Parece que estamos ante uno de los artistas revelación dentro del panorama bluesero actual. Con tan solo 16 años, esta es su carta de presentación; un compendio de blues rock setentero que hará las delicias de quienes comulguen con la música del diablo.
Nueva promesa de momento, aunque las premisas apuntan bien alto y sin necesidad de revolucionar un genero tan manido como tentador. Cut Against The Grain se deja escuchar con gusto, aunque aparezcan pinceladas de los primeros ZZ Top, Canned heat o Pat Travers. Cortes como Medicine Man o Falling Again reivindican el legado del blues facturado en las islas, que poco tenía que envidiar a lo que se cocía al otro lado del charco. Grabado en L.A. y con Fabrizio Grossi tras los controles, el álbum se erige en algo tan poderoso como contundente, lejos de caer en el hastio y el aburguesamiento de otros bluesman. Veremos hacia donde apuntarán los futuros movimientos, pero el muchacho ya va por buen camino. Adecuado para una triple sesión con Simo y Philip Sayce, ya que con alguno de ellos ha compartido escenario.
Texto: Jordi del Río