Encuentros — 7 mayo, 2014 at 8:00

GNAPOSS, “Me encantaría crear la etiqueta Gnaposs”

Gnaposs promo baja

Gnaposs es el personalísimo proyecto del barcelonés David Muñoz, guitarrista privilegiado que acaba de lanzar su quinto album de estudio con un título tan sugerente como Gnaposs Groove. Lejos de etiquetas y de modas pasajeras, Gnaposs sigue proponiendo discos con personalidad propia cargados de proteína funk.

– Gnaposs Groove es un título muy evocador y sugerente pero a la vez poco original. No tenías ganas de romperte la cabeza? Cual es el motivo que todas las canciones excepto dos lleven implícito el término Groove?

La verdad es que supongo que tienes razón. No es muy original pero sí evocador. Creo que éste ha sido el disco más fácil de titular porque no hay palabra que sintetice mejor el contenido y el propósito de este disco. Yo entiendo el “groove” algo así como la inspiración rítmica a la hora de hacer música. En mi opinión, así como el “duende” se entiende como la inspiración a la hora de tocar flamenco, el “groove” es lo más necesario a la hora de interpretar música de orígen afro-americano, caracterizada sobretodo por sus aspectos rítmicos. Además me encanta como suena Gnaposs Groove, y si le añades un HA! ya es la pera. Este disco muestra la faceta más minimalista y visceral del concepto Gnaposs. A esas canciones les sigue la palabra Groove porque parten de una idea o “groove” muy básico.

2- Dislocado’s Groove es un ejercicio de estilo al más puro estilo Earl Klugh & Bob James. Cómo un músico catalán puede encontrar ese feeling?

El disco en su totalidad es un ejercicio de estilo, pero tratando de huir del purismo y sobretodo respetando las pautas marcadas en su anterioridad por el concepto Gnaposs. Dislocado’s Groove es una de las que hay inspirándonos en el Funk instrumental en plan The Meters o Grant Green. Hay otras canciones con inspiraciones tan diversas como Kool & The Gang (en sus principios instrumentales), Maceo Parker, John Scofield, Stanton Moore, Chet Atkins, Audioslave, Coldplay, Chemical Brothers o Robben Ford. Yo creo que no se trata de ser catalán o no catalán para tener ese feeling. Se trata de llevar toda la vida mamando Rock, Funk, Blues, Country y Jazz. Creo que cada vez mis notas van sonando más genuínas, pero intento que siempre suenen frescas y con un sonido propio. No trato de recrear nada. Este es un largo camino en el que todavía me considero un aprendiz.

– Este es tu quinto trabajo. Cómo valorarías estos años de esfuerzo? Ha merecido la pena la inversión y el trabajo o te consideras infravalorado en el mercado estatal? Lo comento porque has tocado en muchos festivales en Catalunya pero me da la sensación que el resto del estado se te resiste…

Los valoro super positivamente. Creo que el estar vivos tras 14 años desde que empezó el proyecto, con más de 400 conciertos y 5 discos publicados ya es un éxito de por sí mismo. Es la energía de la gente y su feed-back lo que me da fuerza e ilusión para luchar en un entorno absolutamente hostil para el desarrollo de mi discurso musical. Es verdad que hay muchas veces, y sobretodo por la opinión de mucha gente que se me acreca tras los conciertos emocionados y en un estado de gran felicidad, que creo que debería de tener algo más de trascendencia todo este esfuerzo. Nosotros, en prácticamente todos los conciertos nos ganamos al público sin que conozcan nuestras canciones. Tenemos que llegarles a la primera. Y creo que casi siempre funciona. Eso debería tener una mejor recompensa, pienso muchas veces. Pero dentro de lo que hay, me siento afortunado de poder tocar mi música tantas veces al año y en tantos sitios diferentes. En cuanto a Catalunya y fuera de Catalunya, me siento igual de valorado en ambos territorios. Por suerte, la gente que le mola Gnaposs, sean festis, salas o promotores, les encanta y así me lo demuestran repitiendo con nosotros. Durante estos años, hemos tocado por toda España y también por algunos territorios de Francia. Ah, y durante los primeros tres años en California.

– Qué querías transmitir cuando grababas esta colección de canciones? Es difícil de acertar cuando no hay letras.

Quizá el resumen de lo que quería transmitir lo explica el título del disco. Cómo plasmar el máximo Groove dentro de mi concepto sonoro en una grabación. Las canciones las fui creando de una manera completamente visceral, sin pensar demasiado. Lo que tenía claro es que quería ideas simples y directas, con lo que me propuse tratar de que el proceso de composición de cada canción fuese lo más corto posible (muy contrariamente a mis anteriores discos).

– Tu virtuosismo a la guitarra puede frenar a los más puristas del soul-funk?

Te lo agradezco mucho, pero creo que la palabra virtuosismo se le queda muy grande a mi forma de tocar la guitarra. En el caso de este disco, está claro que hay varios solos de guitarra así como de órgano y piano eléctrico. Creo que eso no debería de frenar ni a los puristas ni a los no puristas. No creo para nada que haya un exceso de solos e improvisación. A cada canción, lo que le toca. Creo que se trata de una colección de canciones adornadas con algunos solos. Eso es todo.

