Breves — 19 enero, 2018 at 9:46

Accept, “Metal sin impurezas”

Servidor siempre lo ha tenido muy claro; cuando hay que hablar de heavy metal 80’s tres nombre son referenciales; Judas Priest, Iron Maiden y Accept. Me refiero a heavy metal químicamente puro, ese que no se puede asociar ninguna de las diversas y abundantes ramificaciones que el mismo género ha generado en su constante evolución. La semana que viene estarán girando nuevamente:

Viernes 26 de enero de 2018: Barcelona, Sala Razzmatazz
Sábado 27 de enero de 2018: Madrid, La Riviera
Domingo 28 de enero de 2018: Bilbao, Santana 27

Destacar también que la banda encargada de abrir los recitales de los teutones Accept serán los americanos Night Demon. Combo metálico comandado por un viejo conocido de esta casa; Jeff Hershey, que parece ser que ha dejado de lado su faceta soul para volcarse en el metal más clásico e influenciado por la New wave of british heavy metal.

Pedal to the metal!

Y es que dejando de lado gustos o filias personales hay que reconocer que lo de Accept fue de órdago. Publicaron una trilogía de álbumes que fueron Restless & Wild (1982), Balls To The Wall (1983) y Metal Heart (1985) que a día de hoy siguen sonando tan atronadores, poderosos y robustos como cuando se publicaron. Heavy metal de rancio abolengo, con riffs cortantes como motosierras, estribillos inmaculados, coros marciales y la aguda voz del pequeño Udo Dirkscheneider al frente de todo el cotarro convirtieron al combo germano en uno de los favoritos de casi todos los metalheads de Europa. De hecho el nivel que exhibían tanto en estudio como en directo era tan abrumador que su ingreso en las élites metálicas ya se daba por hecho.

Desafortunadamente, al cabo de muy poco todo esto se quedó en agua de borrajas. Discos tirando a normalitos, cambios en la formación, cambios estilísticos y el ansia de entrar en el lucrativo mercado americano -con paupérrimos resultados- finiquitaron la historia. Luego llegaron reuniones, nuevas disoluciones, conciertos puntuales…hasta que en 2009 los jefes reales de la nave el guitarrista Wolf Hoffman y el bajista Peter Baltes decidieron dar lustre a la leyenda y reformar a una banda que nunca lo debería haber dejado. Lo único es que se quedaba fuera el vocalista Udo Dirkscheneider (esos egos…), pero eso no iba a representar ningún problema para los reformados Accept.

La figura del cantante americano Mark Tornillo (tal como se lee) les iba como anillo al dedo, de tono parecido al pequeño Udo es capaz de acometer los clásicos de la banda sin pestañear, pero también aporta su dosis de personalidad a las nuevas composiciones. Y hablando de nuevas canciones hay que resaltar que desde su retorno en 2009 estos nuevos Accept no han dado su brazo a torcer (más que en alguna ocasión puntual) al juego fácil de vender nostalgia. Cuatro discos nuevos de estudio en siete años es una media muy alta para los tiempos que corren, y encima tienen preponderancia en sus repertorios. He podido ver a la banda dos veces en directo desde la reagrupación y sin dejar de lado sus clásicos básicos el cincuenta/sesenta por ciento del material interpretado es de nuevo cuño, lo cual dice mucho a su favor como banda que no quiere ser fagocitada por su propio pasado.

A día de hoy siguen al pie del cañón, su última entrega discográfica es de este 2017 y lleva por nombre The Rise Of Chaos (Nuclear Blast) y es una nueva ración de heavy metal sin aditivos marca de la casa.

Texto: Xavi Martínez

 

 

 

 

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