Vivos — 30 junio, 2017 at 10:13

Dan Baird & Homemade Sin – Rocksound, Barcelona

Cada vez que Dan y sus pecadores caseros se acercan a la ciudad es como reencontrarse con un viejo amigo. Aquella amistad con la que te tropiezas de vez en cuando, pero con la que conectas a la primera sin que la distancia ni el tiempo trascurrido desde la última ocasión hayan hecho mella en la relación. “Ver un concierto de Baird es como volver a casa”, esto me comentaba uno de mis acompañantes de regreso al hogar. Eso es, sentir el viejo espíritu del rock & roll y disfrutar de una manera de hacer las cosas que quizás este dando sus últimos coletazos ya que el paso de los años es inexorable y las nuevas generaciones están hechas de otra pasta.

Ellos pertenecen a esa clase de tipos que suben al escenario con una sonrisa, que no se les borra durante las siguientes dos horas, y que disfrutan tanto como la audiencia. Porqué esta es su vida, meterse en la furgoneta, descargar, tocar, cargar y vuelta a empezar. Y más cuando vienen a Europa, donde se les recibe con mucha más pasión que la que despiertan en su país natal. Sí, el de San Diego rozó el cielo del éxito con los Georgia Satellites, pero ahora sobrevive girando sin parar para poder pagar las facturas. Y tan contento.

A sus sesenta y tres primaveras derrochó oficio y simpatía ante un Rocksound sudoroso y entregado que coreó como si no hubiera un mañana los temas más conocidos que incluyó en el repertorio, «I Love You Period», «All Over But The Cryin’», «Mon Cherie», «Keep Your Hands to Yourself», «Two for Tuesday», «Younger Face», «Railroad Steel», y disfrutó de las composiciones más recientes que interpretaron. Rock & roll de pura cepa, excelentemente tocado, el guitarrista Warner E. Hodges no necesita presentación como tampoco su eterno acompañante el batería Mauro Magellan, y con ese reconocible y reconfortante sabor a destilado en barrica de roble que te hace subir la adrenalina con solo escuchar las primeras notas de cada canción.

Tras ciento veinte minutos sin bajar el pistón ni un solo segundo y sin perder esa mirada traviesa de adolescente que todavía conserva Dan bajó de la tarima y atendió a los fans con paciencia y respeto, firmando todo lo que le pusieron por delante y fotografiándose con todo aquel que se le acercó sin perder el buen humor ni su extrema amabilidad. Un músico de otra época. Tan imprescindible como cualquiera de las más grandes estrellas del negocio musical que puedas imaginar. Si tipos como él esto no seguiría vivo. Respeto.

Manel Celeiro

Foto: Sergi Fornols

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: