Encuentros — 30 marzo, 2016 at 9:49

Black Mountain: Campamento IV en el asalto a la Montaña Negra.

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Empezamos este 2016 disfrutando de la celebración del décimo aniversario de su primer y homónimo disco con una reedición a todo lujo de una obra que nos sorprendía y nos ponía en el mapa a estos geniales canadienses que gira tras gira y disco tras disco se esfuerzan en demostrarnos que su talento es proporcional al acierto y la evolución que nos muestran en cada uno de sus pasos. Había ya cierta expectación por ver qué senda habrían tomado en los seis años que han pasado después del aclamado Wilderness Heart, aunque quienes conocemos bien a la banda sabemos que son de aquellos combos que no se precipitan a la hora de publicar nuevo material y van madurando los proyectos a medida que sus canciones crecen y certifican su evolución. Con la edición de IV, hemos visto saciada nuestra curiosidad y colmadas nuestras expectativas gracias a una obra ampulosa y rica de atmósferas que nos remiten a unos paisajes retrofuturistas cargados de electricidad, sintetizadores y voces aterciopeladas marca de la casa.

Con motivo de esta inminente gira nos atiende al teléfono Jeremy Schmidt, el teclista y creador del artwork de la banda.

Tenemos muy altas expectativas puestas en esta gira.

Eso es bueno, si generas altas expectativas es que los discos gustan. ¿No es así?

Cierto, me ha encantado IV, he de reconocer que cada disco que habéis publicado habéis conseguido impresionarme. Aún recuerdo cómo me quedé después de escuchar In The Future. Pienso que està en mi top 10 de los discos de este siglo.

Muchas gracias. Creo que In The Future nos mostró definitivamente qué es lo que íbamos a ser como banda. Encontramos un sonido propio y el equilibrio exacto de todos los ingredientes que cocinábamos en aquella época. Mientras lo componíamos y lo grabábamos ya tuvimos la sensación de que todo encajaba. Es maravilloso que años después pueda seguir transmitiendo esa sensación.

Ese equilibrio es importante. En vuestro primer disco hay momentos muy brillantes, pero es más irregular.

Teníamos menos experiencia, aunque teníamos claras muchas cosas, siempre cuesta más encontrar ese equilibrio.

¿Cómo habéis buscado ese equilibrio para componer IV? Llevabais unos años un poco en receso.

No es que estuviéramos separados, simplemente cada uno de nosotros estaba inmerso en otros proyectos y eso nos ha dado el aire y el espacio suficiente para poder retomar nuestra manera habitual de trabajo. Es una manera bastante elástica de trabajo. Hay veces que una idea surge de una jam, o otras veces puede venir cualquiera con algo preconcebido y lo modelamos y trabajamos sobre esa idea…

Todo bastante democrático.

Más que democrático es lógico. Todos tenemos la libertad de opinión y acabamos tomando decisiones más en base a la lógica que a un sistema determinado. No vivimos todos en Vancouver, así que o somos flexibles y lógico o no hay manera de funcionar. Cuanto más experiencia tienes más puedes aportar y mejores decisiones podrán surgir.

Digamos que la receta es la misma pero los ingredientes han madurado.

Sí, creo que es una buena comparación. El hecho de tener experiencias fuera de la banda te da nuevos matices, y aunque no hayamos variado demasiado nuestra manera de trabajar, el resultado siempre es distinto.

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Wilderness Heart supuso un recrudecimiento de vuestro sonido, os hicisteis más inmediatos, más directos. Cuando escuché «Mothers Of The Sun» y «Florian Saucer Attack», vuestros dos primeros avances del disco pude percibir que habéis vuelto un poco a la onda más sutil y atmosférica de In The Future.

Es cierto, sobretodo «Mothers Of The Sun» es un tema que busca expandirse de una manera menos vertical que algunas de las canciones de las que dices de nuestro anterior disco. Es una canción que se mueve en lateral, que viaja por distintas atmósferas, pero que te atrapa también por su energía eléctrica. Estoy muy satisfecho con el resultado final y de haber podido aportar mi visión de dónde debíamos llegar a través de mi teclado. «Florian Saucer Attack» es más visceral, aunque también adoro esa atmósfera un poco lisérgica que aporta mi instrumento.

El video clip de este tema es obra de un genio como Chad Vangaalen. ¿Lo conocías de antes?

No, no tenía el placer de conocerlo, aunque sí conozco sus discos y parte de su obra gráfica, pero lo cierto es que ha hecho un muy buen trabajo y el video clip es ciertamente espectacular.

Él tiene ciertos paralelismos contigo. Músicos y artistas gráficos…

Yo me considero más músico que artista gráfico, aunque la publicación de nuestros discos o algunos discos de bandas amigas como Zombi and Trans Am me den la excusa de desarrollar mi afición como artista gráfico.

Cuéntame de dónde viene esa escena retrofuturista de la portada que has montado con la técnica del collage…

El concepto que quería resaltar es el concepto que también domina nuestra música, que bebe del pasado pero que mira al futuro. La idea de retrofuturismo me encanta. El Concorde, que domina la portada es uno de esos elementos que simbolizan el progreso aunque sea un icono del pasado. Es un diseño y una imagen que siempre me han impresionado y es exactamente la sensación que quería transmitir con la imagen. He escogido un parque como escena dónde encuadrar ese personaje con casco porque me encanta transformar la realidad cotidiana, hay algo de inquietante y estimulante en todo ello.

También usaste la técnica del collage para la portada de Wilderness Heart. ¿Te aporta dicha técnica ese componente de realidad modificada que tanto te atrae?

Sí, es la técnica perfecta para jugar a modificar la realidad. ¿Quién ha dicho que no podemos relacionar un aparcamiento de coches y un tiburón hambriento? Me encanta cómo funcionan las dos imágenes juntas. El tiburón lo saqué de un antigua National Geographic y el aparcamiento de una vieja revista de arquitectura. Creo que las dos portadas son una especie de sueño alucinógeno en la que la realidad se transforma para llevarnos a una sensación de distopía que pueda simbolizar lo que es la nuestra música.

Texto: Rubén Garcia

 

 

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