Artículos — 23 junio, 2015 at 12:52

Sergio Gisbert, camino de espinas o rosas

la foto

Ya lo dijo Bruce Springsteen en su canción “The Ghost Of Tom JoadHombres caminando por las vías del tren van hacia ningún sitio sin vuelta atrás…” Esto es lo que pretende Sergio Gisbert en su cuarto trabajo en solitario “Salvaje Jack & The Wagon Train”. Este rockero Zaragozano afincado en Matadepera (Barcelona), lleva trabajando en la música desde 1989 cuando formó su primer grupo “La Mujer Cuchara” y después “Motor Perkins”. Son jóvenes dispuestos hacer ruido, ilusionados y divertidos; poniendo en sus conciertos toda la intensidad rockera, y las emociones propias de cuando quieres llegar deprisa a la meta. Sin embargo no consiguen cruzarla, y esto se desmorona como un castillo de naipes. Nada tienen, tan sólo una maqueta y un puñado de canciones para tocar en las calles. Deciden separarse temporalmente a la espera de tiempos mejores, pero Sergio Gisbert no estaba dispuesto a volver atrás, caminaría adelante y sin poner la vista atrás, empezó su trayectoria en solitario.

Dicen que cuando te encuentras en un túnel oscuro la primera luz que ves es cegadora, y Sergio se quedó deslumbrado en su primer concierto que veía en el Nou Camp de Bruce Springsteen. Salió tan reforzado como creativo, tenía fe y tenía esperanza, y lo que es mejor, una mente despierta para componer canciones. Sergio se encierra en los estudios de grabación de un amigo suyo David Velázquez, y graba en “Dinamedia” su primer trabajo “Mil Caminos” (2005) Trece temas con influencias del rock americano, en los que el amor, la amistad, e incluso la propia soledad, son participes a partes iguales dentro del engranaje de autor. Desde el primer tema que abre el disco “Tu y yo”, la sombra de Bruce planea alargada en este trabajo. El pop diáfano de “Hacia el Amanecer”, “La Soledad” con claros ecos de Elvis, la pelea de guitarras en “Tres Minutos (así eres tu)”, el feroz saxo en “Frío”, hasta la constante huida en “Irme de Aquí”.

 Mil Caminos, pretende ser un disco reflejo de las inquietudes musicales de Sergio, esas que van desde Bruce Springsteen hasta Bob Dylan, pasando por Tom Petty, Johnny Cash, Bob Seger, John Mellencamp, etc. Y consigue un buen puñado de canciones tan dignas como atractivas… Pero ¿Y ahora qué? Mil Caminos se pone en marcha, pero su recorrido es breve, pese a las grandes expectativas que un primerizo elepé depositan en el. Tan sólo es un disco que devoran sus fans más fieles a este chaval de Zaragoza que deja su piel en sus letras, y que ya desde su más tierna infancia mamaba de los sonidos de una linda armónica en los labios de su padre…

Una pausa, y en 2008 sale su segundo trabajo “En Esta Tierra”, grabado en los mismos estudios de su amigo. Fue como correr un maratón, llegó a componer hasta más de 80 canciones, algunas escritas o reescritas varias veces hasta mantenerlas vivas. Seguía manteniendo las mismas ideas rockanrroleras del primer trabajo, pero más elaboradas y versátiles; intentar conseguir un sonido más homogéneo nunca es fácil cuando tienes que mezclar, Rock & Roll clásico, con piezas de Soul, Folck, o Hard Rock setentero y hacer el arreglo exacto. Para la portada se elige la primera guitarra que Sergio compró con 17 años y que todavía esta en activo. El álbum compone 15 temas reales y benignos, para mi gusto extraigo esas “Noches de Calor”, me parece tan perfecta como sentimental, contiene un todo, letra y música, mensaje y electricidad, fuego y pasión… en fin, me ofrece todo aquello que busco en mi vida. Pero no dejo atrás temas como: “Bajo el Horizonte”, “Un Hombre Perdido”, “Voy más Alla”, “No hay Barreras”, “Dile a tu papa que no vas a volver”, “Lo mismo que fue”, “Loco”, “Volverse Peor”, etc. Son 15 perlas que se aúnan en un cordón como collar en los sentimientos de alguien tan honesto como sincero…

Toca salir a la carretera y recorrer toda la geografía española, ciudades, pueblos, cualquier bar donde defender sus canciones. Pero el pastel es pequeño una vez más, y sólo una minoría devora sus canciones con el apetito más voraz del que es capaz de digerir el rock que se hace aquí. Es lo de siempre, maldita sea. Sin un buen sello discográfico que te guarde las espaldas estas condenado a la indiferencia más cruel, y esto apesta; y aún así, las grandes productoras buscan otros formatos y otros conceptos más productivos, hasta lucrativos diría, (pese a ese 21% de IVA) más lineales, menos costosos y más directos al grano, que es como decir: tanto vales, tanto vendes, veremos cuanto pago… Es cierto, como dice mi amigo, a este mundo le hace falta un poco más de Alma…

Dos discos en sus espaldas y Sergio Gisbert conoce a Dios a través de presentárselo el Diablo. ¿Tristeza?, ¿Desolación?, ¿Hastio?, ¿Qué?. Nada. Ya lo dijo Bruce: “Pueden mandarme al suelo y patearme el culo, me levantaré una y otra vez más reforzado si cabe…” Sergio sabe de esto…

En estos tiempos, cuando antes era antes, Sergio recluta a sus amigos de siempre, y forman la banda “Spirits In The Night”. Pocas bandas gozan y salen tan reforzadas en adhesiones tan inquebrantables con un aval de hacer buena música como la que consigue Sergio Gisbert en sus tributos a Bruce Springsteen. Al menos hay pan para echarse a la boca. Más de 200 conciertos a sus espaldas recorriendo España de norte a sur, y de este a oeste. Bilbao, Vizcaya, Vilafranca(Barcelona), Madrid, Lugo, Burgos, Sevilla, Málaga, Barcelona… Hasta Peralejos de las truchas(Guadalajara) Y de estos tributos los fans le piden algo tan peligroso como inflamable. Un disco suyo con canciones de Bruce. Y como Sergio nunca tuvo miedo a nada, saca a la luz su tercer trabajo, un homenaje a su ídolo de Jersey. “ Loose Ends, A Tribute To Bruce Springsteen`s 78-80 Era” (2014)

Grabado en un solo día sobre las bases pregrabadas instrumento a instrumento de su amigo Pablo Surja. Elige un puñado de 14 espléndidos temas de la época del “Darkness y The River”. Algún crítico dijo de este disco que: “Hay que ser valiente para ponerse en la piel de Bruce y no salir despellejado…” Cierto. Pero más cierto es que Sergio sale con la cabeza bien alta y orgulloso, sus registros vocales son propios y de un rigor más que increíble; uno cierra los ojos y se traslada en el tiempo a cualquier concierto de Bruce. No sale indemne, sino reforzado. Uf! Hay temas tan magistrales como ese Darkness, ese Prove, ese Factory, ese Racing, ese Thunder; sólo me falta ese Backstreet para morir… (claro que no es de esta época) Y lo que parecía ser tan sólo algo no profesional y divertido, el resultado es tan brillante como sutil, decide editarlo pese al riesgo… Gracias.

SERGIO Salvaje Jackbaja

Sergio decide aparcar a su icono musical, no sólo de Bruce vive el fans, hay mucha música después de él. Y edita en 2015 su último trabajo, “Salvaje Jack & The Wagon Train”. Un disco tan personal como autobiográfico, que empezó a desarrollarse desde 2009 en maquetas de casa, sin saber muy bien que hacer en el futuro. Jack es un hermoso gran danés que llegó a su vida convirtiéndose en su mejor amigo peludo, y gracias a él tuvo claro lo que quería hacer con este disco, sacarlo adelante costase lo que costase. 11 temas que van a un 50% en español e inglés, dependiendo siempre de la sonoridad en cada canción a capricho del autor. Un disco que habla sobre los desiertos interiores de cada persona, sobre los caminos de espinas o rosas que cada individuo tiene que andar para ser personas plenas de una felicidad propia o ajena, con valores o con miedos, con felicidad o tristeza, con fe y esperanza, e incluso con amores y odios… La vida es la vida y hay que vivirla libre y real, sin ataduras. Comienza el álbum con la mitad del titulo, “Wagon Train”, quizás esta canción sea él mismo en su propio vagón viajando hacia su propio destino, quizás. Le siguen “East Coast Road”, Coche, chica, amor, y carretera en busca de esos bares donde actuar al este de la costa. “Tu mundo es mi mundo”, “Dispárame”, “Hoy he soñado volver”, son los tres primeros temas en español, donde el amor es la jugada ganadora en una partida de cartas. Pero no es un juego, es una realidad. Con un fácil sonido a temas country alternativo se define el disco, que quizás esta vez no esta tan americanizado, y si aporta más la arena seca de los desiertos de aquí. “Leave me Alone”, alguien que jugan en la calle ajeno a la manera de pensar de este mundo que parece hundirse, y siempre quedaran al menos los demonios de la libertad… “Ganar o Perder”, amores que juegan en la ruleta de la fortuna. “Salvaje Jack”, la otra mitad del disco, ese amor animal, esa mascota que te guía y re hace ser mejor persona. “This Love”, sobran las palabras, es sólo amor, y por amor un todo… “Otro Hogar”, bueno, se de que va esta historia, a cualquiera puede ocurrirnos, dejar tu casa para empezar algo nuevo y diferente en otra; otra cosa es que te vaya bien, ahora es un camino de rosas, mañana puede ser de espinas, en fin… Y como último corte “A Place to Be” cierra el disco un lugar donde estar, o encontrarte liberado de cadenas, un edén donde estar eternamente entre enlazado en sus redes, llámalas como quieras, son tuyas y te pertenecen.

Salvaje Jack & The Wagon Train, tiene sonoridad, tiene alegría, tiene sentimientos, pero sobre todo tiene lo que más te interese a ti… Habrá que cruzar desiertos hasta llegar al mar, habrá que subir al cielo para ir de visita al infierno, habrá que seguir el camino que conduzca a ninguna parte, habrá que ser feliz en esta infelicidad actual, pero sobre todo habrá que ser uno mismo…

 

Texto: Javier López Romo

 

 

 

 

 

 

 

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