Encuentros — 10 noviembre, 2017 at 11:35

La M.O.D.A.: “El público es sagrado”

LA M.O.D.A es uno de los grupos más sorprendentes que en el último lustro han irrumpido en la escena musical de nuestro país. Y aunque no sólo de sorpresa vive el hombre, como diría aquel, la formación burgalesa esconde tras su aparente talante lúdico-festivo, una profundidad estilística y de mensaje más allá de lo superfluo. Con la excusa del lanzamiento del nuevo disco de la banda, Salvavidas, compartimos una larga y distendida charla con David Ruiz, vocalista de La Maravillosa Orquesta del Alcohol, en la que descubrimos a una formación que ha sabido digerir su éxito con honestidad y agradecimiento hacia su público, al que consideran uno más de esta pequeña gran orquesta.

Por fin tenemos nuevo álbum de LA MODA, Salvavidas (de las balas perdidas). Después de publicar el directo “Todavía no ha salido la luna)” os leímos en alguna entrevista diciendo aquello de “ya veremos”, y ya teníamos miedo de que fuera para largo.

Nosotros con los tres conciertos de fin de gira y la edición del disco en directo pusimos un punto y a parte por así decirlo.   que queríamos seguir adelante con el grupo pero no teníamos del todo claro cómo. Sabíamos que necesitábamos parar, por nosotros, no porqué estuviéramos agotados, sino porque llevábamos mucho tiempo dedicando los 365 días del año casi exclusivamente al grupo, ya que una banda como nosotros sin discográfica nos lo hacemos todo nosotros mismo. Cuando no estás hablando con el de las camisetas estás, estás componiendo, o respondiendo los correos; cosas que hace un grupo y que aunque no se ven son igualmente importantes. Necesitábamos un respiro y tomar perspectiva de todo lo que había sucedido desde cinco años atrás cuando empezamos a funcionar. Queríamos parar para no convertirnos en unos pesados y no saturar a la gente. Aunque tienes que hacer promo, cuidar las redes sociales, queríamos desaparecer un poco. Pasadas unas semanas, creo que también fruto de esa sensación de no tener la presión de “mañana hay que hacer esto”, estábamos liberados por primera vez en mucho tiempo, mucho más tranquilos, podíamos escuchar mucha más música, y pudimos ir viendo hacia donde queríamos dirigir los pasos. J

Contadnos un poco como ha ido naciendo este SALVAVIDAS.

Justo en ese momento de parón y reflexión, Adán, el guitarrista de la banda nos comunicó que le había dado muchas vueltas y que iba a dejar el grupo porque quería dedicarse a algo más que solamente el grupo, porque llevábamos 5 o 6 años de no poder absolutamente nada más, y aunque nos sentimos unos privilegiados por poder llevar esta vida, esto tiene una parte más difícil de Así que los seis, pudimos seguir igual, pudimos ver que todos teníamos muchas ganas de hacer canciones nuevas, que teníamos cosas que contar. Y ahí es cuando a principio de año, casi sin darnos cuenta empezamos a trabajar en lo que luego se ha convertido en este disco. Estuvimos en el estudio de algunos amigo, no íbamos todos, a veces quedábamos tres o cuatro, y tocábamos sin ninguna presión y por primera vez con un poco de tiempo para darle vueltas. En el proceso de composición ha habido como dos líneas en paralelo. Una que nos ha llevado al extranjero, buscando nuevas influencias, inspiración, vivencias. Hemos estado en Edimburgo -donde alquilamos una casa y estuvimos tocando, componiendo- , en Berlín, en México por primera vez. Y por otra parte, ha habido una línea más introspectiva que nos ha acercado a nuestras raíces. Hemos compaginado ambas líneas. El trabajo del disco ha sido como buscar algo en una habitación oscura que sabes que está ahí. Todo ha ido tomando forma poco a poco, como dice el tópico del futbol, partido a partido, y la verdad es que estamos muy satisfechos porque se parece mucho a lo que teníamos en la cabeza y a lo que soñábamos.

 ¿Qué creéis que este álbum suma de nuevo a lo que es vuestro sonido hasta la fecha?

