Encuentros — 30 agosto, 2016 at 15:48

Jackie Greene, cuando estás más cerca del final también lo estás del principio

jackiegreeneEs curioso que Jackie Greene tuviera que esperar a ser guitarrista de The Black Crowes para que mucha gente se interesará por una más que destacable carrera en solitario, pero así fue. Su octavo disco acaba de ver la luz bajo el título de Back to Birth y vuelve a ser un dechado de roots-music, soul y blues cargado de buen gusto. Por si no fuera suficiente con la calidad que Greene ha demostrado en todos sus lanzamientos, en esta ocasión cuenta con la producción el magnífico Steve Berlin, toda una garantía. El de Salinas, California, contestó a nuestras preguntas.

 

Hey Jackie, con cada disco que sacas me resulta más difícil describir tu música.

(Risas) Si es fácil tío. Es un poco de rock and roll, algo de folk, una pizca de country y también blues.

 

Casi nada ¿has intentado que las canciones de este disco tiendan a algún estilo concreto?

A veces sí, pero lo he hecho más bien para que los temas encajaran bien juntos. Siempre suelo trabajar con canciones de más para luego elegir cuáles funcionan mejor juntas en un disco.

 

Y en cuanto a las letras ¿te dejas llevar o prefieres guardarte cosas para tu intimidad?

Buena pregunta. Me gusta pensar que lo suelto todo aunque no de una manera estándar.  Escribo sobre experiencias personales y sentimientos íntimos pero lo hago de manera velada, misteriosa, para no ser tan obvio. Así que no tengo muy clara la respuesta porque quizá esa forma de hacerlo sea en el fondo no acabar de mostrarte plenamente al público.

 

El título del disco parece indicar un renacimiento o algo similar.

Diría que de alguna manera es un retorno a las raíces de mi música, sin dejar de avanzar. Es una versión más madura de lo que hacía cuando tenía 22 años (risas).

 

Siempre has mantenido que la vida es algo cíclico. Supongo que se trata un poco de esa idea.

Exacto. La idea es que no existe realmente un principio o un fin, sino que las cosas tienden a repetirse. Tenía muchas canciones relacionadas de algún modo con ese tema, con la idea de un círculo. Cuando estás más cerca del final también lo estás del principio. Ese tipo de cosas.

 

En las demos del disco te encargaste de tocar todos los instrumentos ¿qué sensación tuviste?

Realmente era la idea que tenía para el disco pero decidí dejarlo estar. Algún día, eso sí, haré un disco íntegro así. En ese momento era una buena forma para trabajar las canciones, simplemente. En el fondo forma parte del proceso de composición, averiguando qué instrumentos funcionan en cada momento.

 

Como gran fan que soy de Los Lobos estoy obligado a preguntarte por la producción. Se ha encargado nada menos que Steve Berlin.

Sí, lo conozco desde hace diez años por lo que diría que ha sido un placer porque estaba trabajando con un amigo. Creo que hemos hecho un buen trabajo. Él es un gran tipo, muy profesional y que me conoce muy bien, por eso sabe extraer lo mejor de mi música.

 

Diría que el disco es muy diverso ¿tiene algo que ver Steve en eso?

Yo quería partir de viejo blues y del góspel, sin olvidar cosas que me gustan del rock and roll de los setenta. Steve es muy bueno para conjugar varias cosas y lograr algo personal. Puedes llegar con ideas aparentemente locas y él convertirlas en cosas espectaculares.

 

A pesar de esa variedad, se suele hablar de tu música como americana ¿te molesta?

Lo cierto es que no, siempre que quien lo haga se haya parado a escuchar mis canciones. No presto mucha atención a ese tipo de cosas pero entiendo que es necesario clasificar la música para que existan referencias.

 

Hemos tenido que esperar cinco años desde tu último disco ¿por qué?

Bueno, en 2013 estuve con The Black Crowes y estuve en 2012 de gira todo el año. 2014 lo aproveché para grabar el disco así que ¡no creas que he estado parado! (risas)

 

Ya que citas a los Crowes, tu estuviste con ellos cuando la cosa empezaba a acabarse ¿notaste algo extraño? ¿Se percibía el final?

Lo cierto es que no. Para mí fue una experiencia genial girar con ellos. Su música es increíble y lo pasábamos muy bien. Tío, recuerdo cuando tocamos en el Azkena. Hacía muy buen tiempo y la comida era increíble.

 

Eduardo Izquierdo

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