siempre hay cosas que podrían haber sido mejores.

Pero bueno, llevamos casi 13 años tocando juntos y en ningún momento nos hemos acomodado a hacer un disco igual que otro, somos bastante críticos con nosotros mismos en ese aspecto.

Por otro lado, sí, componemos de forma sinfónica, por capas, si se quiere, lo cual se debe, por un lado, a la distancia, que nos obliga a componer cada instrumento por separado y luego juntarlo todo. Por otro, a que cada vez escuchamos más tipos de música diferentes y pillamos más recursos de por ahí.

¿Habéis intentando algo nuevo en este nuevo disco? ¿Habéis explorado algún detalle o dirección que no hubierais trabajado antes?

Aunque muchas de nuestras canciones tengan una estructura bastante básica, siempre nos ha gustado la idea de romperla y buscar nuevas formas que no hayamos hecho ya, suprimiendo, por ejemplo, el estribillo, o componiendo una canción que sea una consecución de partes sin repetición alguna.

En todo caso, no es tanto en los recursos estructurales sino en el sonido en sí en lo que hemos querido aportar algo nuevo con el disco. Se ha de saber que unas de las mayores preocupaciones de La URSS siempre ha sido huir del sonido rock, el cual detestamos. Sin embargo, dado la falta de tiempo y medios que antes apuntábamos, nos costaba hallar ese punto en el que la atmósfera oscura, y un poco apagada, pudiese sonar presente espacialmente hablando. Hondura sintética y atmósfera lúgubre. Ese es el palo de la URSS. Creemos que hemos mejorado bastante en todo ese rollo.

Por otro lado, con el diseño y las ideas implicadas, hay una clara intención de introducir nuevas narrativas en el punk en tanto que estilo. Intentando extraer todos estos referentes del hipercapitalismo de palo selfie, macarrones congelados o suicidios por webcam. Ni la religiosidad, ni la comunicación, ni la forma de entender el mundo se han de pensar igual que hace veinte años, por ello, toda expresión radical se ve obligada a repensarse si quiere seguir siendo operativa, y hacer que las cosas se muevan, sea donde sea.

Me parece detectar, como en otras ocasiones, un punto de religiosidad, espiritualidad o si queréis simplemente de trascendencia característica en vuestras letras. ¿Diríais que es eso un aspecto ya distintivo en vuestra música? ¿En qué os habéis inspirado especialmente en este caso?

 Tienes razón, una constante en el imaginario de LA URSS es la religiosidad, pero abordada desde su sentido moral. Más allá de que la religiosidad derive en religiones y ésta a su vez en iglesias o instituciones varias, la religiosidad es un principio justificador de valores y comprensiones.

Son estos sentidos, y los relatos que los transmiten, los que generan mundos. ¿Qué somos? ¿Qué es la vida? ¿Quién tiene derecho a vivir? ¿Qué es la verdad? ¿Qué significa la palabra bien y la palabra mal? Si nunca hemos repensado estas cosas es porque ya hemos heredado un significado dado, y entonces estamos siendo, y queremos ser, lo que otras fuerzas esperaron que fuéramos. Y eso no está bonito.

Por poner sólo un ejemplo, en el marketing, o concretamente, en todo proceso de branding, ya aplicado a empresas o a las personas misma, hay cierta forma de religiosidad post-religiosa. Existencia como existencias en stock.

¿Alguna razón concreta para el título que le habéis dado?

 Remitir a toda la dimensión que comentábamos en la pregunta anterior y, al mismo tiempo, a la voluntad de ofrecer algo, en cierto sentido, nuevo y formas de entender y hacer punk hoy.

Habladme de la canción que (creo) tituláis con el icono de una cruz. ¿Tiene que ver con esa introspección trascendente de la que hablábamos antes?

No. Esa canción surge de otra introspección que, si

se quiere, tiene también que ver con el indagar en todo aquello que nos hace ser quién somos pero que, en lugar de reparar en hacer autopsias de los valores que reproducimos, para reconstruirlos o afirmarlos o lo que sea, se limita a participar de un caldo cultural común a lo andaluz.