Lo primero que suma es canciones, canciones que funcionan por si mismas y que cuentan historias y sentimientos que a nosotros nos llegan y nos representan. Además creemos -eso luego ya nos lo confirmará la gente si lo hemos conseguido- que no hemos repetido la fórmula de discos anteriores. Obviamente hemos intentado conservar esa esencia y esa identidad que hemos ido construyendo. A partir de ahí hay muchas variaciones estilísticas. Antes contábamos con saxofón y ahora se ha introducido el clarinete, también debido a esas influencias que hemos sumado de músicas populares europeas, al margen de las referencias anglosajonas del rock, el folk, el punk, country etc que siempre han estado; se han sumado influencias de música francesa, folclore de Irlanda, Escocia siempre nos había gustado, la música popular de los Balcanes, etc. Hemos profundizado en todo ello. Y de todo, hemos intentado sacar algo nuestro, porque no se trata de copiar ningún estilo. Y creemos que el disco refleja todo lo que ha sido el grupo en cuanto a vivencias y en la variedad de cada una de las canciones, donde te encuentras una que te suena más a country americano, otra que suena más a las músicas del Este de Europa. También hemos intentado profundizar en las letras, ya que tenemos cosas que decir. No creemos que sea mejor ni peor que otros discos; no lo podría definir de otra forma que no sea el que seguimos avanzando por el camino abierto.

A nosotros que nos gusta etiquetar todo, LA MODA nos lo ponéis difícil… Punk, rock, folk,.. Ponéis un montón de sonidos encima de la mesa. Al margen de las influencias, ¿os gusta la complejidad en lo positivo y la originalidad que eso aporta a vuestro trabajo?

Ese es el mayor piropo que nos puedes hacer, que te cueste encontrarle comparación a nuestro sonido. Si hemos llegado a eso creo que hemos cumplido el objetivo y nos sentimos felices. Tenemos muchas influencias dispares que serían difíciles de imaginar todas juntas. Creemos que eso es a lo que debe aspirar toda banda, a tener su propio discurso, a ser reconocible, y al mismo tiempo evitar repetirse. Sin creernos que hacemos nada del otro mundo, si que nos gustaría que la gente nos vea como una banda original y fresca por así decirlo.

Hay discos muy marcados por la producción, y bandas que reconocen que el productor ha ayudado a marcar o definir mucho el sonido. Pero vosotros de origen sois una banda con un estilo y una sonoridad muy marcada. ¿Como ayuda o interviene un productor de la experiencia de Santi Garcia a pulir eso, y cómo se hace para que no sea un choque de trenes?

Como bien dices una gran parte de nuestro sonido proviene de nosotros mismo, pero lo bueno de la relación con Santi, con el que hemos vuelto a trabajar es que ha sabido ver la esencia del sonido del grupo, y como nosotros valoramos y respetamos mucho su opinión y forma de trabajar, digamos que ambos nos hemos dejado guiar por el otro. Ha sido muy importante la labor de Santi y la de Diego, aunque en este disco hemos opinado más que nunca ya que conforme vas grabando discos vas teniendo más claro lo que quieres. Con Santi no ha hecho falta casi ni hablar del sonido, porque todos entendíamos que sólo había una forma de hacerlo y un sonido al que queríamos acercarnos, y dentro de ese sonido Santi proponía experimentar diferentes historias, y el resultado es el que es y a nosotros nos encaja muy bien con lo que esperábamos.

Habéis tenido un crecimiento y un reconocimiento como banda bastante rápido. ¿Dónde creéis que reside el secreto teniendo en cuenta que el vuestro tampoco es un estilo de masas en nuestro país (si existe ese estilo). ¿ss la amabilidad de los ritmos? ¿La variedad de sonidos?

Nunca nos hemos parado a pensarlo. Todo lo que hacemos se basa en la honestidad, en el trabajo y en la pasión. Eso significa que no intentas vender humo, que crees en lo que haces y te emocionas con ello. Trabajamos duro para tocar en todos los sitios que podamos, para llegar a la gente y para respetar a una persona que va a un concierto o que compra un disco. Hacer las cosas pensando en el público no significa hacer las canciones pensando en el público. Nosotros tocamos de una forma muy independiente y libre, con lo que nos pone la piel de gallina. Pero cuando ponemos el precio de una entrada, el horario de un concierto, cuando hacemos el esfuerzo de ir a tocar a un pueblo aunque sepamos que no va a ir la misma gente que a una capital, cuando contestamos a todos los correos o cuando acabamos un concierto y de lo que más ganas tenemos es bajar y hablar con la gente; todo esto lo hemos ido aprendiendo como seguidores de la música de ciertas bandas que creemos que tienen esa actitud y de las que hemos aprendido mucho. El público es algo sagrado, y una banda no debe creerse más que nadie. Eso lo hemos aprendido de este mundo maravilloso que es la música. Eso no se puede impostar. Si la gente ve que te emocionas o sonríes o te ven disfrutar cuando tocas, creemos que eso se transmite de una forma especial. Estamos muy contentos con eso, y cree que nos hemos ganado a la gente uno por uno, con conciertos, con discos, con trbajo y con una forma de ser sincera.

Siempre he pensado que un grupo que se llama La Maravillosa Orquesta Del Alcohol debía ser lúdico festivo y amantes del desfase. Pero al acercarse a la banda no vemos tanto desenfreno, sí diversión, pero también lamento, desgarro, emociones, algo de crítica serena… ¿No tenéis miedo que el nombre pueda llegar a frivolizar injustamente todo el valor que hay detrás de la banda, o veis el lado positivo que puede tener como enganche y punto de acceso a vuestra música?

