Encuentros — 21 abril, 2017 at 8:29

Pau Vallvé: Itinerario personal listo para compartir.

 

Referente de la escena independiente catalana, cada vez más reconocido en el resto del país, Vallvé lo tiene meridianamente claro: él guía sus pasos, su música es su margen de libertad ganado a pulso. Y lo aprovecha hasta el último resquicio, siendo absoluto dueño de todo el proceso que comporta crear canciones, grabarlas y compartirlas con la audiencia. Ahora presenta su nuevo trabajo, un torrencial doble compacto titulado Abisme Cavell Hivern Primavera i Tornar, en la Sala Apolo de Barcelona, el próximo jueves 27 de abril, dentro del ciclo Curtcircuit.

Pau, estrenando nuevo álbum y presentándolo en directo. Lo haces manteniendo una independencia absoluta que parece está dando buen resultado, ¿no? Autoproducción, autodistribución, autogestión absoluta… Tú, que fuiste responsable de un sello discográfico independiente, has decidido prescindir de ellos. ¿Razones?

Después de 13 discos funcionando como siempre me habían dicho que se tenía que hacer (con discográfica, editor, promotor, manager, distribuidor, etc etc), perdiendo mucho dinero y tiempo, decidí que algo tenía que cambiar. Y como hago una música que no es para todos los públicos y encima la canto en un idioma que no tiene mucho público, vi que tenía tres opciones reales: 1. Dejarlo, cosa que no era una opción real, porque esto es lo único que soy. 2. Hacer una música más fácil para la gente, para que la cosa fuera más rentable o incluso cambiar de idioma. Pero este proyecto es mi espacio de libertad, de ser quien soy y hacer las cosas como me apetece hacerlas. Cuando hago bandas sonoras para cine o para publicidad ya hago lo que me dicen. Así que eso tampoco era una opción. O sea que me quedaba una única opción: la 3. Reducir intermediarios y costes. Desde hace dos discos decidí auto-gestionarme el proyecto, auto-editándome los discos, realizando toda la gestión del proyecto, dirigiendo las giras, la prensa, haciendo los videoclips, la web, la contabilidad, las redes, la promoción, etc. Y curiosamente, al dejar de funcionar como siempre nos habían dicho que se tenía que hacer empecé a vivir de esto.

Título corto y sencillo: Abisme Cavell Hivern Primavera i Tornar. ¿Qué se esconde tras estas palabras, estas imágenes?

Como esta vez el disco no iba de un tema sino de un itinerario quería que el título lo reflejara. Así que cogí palabras que salen en el disco para hacer un listado poético de todas las etapas por las que pasa el disco.

Doble compacto, veintidós canciones prácticamente divididas en dos partes que funcionan de forma circular. ¿Cómo ha sido el proceso de composición y grabación de las mismas?

Yo siempre hago los discos de la misma manera. No me invento historias sino que hago canciones de lo que me pasa. Voy grabando en el móvil todas las canciones que me van saliendo y allí las dejo hasta que me pongo a hacer el disco. Siempre acaban siendo unas 50-60 ideas, pero como la vida en dos años (que es cada cuando suelo hacer disco) cambia relativamente poco, siempre me encuentro que esas 50-60 ideas hablan más o menos de un tema. Es por eso que normalmente puedo resumirlo y dejarlo en las típicas 12 canciones que forman el disco sin dejarme nada del relato personal y cronológico de esos dos años desde el disco anterior. Así que mis discos acaban siendo como fascículos documentales de mi vida. Pero esta vez al abrir la carpeta de grabaciones del móvil me di cuenta que mi vida en estos dos últimos años ha dado muchas más vueltas que de costumbre. Y me era imposible resumir todo el periplo en 12 canciones sin saltarme etapas. Así que no es que esta vez tuviera más canciones, ni que quisiera que fuera doble expresamente. Sencillamente, funcionando como siempre, ha tenido que ser doble para poder seguir con la idea de discos-fascículos. La grabación decidí que fuera muy directa, sin pensármelo demasiado. Grabado en casa, tomas prácticamente a la primera (quedasen como quedasen), grabando yo todos los instrumentos (excepto los vientos) y mucho más eléctrico y potente.