Con ello, no queremos decir que la URSS esté intentando hacer flamenco. Eso sería una tontería. Lo que sí hacemos es remitir a un fondo, del que también sale en flamenco, y que tiene que ver con aquello que forma el tuétano de ese pueblo. El sufrimiento, la expresividad, lo solemne, lo vulgar, lo sagrado y todas esas cosas.

Musicalmente, tiene algo de ritual, quizás incluso como de los pasos o las marchas fúnebres. Nos gusta el detalle de un ruido metálico, de una baqueta contra un cenicero…que, con la producción, recuerda a un sonido fragua, lo cual tiene su simbolismo, porque que recuerda a los martinetes, quizás expresión más cruda y radical del cante.

Habladme un poco de «Souvenirs de la nada«, un tema que me parece impactante. Tiene una línea de bajo inicial que parece de Eskorbuto, unos detalles buenísimos (¿cómo hacéis esos efectos del comienzo?), una atmósfera espectral envolvente y unas melodías vocales personales que tenéis ya como sello propio desde hace tiempo. ¿Cómo está construida?

Podemos contestarte a esta pregunta de forma muy concisa. La canción vino a ocupar el lugar de otra que estaba compuesta y que fue descartada del disco a última hora.

La decisión se tomó durante el último ensayo. Teníamos esa línea de bajo compuesta desde hacía meses, pero nada más. De forma espontánea, nos dimos cuenta de que encajaba muy guay con una melodía de voz que también estaba suelta y que se grabó en el móvil un día que íbamos por la calle.

Juntamos ambas cosas y salió el tema. Que quedó nique, la verdad.

Corregidme si me equivoco, pero en esa canción, en momentos de «Confianza racional en la acción dinámica» o en otras muchas esquinas del disco me parece notar un punto que habla de vuestra posible querencia por la música andaluza. ¿Es así?

Creo que se debe a que tiene cierto aire arabesco por la escala utilizada y, como es lógico, la herencia árabe es algo que se ha asumido sin complejos dando lugar a lo que hoy es el pueblo andaluz, siendo visible en muchas de sus expresiones culturales.

Siempre hay canciones en los discos que tienen esas reminiscencias, es el reflejo de llevar ciertas expresiones que nos interesan de lo más cercano o concreto, como otras músicas o ritos, a algo ya tan universal, pero a la vez tan anglosajón como es el punk.

Habladme de vuestra agenda, de la salida del disco a la calle, de la presentación … ¿Dónde vais a tocar?

Pues el disco sale entre mediados y final de marzo en digital, y luego físicamente en LP, CD y casete, en abril. El 7 de ese mes tocamos en la Sala El Sol en un ciclo organizado por HUMO, pero no será la presentación. Ya a finales de abril empieza la mili:

27 Abril Oviedo, Lata de Zinc

28 Abril Bermeo, New Blood Weekend

11 Mayo Valencia, Magazine Club

12 Mayo Alicante, Marearock

8 Junio Jerez de la Frontera, La Guarida del Angel

9 Junio Granada, Planta Baja

29 Junio Donosti, Dabadaba

Y estamos cerrando más fechas…..

¿Repetís como en otras veces gira y edición en EE.UU.?

Sí, la condición de que el disco salga en EE.UU. es que debemos hacer gira. Estamos tratando de coordinarnos en el calendario, ya que cada vez se nos hace más complicado, pero para el 2019 esperemos que se pueda montar.

¿Cuál es el secreto para que sigáis funcionando así de bien, haciendo discos tan buenos a pesar de la dispersión geográfica de cada uno de vosotros?

Que somos como hermanos.

¿Qué creéis que distingue la música de La URSS de otros proyectos?

Que La URSS la hace mejor que nadie.

 

Texto y fotos: Tomás González Lezana

Fotos B/N: Miguel Martín Vargas

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