Es una pregunta interesante. Nosotros nunca hemos pensado en el grupo en términos comerciales. Si fuéramos una empresa quizás hubiera sido fatal ponerse este nombre. Pero nosotros nos lo pusimos en un momento en el que sólo pensábamos en juntarnos, tocar, beber y compartir canciones, y nos parece que hace justicia a ese espíritu de cómo comenzó la banda, ese origen espontáneo y callejero. Si a la gente el nombre le tira para atrás, que lo podría entender, porque todos a veces tenemos mucha prisa por juzgar y colocarlo todo en un sitio para que nuestra cabeza pueda asimilarlo rápidamente, no tenemos problemas. A quien se quiera queda con el nombre por suerte tiene un montón de bandas a las que escuchar y a las que seguir, pero aquellos que quieran mirar un poco más, quitar el envoltorio y ver lo que hay dentro pues descubrirá una banda que va mucho más allá de la impresión que pueda dar un simple nombre

En vuestros primeros EP cantabais en inglés supongo que por mimesis y referentes, y pese a que el castellano os acerca al público nacional, las sonoridades que teníais en inglés tenían su encanto. Supongo que no hay vuelta atrás pero ¿ha condicionado esto vuestra forma de componer, o a darle más peso a las letras y contenidos?

El cambio del idioma ha tenido muchísima importancia en la banda, está claro. Lo que buscábamos era sacar y compartir lo que llevábamos dentro, fuese una o mil personas, y de esta forma hemos podido llegar mucho más a la gente y creo que transmitir más. Supongo que si fuésemos una banda inglesa lo haríamos en inglés. Nosotros empezamos a cantando en la lengua de Shakespeare porque la mayoría de nuestros grupos favoritos lo hacían en ese idioma. Pero luego conforme vas viajando te das cuenta de que mucha gente no lo está entendiendo, e incluso tú mismo tienes ciertos problemas a la hora de expresarte en esa lengua porque no la dominas como lengua materna. Acabamos comprendiendo que no había otro camino que cantar en la lengua que te acompaña día a día. El cambio en lo musical no ha sido ningún problema o condicionante, porque nosotros al componer desde siempre hemos hecho primero toda la música y línea melódica, y después la letra, lo último de todo, antes cuando cantábamos en inglés y ahora también, eso no ha cambiado. Muchas veces para componer sacamos una especie de idioma inventando. Cuando estás haciendo la música y vamos haciendo las líneas de las voces, no cantamos de primeras en ningún idioma, son una especie de ruidos y onomatopeyas. Luego ya toma forma cuando escribimos la letra, y a veces la propia música nos inspira qué contar en esa canción.

En Salvavidas escuchamos nuevos instrumentos y estructuras inéditas en LA MODA hasta ahora, algunos fraseos más intensos (Oceano). Quizás en este disco se nota más esa parte algo más descarnada y menos festiva.. No digo que os hayáis puesto trascendentes ni nada eso de madurar como banda pero ¿cómo lo veis?

Siempre hemos intentado ser trascendentes de aluna forma, o trascender incluso nuestra propia voluntad o existencia. Sí que es verdad que es un álbum que cuando estaba pasando las letras a limpio, me daba cuenta de que había mucho más material, que cada canción tenía mucho más número de letras que en discos anteriores donde las letras habían estado delimitadas por la música y la estructura. En este disco es como si las letras se hubieran “asalvajado” y se hubieran escapado. Incluso hay temas que vienen más marcados por cómo va la letra y por lo que queríamos decir. Por primer vez creo que la letra ha influido en la música, y no sólo al revés. Esperamos seguir por esa línea porque sentimos que tenemos cosas que decir y que compartir.

Lo que si que nos gusta mucho es vuestro concepto de “orquesta”, sobre todo en directos: mucha gente con muchos instrumentos haciendo muchas cosas en el escenario. ¿Cómo repercute eso en vuestra propuesta?

Cuando concebimos el nombre y pensamos en lo de orquesta teníamos en mente en parte esa fiesta, esa ceremonia de suavizar lo malo y de compartir. Teníamos esa idea de mucha gente, ya no sólo tocando sino que concebíamos al público como una parte más de ese colectivo, que se pusiera al mismo nivel al músico y al público, al que está encima y debajo del escenario. Y seguimos pensando como parte de identidad del grupo que el concierto es un acto en el que la gente canta y donde saca fuera parte de sus males sin la ayuda necesariamente de bebidas espirituosas. Se crea una especie de comunión, como cuando la gente está cantando en un bar o en el futbol. Ese es uno de los puntos fuertes de nuestro directo, que la gente canta y la gente se deja la voz con su banda, que siente las letras como algo suyo. Eso crea una especie de magia, que es parte fundamental de nuestra identidad.

