Artículos — 15 diciembre, 2016 at 20:17

Los Deltonos, 30 años de cojones y carretera (Parte III)

Tercera y última entrega de nuestro homenaje rutero a las tres décadas de existencia de Los Deltonos. Cierran los cumplidos Pepe Ferrández de Dixie Town, Sangui y Sergio Martos (Schizophrenic Spacers).

¡Salud! Y a por otros treinta años más…

 

«Buenos Tiempos» Buenos Tiempos (2008)

Es casi imposible escoger una canción favorita de Los Deltonos, dada la enorme admiración, respeto y amistad que me une con ellos… Cuando me preguntaron por ello tenía claro que sería una canción de lo que considero los verdaderos y más puros Deltonos que para mí va desde el disco GT en adelante. Hay preciosas canciones con letras inmortales del mejor compositor de letras de rock en castellano que ha habido que es Mr. H, pero me voy a quedar con «Buenos Tiempos» porqué sencillamente tiene todo lo que siempre me ha encantado de Los Deltonos más esa mirada optimista hacia el futuro sin olvidar el pasado, con un riff marca de la casa que te pone ahí arriba y un fraseo entrecortado y épico que hace latir mi corazón muy fuerte.  Además la elegancia de situar este tremendo temazo cerrando un discarro. Creo que el más infravalorado de esta su mejor etapa…

Pepe Ferrández (Dixie Town)

«Escucha» Bien, Mejor (1992)

El tema que abre Bien Mejor, Escucha. Rock and Roll, con toda la calidad a la que Los DelTonos nos han tenido siempre acostumbrados, sin concesiones y sin más, ni menos. El riff es super bacilón con un beat que no deja tus pies impasibles. Costaba mucho encontrar canciones como Escucha en discos nacionales de los primero ’90. Ya habían dejado claro que iban a ser de los buenos. Letra marca de la casa cantada con súper actitud. Toma!

Edu Rocket (Dirty Rockets)

 

«Soy un Hombre Enfermo» Tres Hombres Enfermos (1990)

De Los Deltonos recuerdo un concierto en el Siroco. Eran principios de los 90. Me llevaba un colega y flipé. Recuerdo la gente aporreando el escenario para que salieran a un segundo bis. Yo siempre he sido un fanático del blues y me llamó la atención que saliesen victoriosos cantándolo en castellano. Para mí lo tenían todo, como instrumentistas y encima las letras no eran una excusa hasta que llegaban los solos. Y claro, «Soy un hombre enfermo», era mi tema favorito. Luego evolucionaron hacia otras cosas y los problemas con la discográfica hicieron que ” desaparecieran ” un poco. Verlos regresar fue una gran alegría.

Sangui

 

«Amable»  Bien, Mejor (1992)

Suele decirse que hay un par de cosas que uno no cambia en la vida: la familia y la pasión a unos colores. Personalmente, hay muchos más matices. Creo que nunca se deja de querer al primer gran amor y eso se traslada también a las primeras bandas. Los Deltonos fue una de las primeras bandas a las que seguí, literalmente, tanto discográficamente como en concierto. Hablo de 1992 y mi primer recital con la banda se produjo en el antiguo Zeleste. Ha corrido el tiempo. Me decía Hendrik que durante un tiempo hubo tres bandas que llegaban para salvar el rock patrio: Los Enemigos, Marañones y los propios Deltonos. No sé qué hay de cierto en todo ello, tampoco viene al caso. Pero sí hay una relación con la evolución que ha corrido el rock en este país. Viendo a Los Deltonos uno se sentía orgulloso, al fin, de tener una banda con la que identificarse sin tener que mirar hacia arriba o a otro continente. Eran nuestros Fabulous Thunderbirds, nuestros Dr. Feelgood, nuestros Rockpile. Todo en uno, pero con una personalidad aplastante. Nadie sonaba como ellos. La banda cabalgaba como un tren a toda marcha, pero era él, Hendrik, el visionario de aquella locomotora. Guitarrista sobresaliente, cantante solvente, y compositor genuinamente original. Uno empezaba a creer que había esperanza, aunque te dabas de frente cuando conocías, de rebote, que su nacionalidad no era la misma que la tuya. “Ahora lo entiendo todo”, decían algunos. Y un cuerno, Rovër es tan de aquí como el Fino La Ina. No me jodan, me creí que podía llegar a ser así de bueno. “Si él lo ha hecho, otros también seremos capaces”. Claro, que para eso hace falta talento. Es como ver a Magic Johnson en el baloncesto. Se lo pasaba tan bien el jodío que pensabas que debía ser fácil jugar de esa manera. En cualquier caso, del talante de Hendrik nacieron frases célebres que podía utilizar en cualquier situación. Y eso centrándome solo en la canción que cito arriba. Dado mi nulo gancho para atraer a las chicas, me servía aquello de “lo más amable que se me ocurre es que me gustan sus pies”. Mira por donde, coincide en que soy fetichista de la zarpa femenina. Así que me va de perlas. Siguiendo con “Amable”, me preguntan muchos porqué la revista en la que antes dejaba mi impronta acaba coleccionando ex escribas como el que se deshace de cerillas usadas. La respuesta está en la canción: “Hay que ser amable y considerado. Solo el que planta algo tiene una cosecha, pero hay que saber plantar pa’ que la planta salga derecha”. Ay, dios les salve por esa colección de retahílas. Bueno, y miles de cosas más.

Pasó el tiempo y yo me desenganché a Los Deltonos. Todo el mundo tiene derecho a hacerlo cuando lo crea necesario. Milagrosamente para mí, volvieron a mi pueblo, Viladecans, para las fiestas patronales de 2014. El recinto era el mismo donde les había visto hacer uno de los mejores conciertos que recuerdo, allá por julio del 93. Me reencontré con ellos y desde entonces vuelvo a ilusionarme con su música, la nueva y la vieja. En muchas ocasiones es solo cuestión de tiempo. Y lo celebro. El año que viene Hendrik producirá a mi banda, Schizophrenic Spacers. Estoy que no quepo en mí de alegría. Personalmente, creo que es la mejor forma de cerrar un círculo. O de abrirlo. De cualquier modo, “hay que ser amable y considerado”. Lo aprendí de él.

Sergio Martos (Schizophrenic Spacers)

 

Texto: Manel Celeiro & Eduardo Izquierdo

Foto portada: You Tube / VoragineTV

Concierto en el Festival de Rock de San Gines, el 22 de agosto de 2013.

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