Vivos — 11 julio, 2017 at 16:43

Sweden Rock 2017, Sölvesvorg (Suecia)

Tras la reciente gran sacudida por la muerte de Chris Cornell (Soundgarden), cumpliendo el cuarto año consecutivo cruzo el larguísimo puente que cruza el mar por encima y por debajo y une el sur de Dinamarca y Suecia. Me dirijo al pueblo de Norje donde se celebra el festival rockero más variado de Europa, la localidad más importante de la zona es Sölvesborg, como reza en su cartel.

 

El entorno y el interior son paradisíacos, todo verde cuajado de bosques y dentro del recinto una organización técnica y un trato humano excelentes, a años luz de los certámenes en España.

El Sweden Rock siempre ha sido el festival hard rockero europeo por excelencia, donde se podían disfrutar de bandas que eran imposibles de ver en Europa. Progresivamente se abre el abanico de estilos dentro del Rock y ya no hay tantas bandas masivas aunque el segmento medio del cartel siempre es lo más apetecible. Es un festival en el que siempre hay actuaciones exclusivas y golosinas que no podrás ver en otros sitios. Este año los cabezas de cartel han sido Aerosmith, Scorpions, Black Star Riders e In Flames  por eso de apoyar siempre a grupos del país. En el grueso del cartel destacar nombres como: Ratt (fecha única en Europa), Clutch, The Dead Daisies, Little Steven & The Disciples of Soul,Primus, Ministry, Ian Hunter (Moot The Hoople) & The Rant Band, Venom, Mustasch, Kix, Gotthard, Rhapsody (formación original),  Phil Campbell (Motörhead) & The Bastard Sons y la Sweden Rock Symphony Orchestra, toda una orquesta sinfónica ampliada por la banda The Poodles y el teclista de Magnum en la que cantaron Dan Mc Cafferty (Nazareth), Joe Lynn Turner (Rainbow, Deep Purple) y Tarja (Nightwish) entre otros…

 

El miércoles es el primer día, empieza más tarde que el resto y de los cinco escenarios, los dos más grandes (Festival y Rock Stage) no se usan. Comenzamos a primera hora viendo a la sueca Emma Varg y su hard n´ heavy animado para situarnos realmente en una nueva edición del Sweden Rock. A continuación vimos el llamado A Tribute to Led Zeppelin en el que tocaba Pontus Snib de Bonafide la batería, sonaron clásicos conocidos por la mayoría, pero el cantante no daba el nivel, ni carisma. Los jóvenes suecos de Art Nation aportaron su Hard Rock actual, en la onda de Eclipse y Heat. Vi un ratillo a Black Ingvars con su parodia a clásicos del heavy. Grand Magus con el ex cantante de Spiritual Beggars sonaron muy potentes y manteniendo la tradición estilística de los grandes del heavy. Ya oscureciendo, los veteranos canadienses hard rockers de Helix dieron una lección de tablas sobre el Sweden Stage. Para encabezar el día –y con lluvia- Black Star Riders, banda que su germen fue el homenaje a Thin Lizzy y ahora recoge su testigo. Con tres magníficos discos publicados, basan su repertorio en ellos, tocando solo dos clásicos de Thin Lizzy: “The Boys Are Back In Town” y “Whiskey In The Jar”. Para mí, de los mejores del festival, disfrutando del ilustre Scott Gorham, la honestidad de Ricky Warwick y la entrega de Robbie Crane.

 

El jueves comenzamos con la country rocker Stacie Collins que espabiló con su actitud y a veces con su armónica a los tempraneros asistentes. Great King Rat ofrecieron un exclusivo show de Rock Sureño que supo a gloria. Phil Campbell & The Bastard Sons tiraron, como es normal, de repertorio de Motörhead con Phil acompañado de chavales en los que tenía vástagos. Los hard rockeros Hardline pusieron melodías en el Sweden Stage. Warlock hicieron un show fundado en su Triumph and Agony con la diosa del heavy Doro Pesch repartiendo energía a raudales. En una carpa pequeña vimos en acústico a The Defiants (ex Danger Danger). Ian Hunter & The Rant Band impuso su maestría. Coheed & Cambria y Fates Warning pusieron su toque progresivo. Las chicas de VA Rocks pusieron patas arriba la carpa grande. Aerosmith reinaron en plena forma con predominancia de clásicos de las primeras épocas. Derrocharon Rock n´ Roll y actitud por los cuatro costados con Perry de maestro musical, Tyler de frontman absoluto y el combo Hamilton, Whitford,   Kramer en segundo plano, pero todos al unísono. Sería una pena que lo dejaran después de esta “gira de despedida” quedado demostrado el gran estado que atraviesan.

 

El viernes Wishbone Ash y Picture mostraron sus experimentados talentos. Kix dieron otro show exclusivo lleno de entrega y buenas vibraciones. Dead Daisies abusaron de versiones, aunque su ejecución artística sigue siendo muy buena. Clutch fueron una apisonadora mezclando alternativo con raíces. Metal Church me sorprendieron con su thrash melódico old school. El soul, el rock tradicional y el baile lo llevó Little Steven con su amplia sección de viento y coristas. Ratt eran de los más esperados, cumplieron, pero no llegaron a las altas expectativas creadas. Scorpions no tiraron tanto de clásicos, con temas no muy complicados para la garganta de Klaus Meine.

 

El sábado, último día, Electric Boys y Thunder dieron sendos recitales de hard rock clásico con excelente ejecución. Dare y su AOR romántico volvieron a recordar a los míticos Thin Lizzy. Con Rival Sons Treat el festival tocaba a su fin, con unas propuestas que siguen manteniendo la llama del rock bien encendida.

 

Recomendaos vivir esta experiencia si tenéis oportunidad, no os arrepentiréis.

 

 

Texto y fotos: Javier Balenzategui Pérez

 

One Comment

  1. Coincidido en casi todo contigo, Javi. Especialmente con los Black Star Riders!!!

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