– Cómo resulta componer temas instrumentales basados en el Funk y el Groove sin incluir voces? Te sientes más cómodo arropado por las letras o sin ellas?

En el momento de componer este disco me he sentido mucho más cómodo en el terreno de la música instrumental, pero en otros momentos ha sido al contrario, y en el futuro no tengo ni idea. Lo cierto es que nunca le he dado demasiada importancia a que mi música sea instrumental o cantada. Lo que verdaderamente me importa es que suene propia y fresca, pero sin ningún miedo de que se vean claramente mis influencias, que desde hace muchísimos años me esfuerzo para que sean muy variadas.

– Creo que ejerces la enseñanza. Nos puedes contar un poco en que se basa esta actividad, dónde la llevas a cabo y a quién se dirige?

 En el Aula de Jazz del Liceu de Barcelona, en el Taller de Músics y en la Universidad Autònoma de Bellaterra, dirigiendo el combo de la UAB. Mis alumnos son chavales/as que se toman muy en serio la música y que ven en mí a alguien un poco más adelante que ellos en el camino y que les puede ayudar. Yo, egoístamente me aprovecho de ellos usándolos para solidificar mi aprendizaje musical. Me encanta dar clases porque me mantiene muy fresco con el instrumento.

– Tuviste una estrecha relación con Scott Henderson, guitarra que acompañó a Joe Zawinul. Hasta qué punto el jazz forma parte de tu ADN? Te sientes identificado con lo que hicieron bandas como Weather Report , Return to Forever o los Brecker Brothers?

 Pasar horas tocando con Scott Henderson es de las mejores cosas que me han pasado en la vida, y tenerle invitado en mi primer disco intercambiando licks es algo que me llevaré a la tumba como uno de mis logros. Sí, me siento identificado con esos grupos que dices, pero en ese género, todavía más con gente algo posterior que insuflan mucho más el lenguaje del Blues y del Rock en esa forma de tocar. En ese sentido, me impactó mucho descubrir a Scott Henderson, Robben Ford, John Scofield, Mike Stern, Larry Carlton, Michael Landau, Bill Evans (el saxofonista) y últimamente a Derek Trucks, Oz Noy o Matt Schofield.

– Qué historia hay detrás de Canonigo’s Groove? A qué se debe este título? Y de Ilektronica qué nos puedes contar? Me da la sensación que te sientes cómodo con las nuevas tecnologías y la electrónica en tu música…

 Se llama así porque se trata de una especie de canon entre el riff principal y la melodía. Pero en lugar de Canon Groove le puse Canónigo’s para ver cómo se descojonaban mis compañeros de grupo el día que la ensayamos. Nunca he usado nuevas tecnologías ni electrónica en ninguno de mis directos ni discos, pero me encanta emular esos sonidos con nuestros medios. Quiero decir, de una manera “natural”, manufacturada. Ilektronica Groove es el ejercicio más bestia que he hecho en ese sentido. En el ámbito de la electrónica me encanta escuchar Chemical Brothers, Justice y Skrillex, por ejemplo.

– Qué te parece todo este revisionismo que se ha denominado neo-funk, con gente como Eli Paperboy Reed, James Hunter o todo el éxito que por fin han alcanzado los artistas de Daptone con Sharon Jones a la cabeza?

Me encantan todos ellos. A James Hunter y a Sharon Jones les he podido disfrutar en directo y me han encantado. Son grandes intérpretes y dan la sensación de decir “la verdad” y por ello me han hecho disfrutar mucho. Pero he de decir que me siento bastante más flipado y emocionado cuando veo a gente que tiene algo más propio en su manera de tocar y de componer. Úlitmamente, me ha encantado ver tocar a Robben Ford, Oz Noy, Astrio, Za!, Jamie Cullum, James Morrison, Morcheeba, Winery Dogs, Stanton Moore o Maceo Parker por doceaba vez o así.

– Respecto al mercado nacional, el auge de bandas como The Excitements, Pepper Pots, Sweet Vandals… te sorprende? Crees que estamos ante un bluff o que se ha hinchado mucho la burbuja?

 Siento mucho respeto por todos ellos porque tocan de puta madre y se lo curran mucho en estudio y directo, pero una vez más, el hecho de que traten de recrear de una manera tan fiel esos sonidos no me acaba de interesar. Como te he dicho, me gustan mucho más los artistas que enseñan claramente sus influencias pero aportan cosas nuevas y propias. Yo, me siento más en esa onda también. Tratando de buscar una identidad clara en mi sonido, aunque dejando ver claramente de dónde bebo. Es una pequeña contradicción, ya que el mercado y la prensa se empeña en etiquetarlo todo, y yo pretendo que lo mío sea difícil de etiquetar. Vaya, con el tiempo me encantaría llegar a crear la etiqueta Gnaposs. Es una alegría oír a gente decirme que esto o lo otro les suena a Gnaposs… eso supone para mí el mayor de los logros.

 

Texto: Daniel Miralles

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