Leía en una entrevista vuestra hace tiempo algo así como “lo importante no es llenar un estadio sino que un tipo te elija para ponerte en el coche”. ¿Es en la distancia corta donde sentís que se valora mejor vuestro trabajo?

La idea es esa. Nuestro grupo como muchos otros, tiene esa versatilidad para poder funcionar en esos dos contextos, uno más íntimo, que es en el toda la banda prefiere escuchar música, cuando estás tú sólo, con tus historias; ya sea en el coche, con los cascos, o tirado en tu habitación. Ahí es donde yo por lo menos me engancho a los grupos que me llevan acompañando toda la vida. Pero esas dos vertientes no las veo incompatibles, creo que se puede escuchar nuestra música en un plano más privado o íntimo, y llegar a conectar con ella, y después creo que eso se puede poner en común en un concierto con muchas más personas que lo han escuchado también en soledad y allí lo pueden compartir

Como fans de Eskorbuto y del mal llamado “Rock Radikal Vasco”, y del punk de la margen izquierda, nos encantó la versión de Historia Triste, que está hecha con mucho gusto. ¿Qué relación tenéis con la banda, y con el estilo como influencia en vuestra música?

Pues muchas gracias por el comentario sobre la canción. Nosotros con las versiones lo que intentamos es reivindicar nuestra libertad para hacer lo que nos de la gana y para mostrar esa variedad de influencias que tenemos, porque hemos hecho esta versión de Eskorbuto per el año pasado hicimos una de Silvio Rodríguez, que está en las antípodas como música. La versión de “Historia Triste” la hicimos lo primero porque era un gustazo para nosotros, era como darnos un homenaje. Para chavales que han crecido aquí en los pueblos del norte de la provincia de Burgos la influencia vasca ha sido enorme. Mucha gente de Burgos se tuvo que ir a trabajar a Altos Hornos, a Baracaldo y a muchos pueblos de Vizcaya. La conexión siempre ha estado ahí; nosotros recordamos como amigos que bajaban de Bilbao, o de Sestao, o de muchos sitios se esa margen izquierda te dejaban cintas en el pueblo. Como para muchos chavales que se meten por primera vez en el estudio y hacen el “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana o el “Killing in the name” de Rage Against The Machine, este “Historia Triste” ha sido para nosotros uno de esos temas, de lo primero que sueles tocar casi cuando te juntas con los amigos. Era un homenaje a nuestra juventud, y una manera de reivindicar que tenemos influencias de muchos tipos, mucho más allá de los típicos grupos de guitarras acústicas que te citan en las entrevistas a los que te vinculan. Eskorbuto para nosotros es un grupo especial, lo más auténtico y más puro a su manera. Más que una influencia musical directa, que también, ha sido una inspiración.

¿Cómo lleváis eso del rock and roll way of life? ¿Cómo os ha cambiado la vida el reconocimiento digamos que masivo por parte de critica y publico?

Sinceramente creemos que estamos muy lejos todavía de ser catalogados como estrellas del rock, y además es algo que ni nos llama mucho la atención ni tenemos muchas ganas. Nosotros queremos estar centrados en escribir la música que nos llene y nos emocione, el compartirla con el público en los conciertos, en respetar al público por encima de todo, y seguir trabajando duro disfrutando de esto. Sí que es verdad, que lógicamente nuestra vida ha cambiado en muchas cosas en muy poco tiempo, pero creo que el hecho de vivir alejados de ciudades más grandes donde está la industria, como Madrid o Barcelona, nos ha mantenido bastante con los pies en el suelo; seguimos manteniendo nuestros círculos, nuestros amigos, nuestras relaciones, son las mismas de toda la vida. Eso ha hecho creo que le quitemos bastante hierro a lo que va pasando. Está claro que hay veces que te paras, y alucinas y te sientes orgulloso del camino recorrido y de todas las oportunidades que se nos han brindado. Pero más o menos seguimos seguimos manteniendo los pies en el suelo, la cabeza fría, y es lo último que querríamos, convertinos en unos gilipollas que se creen más que nadie. Es nuestra forma de ser, no sé si es el carácter del norte, no nos creemos más que ningún grupo, ni nos creemos más especiales por tocar un día ante 2.000 personas, porque tenemos claro que esto es lo que nos llega y lo seguiremos haciendo cuando haya dos personas, ojalá que haya 20.000, pero mientras tengamos esa necesidad de expresarnos y tocar vamos a seguir haciéndolo. De momento no se nos ha ido la pinza. Ya hablaremos con más discos, y nos dirás “recuerdas aquella entrevista…”

 

Texto: David Lage

 

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