Tu biografía artística parece indisociable de la personal. Reconoces sin tapujos que el amor es la base sobre la que te mueves, activándote cuando funciona, desapareciendo cuando desaparece él. ¿Tanto te influye el estado de ánimo para encontrar la creatividad?

Por supuesto. De hecho curiosamente es al revés. Cuando el amor se va es cuando salen fácilmente las canciones, cuando viene y estás bien todo cuesta más. Con este disco me di cuenta de que solamente cogía la guitarra cuando la necesitaba, cuando tenía un bajón o un momento en el que me iba bien sacar cosas de dentro. Y por lo contrario cuando estaba bien, lo último que me apetecía hacer era sentarme, ponerme reflexivo y contar con una guitarra lo que me estaba pasando. Entonces caí que había una diferencia abismal entre la imagen que tiene de mi la gente que me conoce (que soy más bien alguien que siempre está de broma, riendo, haciendo chistes, etc) y la imagen que desprende mi discografía. Y claro, si uno tiene 12 momentos malos en dos años son muy pocos, pero son 12 canciones y un disco. Así que decidí que esta vez quería también ponerme a componer en los momentos buenos, de subidón, de placidez, etc. Y no es tan fácil como parece hacer una canción feliz sin que suene pegajosa, cursi y… ¡dé rabia! jajaja. Pero hay unas cuantas canciones felices en el disco, así que en parte creo que lo he conseguido.

Eres un referente de la escena independiente que, no obstante, funciona de forma autónoma. Tras colaborar con StandStill e Inspira, entre otros, lideras de forma decidida tu propio proyecto. ¿Te gusta trabajar en equipo o prefieres controlar totalmente el proceso creativo?

¡Si encuentras las personas adecuadas es flipante trabajar en grupo! Y salen cosas mucho más ricas si en vez de pactar términos medios entre los del equipo te dedicas a sumar, pero cuesta encontrar la gente adecuada. En mi caso, mi proyecto es mi único espacio real de libertad, donde hacer lo que me dé la gana, como me dé la gana. Me encanta tener este espacio, encerrado en casa. Y como por necesidad todos estos años he tenido que aprender a hacérmelo todo yo por falta de pasta, ahora tengo la suerte de poder ser bastante autónomo sin que eso signifique ser amateur o sonar a maqueta casera. Por ahora estoy muy cómodo haciendo mis cosas en mi casa a mi bola.

En tu web puede visionarse una potente web serie documental que recuerda tu gira europea de 2015, quince conciertos en quince días en quince países. Supongo que fue toda una experiencia…

¡Fue brutal! Una gira europea un poco especial, 15 conciertos en 15 ciudades en 15 días. De Barcelona hasta Serbia. Tocando en los comedores de la gente que me acogía y desplazándome en coches compartidos. La gente que venía de público no pagaba entrada, llevaba comida para compartir después del concierto. Me acompañaba Joan Solé, con quién lo grabamos todo: aventuras, conciertos, anécdotas, fiestas, etc. Finalmente todo el material ha visto la luz en forma de web-serie-documental. Un buen recuerdo. Fue muy heavy todo.

Vas a presentar el disco acompañado de una banda que promete energía en vivo. ¿Puedes presentaros a tus acompañantes?

Como de costumbre, en cada gira modifico la banda. Esta vez somos cuatro y la cosa es mucho más potente. Víctor García en la batería, Valen Nieto en los teclados y guitarras, Darío Vuelta al bajo y teclado y yo voces y guitarras. Ya hemos empezado la gira y está siendo muy emocionante.

Por último, ¿qué fue de Estanislau Verdet, un alter –ego desenfadado que obtuvo una buena acogida popular?

Murió (o lo maté) en 2009. Era una coña que hacía para los amigos y se hizo demasiado grande. No me quería convertir en eso. Lo disfruté, pero eso fue todo, una broma.

 

Texto: ALFRED CRESPO

Fotos: NOEMÍ ELÍAS

 

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