Discomático — 1 enero, 2018 at 12:31

Tori Amos – Native Invader (Decca-Universal)

A diferencia de Unrepentant Geraldines (2014), Native Invader es un trabajo mucho más profundo y heterogéneo que el anterior. «Wing» y esas cajas de ritmos apoyadas por los sintetizadores, que la remiten a Portishead, o la leve psicodelia otorgada por el wah-wah en la guitarra de «Broken Arrow», proporcionan al CD esa distinción ínsita a su música. Pero es en «Breakway», «Climb» o «Russia» donde encontramos a la Amos de antaño: la que da rienda suelta a su academicismo y habilidad para amalgamar sentimentalismo y fuerza. Conceptos indisociables de su genealogía musical. Con el piano como actor principal en «Mary’s Eyes» —estupendo homenaje de la artista a su madre, recientemente fallecida— y la voz de su hijo acompañándola en canciones como «Up the Creek», la norteamericana canta a sus recuerdos, embebida de la pesadumbre. Como si de una Virginia Woolf se tratase, la norteamericana hace de este álbum una especie de ‘’novela’’ musical, consiguiendo una fusión de dos almas —la del músico y la del fan— que se nutren del dolor para liberarse de las cadenas de la memoria. Gran acierto, sin duda.

 

ALEJANDRO ZAMBUDIO

One Comment

  1. Su madre no ha fallecido, sufrió una apoplejía. Y tiene hija, no hijo.
    Además de las mencionadas, otros grandes temas del disco en mi opinión son “Reindeer King”, “Wildwood” y “Bang”.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: