Discomático — 17 noviembre, 2014 at 17:37

Doblas, estrictamente personal

DOBLAS baja

El disco motivo de esta reseña, “Los Días Van Pasando”, se puede entender como principio y –momentáneo- final de una trayectoria musical. Ángel Doblas, alma mater del proyecto, lleva muchos años vinculado “a este negocio, el de la música, tan desagradecido”. Hay que remontarse a los primeros ochenta para datar el inicio de su carrera, como miembro fundacional de los seminales TNT, que en 1.983 publican “Manifiesto Gernika”, una de las bases fundacionales del punk nacional. Posteriormente, se enroló cuatro años como bajista de 091, con los que registra uno de sus mejores discos, “Debajo De Las Piedras”. A pesar de su salida de la banda de José Ignacio Lapido sigue vinculado a la música, con proyectos interesantes como Love And Hate que no tuvieron la suficiente cobertura mediática, ya entonces muy focalizada en el emergente escena indie. También apunta una fallida reunión de TNT, “muy problemática, debido a que los egos estaban por las nubes” (risas). Largos intervalos temporales, alguna colaboración con amigos hasta recalar en Quasar, donde se encontró con sus antiguos compinches José Antonio García y Jesús Arias. No tarda en asumir el liderazgo ideológico de la banda, con la que graba en futurista y visionario “Eclipse Parcial De Lunas”. A mi observación de que el nuevo lanzamiento mantiene algunos lazos argumentales con “Eclipse …” Ángel puntualiza: “Este es un proyecto totalmente distinto, que hacía tiempo quería acometer. Aunque quizás existan puntos de conexión, mi intención con este nuevo disco era realizar un tributo a las bandas que me han marcado como músico. Sin embargo tenía claro que no quería llenar el disco de versiones que fotocopiaran los originales; mi manera de homenajear a esos músicos es componer temas que tengan un punto de conexión con el espíritu de los artistas que las han inspirado”. Saltan a la palestra nombres ilustres: The Clash inspiran “Granada”, Marc Bolan hace de padre putativo en “Calor”. También el ímpetu de Social Distorsion está presente en la grabación, y se rastrean influjos más sutiles: “Uno de mis guitarristas preferidos es Chris Spedding, su disco “Hurt” me marcó de una manera especial”. Exuberante eclecticismo que puede despistar al oyente, apunto: “Puede ser, pero a estas alturas no me planteo seguir una sola línea argumental; es una obra tremendamente personal, en la que quiero recuperar esa contundencia que tenía el rock & roll en la década de los setenta”.

 

Texto: MANUEL BORRERO

Foto: JAVIER MARTIN

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